El “viernes negro” y el repudio estudiantil contra Peña Nieto

Repudian universitarios manipulación informativa de televisoras. Foto: Germán Canseco
Repudian universitarios manipulación informativa de televisoras.
Foto: Germán Canseco

MÉXICO, D.F. (apro).- El viernes negro de Enrique Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana ha sido el punto de quiebre para develar la realidad: los jóvenes no quieren más mentiras, manipulación de los medios de información, ocultamiento de hechos, simulaciones por las que el candidato del PRI-PVEM ha pagado millones de pesos.

Recientemente, al celebrarse el Día del Internet, se dio cuenta que 40 millones de mexicanos acceden a él; este dato es revelador y explica un mucho el porqué el repudio, los gritos de cobarde y el paso acelerado de Peña Nieto que lo llevó hasta el baño de la Iberoamericana para refugiarse, asustado, de los gritos de los jóvenes. No se pudo ocultar, aunque las televisoras intentaron hacerlo.

Los videos dieron la vuelta al país y al mundo; los jóvenes estudiantes, con aplomo y en pleno uso de sus derechos y libertad de expresión, le dijeron en su cara que no lo quieren, que no desean al PRI ni lo que representa.

La reconfortante respuesta del estudiantado mexicano motivó a mucha gente más. Después del viernes negro en la Iberoamericana, Peña Nieto trae el fantasma del repudio tras de sí.

Al día siguiente, el sábado en Saltillo, un grupo de jóvenes le manifestó su rechazo, el domingo no hubo actividades del candidato priista, pero el martes, en Misantla, en Córdoba, en Colima y en el Distrito Federal, el fantasma lo ha perseguido.

No hay duda: el punto de quiebre fue el viernes negro y de aquí a lo que resta de la campaña, los estudiantes lo perseguirán.

Lo ocurrido ese día en la Universidad no se puede limitar a que los jóvenes simplemente manifestaron su antipeñismo, pensar así es reducir la gran capacidad de acción que ellos tienen y restarle reconocimiento a su claridad de pensamiento.

El acontecimiento de la Iberoamericana muestra que ellos sí piensan, que ellos sí saben lo que está ocurriendo en el país, a pesar del esfuerzo del gobierno federal, a pesar de que Genaro García Luna que monta operativos inexistentes para que sean grabados, a pesar de la manipulación de Televisa, a pesar de la pretensión de algunos maestros que desean manipular a sus estudiantes como lo ocurrido en Guerrero, donde un maestro, a cambio de un refresco y una ¡foto! con Peña Nieto, los llevó a un acto proselitista para aplaudir al candidato del PRI.

Fue reconfortante por ejemplo, ver en Misantla, Veracruz, un municipio enclavado en la sierra, cómo los maestros, acarreados por su líder sindical, colmaron la avenida Carlos Salinas de Gortari para vitorear a Peña Nieto, mientras, a unas cuadras de distancia, los alumnos precisamente de esos profesores, manifestaban su repudio al candidato del PRI.

Los jóvenes no son manipulables y nadie debe pretender hacerlo, intentarlo es pretender sobajarlos e insultar a su inteligencia.

Otro aspecto que reveló el viernes negro de Peña Nieto en la Iberoamericana fue la falta de coordinación, la inoperancia e incapacidad de respuesta del equipo de campaña del priista.

Luis Videgaray, su coordinador de campaña, quedó en ridículo, aunque nadie lo diga y los medios de comunicación no lo mencionen. Y quedó en ridículo porque él debe cuidar todas las variantes que puedan surgir ante cualquier presentación de su candidato. La exposición de Peña Nieto en público debe ser algo calculado que Videgaray debe tener en cuenta siempre, y si no es capaz de controlar las manifestaciones de repudio contra su producto de venta -porque así ven ellos a Peña Nieto-, entonces debe entrenarlo para que el candidato pueda hacer frente con entereza ante quienes están en su contra, y no salir corriendo para refugiarse en un baño.

Por otra parte, se reveló también que el capitán Cuevas, su jefe de seguridad no es capaz de operar para poner a buen resguardo a su jefe. “Un puñado de jóvenes”, como los llamó el dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, pudieron más que el militar entrenado para responder a situaciones de alto riesgo.

El capitán Cuevas, con su soberbia, igual que todo el equipo de Peña Nieto, y su desdén hacia algunos medios de información, -piensan que porque a algunos los tiene comprados pueden ordenar al resto-, puede manipular a los jóvenes.

No señores del PRI, parece que todavía no se dan cuenta que eso no puede ser.

La impericia del viernes negro se ha reflejado también en su errónea respuesta para el control de daños; primero, el partido de Peña Nieto subió un video en donde supuestos estudiantes de la Iberoamericana avalan al candidato y los ven como la mejor opción, hecho que nada tiene que ver con lo ocurrido en la universidad. Luego, después de las críticas y de que un par de estudiantes dijo que fueron manipulados en ese video y grabados seis meses atrás en otra universidad, tuvieron que bajarlo de las redes sociales.

En lugar de ese video, elaboraron otro con imágenes reales en donde Peña Nieto habla ante los estudiantes, en donde no aparecen las manifestaciones de repudio y sólo se ve al candidato del PRI en tomas cerradas exponiendo su mensaje ante los estudiantes. En el video se excluye la parte de las preguntas, de los gritos y demás. Efectivamente, el video es real pero presenta sólo una fracción de la visita; presentan sólo el arranque de la exposición cuando los alumnos aún no se indignaban por la soberbia respuesta por el caso Atenco.

Este es otro error del PRI: insisten en manipular la realidad. Esperemos a ver qué dicen sobre la manifestación anti Peña este sábado en el Distrito Federal y de las manifestaciones de estudiantes en Colima que se preparan para este domingo.

Gracias a los estudiantes de la Universidad Iberoamericana, el proceso electoral en curso ha dejado de ser una farsa, con imágenes manipuladas, con una muestra de que no bastan refrescos y tortas para comprar conciencias, que no basta nada para que un mexicano regale sus pensamientos a nadie.

Bien por el estudiantado mexicano, sin duda es el mejor regalo que los jóvenes de hoy dan a Elena Poniatowska en su cumpleaños, el mejor regalo para la escritora que supo reflejar en La noche de Tlatelolco el atropello y asesinato del gobierno priista ante la inconformidad de los estudiantes de 1968.

Felicidades Elena Poniatowska, gracias jóvenes de México, gracias a los 14 millones de jóvenes que votarán este 1 de julio para que México y al resto que no se deja vencer por la pretendida imposición de los poderes fácticos impulsados por los gobiernos. ¡Gracias al movimiento yosoy132!

 

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