Califican de “catastrófica” la gestión del rector de la UABJO

OAXACA, Oax. (apro).- El investigador del Instituto de Investigaciones en Humanidades de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” (UABJO), Porfirio Santibáñez Orozco, hace un crudo diagnóstico de la gestión del rector Rafael Torres Valdés, quien está en vías de dejar el cargo.
En su balance personal, sostiene que la administración de Torres Valdés fue “catastrófica” porque se perdió todo un ciclo escolar –280 días–, como resultado de huelgas, tomas de espacios universitarios, paros y violencia provocada por grupos porriles.
Por si fuera poco, agrega que se tiraron al cesto de la basura cuatro millones de pesos por cada día que no se laboró y peor aún: sostiene que la indolencia de las autoridades universitarias, en complicidad del gobierno estatal, hundieron a la UABJO en la peor crisis de calidad educativa porque pasó a ocupar los últimos lugares a nivel nacional.
Lo “dramático”, aclara, es que a nivel nacional la UABJO se ubica en antepenúltimo lugar en programas acreditados y a nivel local ya ha sido superada por instituciones de reciente creación.
Es triste que el otrora prestigio ganado con el Instituto de Ciencias donde salieron figuras de la talla de Benito Juárez, ahora se hunda en el descrédito por la indolencia de las autoridades universitarias, refiere el politólogo.
Explica que, a diferencia de otras universidades que cuentan con una plantilla de profesores elevada, en la UABJO los rectores contratan amigos, parientes y amantes a los que les dan nombramientos en lugar de contratar a verdaderos catedráticos.
Recuerda que hace tres años, la Secretaría de Educación Pública (SEP) tenía registrada una plantilla de unos 275 profesores en la UABJO, sin embargo, por componendas, ese número se duplicó, es decir subió a más de 400 porque ahí estaba la hija de la exrectora Leticia Mendoza Toro, el pariente o el amigo de algún otros funcionario.
Otras cosas “dramáticas” que observa es que la SEP y fundaciones internacionales financian muchos proyectos pero cuando los recursos son utilizados para corromper o incrementar las cuentas bancarias de los funcionarios universitarios, se cancelan los refinanciamientos.
Citó como caso concreto un proyecto sobre la tortuga marina, el cual quedó truncado por esas cosas.
El sociólogo añadió que la responsabilidad fundamental de la crisis de la UABJO ha estado en dos planos, uno donde los principales responsables son los de adentro que prefieren corromper antes que pensar en la calidad académica y los de afuera porque el gobierno del estado se suma al juego de la complicad y les permiten que hagan lo que quieran y no exige la transparencia de los recursos públicos que se canalizan a esa institución.
Al interior de la UABJO, los cinco sindicatos – STEUABJO, STAUO, SECUABJO, SITUABJO y SUMA- antes eran reconocidos como un mecanismo para defender derechos laborales y hoy ya no cumplen esa función, se han convertido en estructuras que defienden lo indefendible, defienden la pereza, la negligencia y la corrupción.
Mientras que la autonomía que sirvió para diferenciarse para el estado se ha convertido en un escudo para no permitir que miradas extrañas penetren a la casa y no transparentar los recursos públicos, que en su mayoría se va en corromper a otros y a cuentas individuales.
Y aunque se ha denunciado que los rectores se han enriquecido al amparo de la corrupción, no hay investigación seria, documentada, responsable que analicen de principio a fin esos casos y se sancione.

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