Asesinan al vocero de la Coordinadora de los Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán

OAXACA, Oax. (apro).- El vocero de la Coordinadora de los Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán, Bernardo Vásquez Sánchez, fue emboscado y asesinado en la carretera federal 175, luego de haber sostenido una reunión con funcionarios del gobierno del estado para analizar el conflicto que existe en el municipio de San José del Progreso por la mina Cuzcatlán.

En el ataque, perpetrado alrededor de las 21:00 horas del jueves 15, en el crucero de Santa Lucía Ocotlán, también resultaron heridos por impactos de arma de fuego Rosalinda Dionisio Sánchez y Andrés Vásquez Sánchez, miembros de la agrupación.

Lo anterior fue confirmado por el hermano del activista, Leovigildo Vásquez Sánchez, quien responsabilizó del atentado a los “sicarios” de la mina Cuzcatlán y al presidente municipal de San José del Progreso, Alberto Mauro Sánchez Muñoz.

Relató que alrededor de las nueve de la noche, su hermano regresaba de la capital a su comunidad, pero a la altura de la gasolinera de Santa Lucía Ocotlán ya lo esperaban los ocupantes de un Tsuru rojo, quienes los siguieron y acribillaron en el reductor de velocidad.

Estos hechos ocurren a casi dos meses del atentado contra dos integrantes de la Coordinadora de los Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán: Bernardo Méndez Vázquez, quien falleció debido a las lesiones que presentó en estómago, tórax y pierna, y Abigail Vásquez Sánchez, lesionada de una pierna.

En esa ocasión, el vocero de la agrupación exigió al Congreso local que iniciara el procedimiento de revocación de mandato del presidente municipal de San José del Progreso, a quien responsabilizó de la balacera.

Además, Bernardo Vásquez cuestionó duramente al gobierno de Gabino Cué, a quien calificó de incapaz para resolver el conflicto que priva en San José del Progreso y de prestarse a los intereses de la minera Cuzcatlán.

Recordó que el presidente municipal de San José del Progreso, Alberto Mauro Sánchez, en diversas ocasiones había amedrentado  a la población del municipio, que por muchos años ha manifestado su rechazo contra la mina de oro y plata Cuzcatlán (propiedad de la compañía canadiense Fortuna Silver Mines Inc), que por sus actividades extractivas requiere de una enorme cantidad de agua, misma que –añadió– ya ha sido contaminada con químicos tóxicos.

 

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