Peña Nieto toma protesta y califica de “incapaz” al gobierno de Calderón

Peña Nieto durante la toma de protesta. Foto: Hugo Cruz
Peña Nieto durante la toma de protesta.
Foto: Hugo Cruz

DOLORES HIDALGO, Gto. (apro).- Enrique Peña Nieto rindió protesta como candidato del PRI a la presidencia de la República en esta ciudad, la Cuna de la Independencia, en un acto que pretendió evocar, según sus palabras y las del presidente del partido Pedro Joaquín Coldwell, a los mexicanos que, como en 1810, dijeron, “quieren cambiar al mal gobierno” en un país que vive con miedo por una estrategia fallida de combate al crimen organizado.

“Hoy queda claro que el gobierno ha sido incapaz de proteger a las familias mexicanas”, dijo el candidato.

Los priistas se limitaron a ocupar la capacidad del auditorio “Mariano Abasolo” en esta ciudad, con la asistencia de un total de 780 integrantes del Consejo Político Nacional y otros tantos invitados, y evitaron el acarreo de multitudes. El evento incluso duró menos de una hora, en medio de extremas medidas de seguridad.

Peña Nieto aseguró que está preparado y comprometido para responder a un México “que exige un cambio responsable y de fondo, y millones de mexicanos que ven con enojo, tristeza y frustración que México no avanza”.

Luego de escuchar a dos mujeres –una joven indígena mixteca y una niña originaria del Estado de México–, hablar sobre “los pensamientos del pueblo mexicano” y de las necesidades y carencias en educación, servicios y empleos, el presidente del partido, Pedro Joaquín Coldwell, tomó la palabra para recordar que Dolores Hidalgo es la tierra de los orígenes como país.

Y desde aquí advirtió que “México no está condenado a la violencia, ni al estancamiento económico, ni la pobreza es un destino inexorable” y que es posible tener empleos bien remunerados y vivir en paz.

“Los mexicanos no merecemos volver a vivir versiones duplicadas del sexenio de la violencia”, agregó el presidente del CEN del PRI. “Hay que darle la vuelta a la hoja…es hora de que México progrese”, dijo.

Pero esto no ocurrirá “con más de lo mismo”, luego de lo cual aseguró que si Enrique Peña Nieto se convierte en presidente los mexicanos lograrán sacudirse la inmovilidad y la subcultura del “no se puede”.

Enseguida, Pedro Joaquín Coldwell pidió a Peña Nieto rendir protesta como candidato, lo que el exgobernador mexiquense consumó con la frase: “Sí protesto, por la grandeza de México”.

En su discurso, el ahora candidato también hizo referencia a esta tierra Cuna de la Independencia, desde donde se evoca “un momento que nos demostró que los cambios sí son posibles”.

“Regresamos a Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional, porque nuevamente México dice basta ya del mal gobierno”, expresó en esta arenga.

Tras hablar sobre el miedo y la frustración que encaran muchos mexicanos, se refirió específicamente a la situación actual de la educación, “de baja calidad e insuficiente”, y al crecimiento en 12 millones del número de pobres en el actual sexenio de Felipe Calderón.

Afirmó que las madres de familia mexicanas se sienten agobiadas por la falta de apoyo para salir a trabajar, por la etapa de sangre, violencia y muerte, y la multiplicación de las víctimas de la impunidad y de una estrategia fallida.

“Vivir con miedo, con temor, con angustia, eso no es vivir”, agregó el candidato.

Por ello, planteó la necesidad de una nueva alternancia, y se dijo preparado para lograr “que México deje atrás el miedo y renueve la esperanza”.

Resumió su compromiso en ver convertido a México, al final de su mandato, en un país exitoso y triunfador, con oportunidades para todos.

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