Peña Nieto le da la espalda a Yarrington

Yarrington y Peña Nieto. Foto: Tomada de Twitter
Yarrington y Peña Nieto.
Foto: Tomada de Twitter

MÉXICO, D.F. (apro).- Como sucedió con la detención del general Tomás Ángeles Dauahare cuando fue detenido por presuntos vínculos con el crimen organizado, Enrique Peña Nieto, candidato del PRI a la Presidencia, se deslindó del exgobernador priista de Tamaulipas, Tomás Yarringtón.

En breve conferencia después de participar en el foro de personas con discapacidad intelectual en esta ciudad, el candidato de la alianza PRI-PVEM dijo que tanto su partido como él “no defienden y sí exigen la aplicación justa de la ley”, además de que “cada actor debe responder por sus propios actos”, en referencia al exgobernador, quien fuera asiduo acompañante durante parte de la campaña que realizó Peña Nieto en su búsqueda por la gubernatura del Estado de México.

Peña Nieto recordó que las acusaciones contra el exgobernador priista de Tamaulipas no son nuevas: “se ha venido especulando  desde hace tiempo y hay una nueva información. El partido ha dicho que en éste y cualquier otro caso se debe aplicar la ley”.

La posición del PRI, añadió, “marca evidentemente un deslinde y deja muy en claro que cada actor político, del partido político que sea, y hablando de la militancia, son responsables de sus propios actos; el partido se deslinda, no está para defender a nadie y sí para exigir la aplicación de la justicia y que cada actor enfrente el proceso ante la instancia que corresponda”.

Ante la pregunta de si las acusaciones contra Tomás Yarrington pudieran ser orquestadas por el gobierno federal, el candidato presidencial dijo no tener los elementos para pensar que así sea.

“Siempre se ha especulado que, a medida de que nos acerquemos al día de la elección, se especula sobre eventuales campañas o acciones que desde el estado se emprendan con priistas, no ha quedado más que en la especulación.

“Yo no podría ni tengo elementos para presumir que se pretenda hacer de estas causas una vinculación y un desprestigio a la campaña del partido. Vamos a ver qué ocurre en los próximos días. De haber una acción que se advierta tenga este propósito, creo que mi partido estará haciendo la denuncia pública sobre estos hechos que, me parece, vienen a empañar un proceso democrático que debe ser abierto, limpio y transparente ante la ciudadanía”, agregó.

El priista dijo que será la Comisión de Justicia la que determine si procede o no suspender o no de sus derechos partidistas al exgobernador.

Luego, cuando se le preguntó si la relación que se le hace con personajes como Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps o Carlos Salinas de Gortari, afectan a su campaña, el candidato del PRI  dijo ese ha sido el intento de sus adversarios políticos, relacionarlo con personajes polémicos de la política.

Peña Nieto señaló en especial a la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, como quien ha seguido este tipo de estrategia y comentó: “Pareciera que hubiesen dejado sala candidata de la derecha hacer toda esta tarea sucia y de campaña marcada con agresiones y con mentiras porque no tienen sustento alguno. Todas estas campañas son de mentiras, algunas medias verdades, que al final de cuentas son mentiras, y que no tienen sustento. Y creo que además no le ha redituado nada.”

Incluso, dijo que la candidata panista ahora se debate por el segundo lugar en las preferencias electorales, a pesar de toda la campaña que él llama “sucia”.

“Qué lamentable papel le han dejado a quien es candidata y en condición de mujer, de hacer una campaña sucia. Me parece que claramente no ha redituado absolutamente nada.”

Sin embargo, sí consideró que para aquellos ciudadanos que “no están bien informados”, la campaña sucia sí “llega a calar”.

Antes de la conferencia, Peña Nieto firmó siete compromisos con las personas discapacitadas como proveerles de educación con maestros preparados para atenderlos mejor, autorizar presupuesto para políticas públicas en beneficio de los discapacitados, mejorar el transporte, entregar computadoras a niños de 5 y 6 años de primaria pero con la tecnología especial por carecer de algunas facultades intelectuales, y que sean ellos quienes determinen quién debe estar a cargo de la dependencia que atenderá a las personas con discapacidad intelectual, entre otros.

 

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