Secuestran y asesinan a dos fotógrafos y un exreportero en Veracruz

El lugar del hallazgo en Veracruz. Foto: Tomada de Twitter
El lugar del hallazgo en Veracruz.
Foto: Tomada de Twitter

MÉXICO, D.F. (apro).- A cinco días del asesinato de la periodista Regina Martínez Pérez, corresponsal de la revista Proceso en Xalapa, fueron encontrados en las inmediaciones del puerto de Veracruz los restos de dos reporteros gráficos, un exfotógrafo y una mujer que trabajaba para el diario El Dictamen, de Veracruz.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) confirmó la muerte violenta de los fotógrafos Gabriel Huge Córdova y Guillermo Luna Varela; del exfotógrafo del diario AZ y de TV Azteca, Esteban Rodríguez, y de Irasema Becerra, empleada administrativa del diario El Dictamen, de Veracruz.

Los cuerpos, cercenados, fueron encontrados en cuatro bolsas en el canal de La Zamorana, atrás de una planta de tratamiento de aguas negras, en la colonia Las Vegas 2, en el municipio de Boca del Río, conurbado al puerto de Veracruz.

La PGJE pedirá a la Procuraduría General de la República (PGR) que atraiga las investigaciones ante la presunción de que se trate de crímenes relacionados con la delincuencia organizada.

Huge y Luna colaboraban para la agencia de fotografía veracruznews. Estaban reportados como desaparecidos desde las tres de la tarde del miércoles, cuando compañeros de otros medios en el puerto los buscaron para cubrir un accidente vial en la ciudad.

En julio de 2011, ambos habían salido del estado a consecuencia del asesinato de la periodista del periódico Notiver, Yolanda Ordaz de la Cruz, con quien trabajaban en la sección policiaca de ese diario.

Un mes antes, había sido acribillado en su domicilio el editor y columnista del mismo medio Miguel Ángel López Velasco, con su esposa y su hijo.

Después de esos crímenes, Esteban Rodríguez se retiró del diario AZ donde fue fotógrafo policiaco durante cinco años, además de cubrir notas policiacas para TV Azteca Veracruz. Al momento de sus muertes, Gabriel Huge y Guillermo Luna tenían poco tiempo de haber regresado a la entidad, mientras que Esteban Rodríguez trabajaba como soldador en un taller mecánico.

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