Ofrece AMLO a obispos llevar a plebiscito aborto o bodas gay

Andrés Manuel López Obrador a su llegada a la CEM. Foto: Eduardo Miranda
Andrés Manuel López Obrador a su llegada a la CEM.
Foto: Eduardo Miranda

MÉXICO, D.F. (apro).- Ante el pleno de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas a la Presidencia, no quiso manifestar hoy su postura en torno a los temas que interesan a la Iglesia, como el aborto legal, las bodas gay y la reforma religiosa.

En la propia sede del Episcopado, en Lago de Guadalupe, Estado de México, López Obrador señaló solamente que, de llegar a la Presidencia, las leyes sobre el aborto y el matrimonio entre homosexuales las someterá a consulta popular.

“De convertirme en jefe de Estado yo no voy a ser autoritario, no voy a imponer nada. Estos temas delicados los someteré a consulta popular”, dijo ante más de 120 obispos y arzobispos del país.

Y respecto del tema de la libertad religiosa –la cual implica instrucción religiosa en escuelas públicas y el derecho de los sacerdotes a ocupar cargos de elección popular, entre otros–, señaló:

“Yo seré muy respetuoso del Poder Legislativo y del marco legal. Para llevar a cabo esas reformas en materia de libertad religiosa es necesario realizar antes las consultas pertinentes”.

El político tabasqueño llegó a la reunión acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez. A ambos se les sentó en el estrado del salón plenario, bajo un enorme crucifijo y de cara a los jerarcas de la Iglesia, que estaban ansiosos por conocer la postura del candidato perredista.

López Obrador señaló que la actual crisis económica que vive el país se debe a las políticas erráticas de los gobiernos neoliberales. Habló también de lo onerosa que resulta la burocracia gubernamental, mientras que en el país prevalecen la pobreza y la desigualdad social.

De llegar a la Presidencia, prometió aplicar un plan de austeridad, una reforma fiscal para que pague más impuestos quien más tiene, así como incorporar a los jóvenes a las fuentes de trabajo, para que nadie se quede sin empleo.

Recalcó también que no privatizará Petróleos Mexicanos (Pemex), ya que utilizará a esta empresa como una palanca para impulsar el desarrollo económico del país.

Indicó que combatirá la “cultura de la corrupción”, anteponiendo la honestidad, uno de sus lemas que utilizó desde su campaña a la Presidencia de 2006.

Y sobre el tema de la seguridad, señaló que unificará a las corporaciones de seguridad del país para crear una Policía Nacional. Prometió también sacar gradualmente al Ejército de la lucha contra el narcotráfico.

Durante hora y media –de las 18:30 a las 20:00–, López Obrador estuvo con los obispos y respondió a las preguntas que éstos le hicieron. Al terminar su comparecencia, los jerarcas lo invitaron a cenar, pero López Obrador se negó argumentando que tenía otro compromiso, asumiendo así una actitud distinta a la de Josefina Vázquez Mota, la candidata panista que el martes 17 estuvo con los obispos y aceptó cenar y departir por más tiempo con ellos.

Vázquez Mota, durante su comparecencia de ayer, declaró ser “católica” y “guadalupana”, se opuso al aborto y al matrimonio entre homosexuales. A diferencia de López Obrador, se comprometió a apoyar las demandas del Episcopado.

Este jueves 19 le toca comparecer a Enrique Peña Nieto, candidato del PRI. Y por último, el viernes, a Gabriel Quadri, aspirante de Nueva Alianza.

Esta pasarela política que organiza el Episcopado tiene la finalidad de que los votantes católicos identifiquen a los candidatos que comulgan con la doctrina de la Iglesia.

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