“Los últimos cristeros”, de Matías Meyer

Imagen de la película
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Justo cuando Benedicto XVI llega a nuestro país para una visita de Estado, dos películas sobre la Guerra Cristera irrumpen en las salas cinematográficas de México abordando aquel conflicto nacional desde dos perspectivas antagónicas, conforme a la visión del director Matías Meyer, quien defiende la fidelidad histórica de su cinta Los últimos cristeros, mientras descalifica la producción en torno del mismo tema, Cristiada, de Dean Wright, porque su enfoque marcadamente mercantil “desinforma bastante”.

PLAYA DEL CARMEN, QR (Proceso).- El cineasta Matías Meyer sabe que su largometraje de ficción Los últimos cristeros aborda un tema “muy delicado para el país” y “sobre todo para la Iglesia y el Estado”, pero argumenta que “no entra en cuestiones de política” toda vez que su filme “expone una lucha por la libertad” y no se mete “en historias de derechas o de izquierdas”.

La película, basada en la novela Rescoldo: los últimos cristeros, de Antonio Estrada, se ha proyectado desde septiembre pasado en casi 25 festivales internacionales de cine, donde ha competido. Su estreno mundial fue en el de Toronto.

En la sección de TV UNAM del Festival Internacional de Cine Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM), realizado del 23 de febrero al 2 de marzo, obtuvo el premio a mejor película.

También participó en la primera edición Riviera Maya Film Festival, organizado del 20 al 25 de marzo. Luego en el Festival Internacional de Film de Fribourg, Francia, que se inició el 24 y finaliza el 31 del mes en curso.

De allí se va a Toulouse, Francia; Montreal, Canadá, y Buenos Aires, Argentina. Sólo en Montreal no concursará, es invitada.

Para Meyer (nacido en Francia hacia 1979 e hijo del historiador mexicano de origen francés Jean Meyer), “resulta bueno que se hable de Los últimos cristeros”, al tiempo que se estrenará el 20 de abril la producción mexicana para Hollywood Cristiada, de Dean Wright, con Rubén Blades, Andy García, Eva Longoria, Karyme Lozano, Peter O’Toole y Eduardo Verástegui, entre otros (véase recuadro). Meyer dice:

“Ambas películas son muy diferentes y qué bueno que existan, para comparar.”

20th Century Fox lanzará Cristiada con 500 copias, mientas que Los últimos cristeros aún no tiene fecha para su salida comercial.

Similitudes y diferencias fílmicas

La historia de Los últimos cristeros narra cómo hacia 1926 el presidente Plutarco Elías Calles lanza un manifiesto en el que se ordena cerrar las iglesias del país y se expulsa a los sacerdotes.

Pero también Calles inicia “una guerrilla” (poco abordada en la pantalla grande) llamada la Guerra Cristera; hacia finales de esa batalla, en la cinta se ve a un grupo de hombres que continúan en la lucha, ya sin municiones ni comida, en medio de un paisaje árido y agreste.

La novedad es que los intérpretes son no actores (Salvador Ferreiro, Antonio García, Alejandro Limón, Jesús Moisés Rodríguez y Abel Lozano), habiéndose rodado en Guanajuato, Jalisco y Michoacán, en producción de Axolote Cine, Imcine, Una Comunión e IDTV Film.

–Usted mismo dice que es un tópico muy delicado, ¿qué espera de la crítica?

–En el cine debe hablarse de temas delicados. Se trata de echar un poco de luz sobre cosas de las que no se ha hablado. La cinta posee un aspecto como rulfiano. “Los cristeros son campesinos que se levantan en armas y organizan una guerrilla para tener su libertad de credo, libertad de creencia, que era la última de sus libertades que estaban dispuestos a perder.”

Arguye que el problema es que “se intenta adjudicar o hacer de los cristeros un partido político” y aclara que él “no entra en ese juego”:

“A los que odian la Guerra Cristera, este filme comercial de Wright los incitará a odiarla más. Desinforma bastante. Tiene varios aspectos completamente inventados. Es más una telenovelota. Mi película, Los últimos cristeros, es como un documento de consulta para quien quiera tener otro punto de vista de lo que fueron los cristeros, desde mi visión personal.”

–En el Festival Internacional de Cine de Morelia dijo que se atrevió a realizar este largometraje “para hacerle justicia al movimiento cristero” y eso es muy fuerte, ¿no?

–El día que presenté mi película en el FICUNAM, María Novaro, quien fue mi profesora de realización y es una mujer que respeto mucho, comentó que la historia le quitó muchos prejuicios que tenía acerca de los cristeros. Toda la polémica en torno de los cristeros tiene que ver con prejuicios, ojalá y al público le pase lo mismo que a Novaro.

“Y sí, mi idea es quitar un poco el prejuicio, que creo que es normal que exista. Lo tuvo mi padre cuando empezó su investigación de la Guerra Cristera; tenía prejuicio de quiénes eran estos hombres y poco a poco fue comprendiendo a esa gente.”

–¿Su película no corre el riesgo de ser mal utilizada por la Iglesia o por el gobierno nacional de derecha?

–Quien vea la cinta comprobará que no tiene nada que ver con la Iglesia, con la derecha o con la izquierda; tiene que ver con un momento histórico. Yo intento entrar con la aproximación más auténtica y con mucho respeto hacia ese momento, hacia esas personas. Obviamente, no puedo contar todo el contexto, yo me concentré en una parte que sentí que hacía falta.

–¿Cree usted que se necesite hacer justicia a la lucha de los cristeros?

–No es hacer justicia, sino buscar un poco de luz en un suceso histórico.

En Los últimos cristeros, su padre “no intervino”. Pero al cuestionarle que en Cristiada sí fuera asesor Jean Meyer (según un boletín de Gecox Operación Estratégica en Medios), Matías lo desmiente:

“No es verdad. Mi padre leyó el guión de ese proyecto dos o tres veces y apuntó las correcciones que debían hacerse porque eran falsas históricamente, como el encuentro entre un general Enrique Gorostieta (Andy García) y Plutarco Elías Calles, que no ocurrió. Y una escena donde los militares atacan a hombres y mujeres católicos que están dentro del templo en plena misa, cuando ya se había prohibido el culto. Allí hay un error también. Y así la película está llena de esas cosas por las cuales mi padre no puede aceptar ese crédito de asesor histórico, y él ya se los dijo.”

Los últimos cristeros posiblemente la distribuya Axolote Cine e Interior 13.Y en torno de la visita del Papa Benedicto XVI a México, el joven realizador del CCC señala que “es ajeno” a él, “pero seguro (el Papa) no escuchará nada de mi filme”, aunque recuerda:

“Había una parte en la trama que quité… Era de un padre que les decía a los hombres que si no dejaban las armas, serían excomulgados de la Santa Iglesia. Y el coronel Florencio Estrada le responde: ‘Nuestra lucha no es por la Iglesia, es por Dios’. No funcionaba a nivel rítmico, era muy informativa esa escena y la producción no está hecha para informar a nadie ni para manipular.”

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