General Escorcia: el hombre de los Beltrán Leyva en Morelos

El divisionario Ricardo Escorcia, detenido el jueves 17 por la PGR, tiene una larga y oscura historia en Cuernavaca. Fue comandante de la zona correspondiente a Morelos, de donde lo sacaron cuando la DEA supo que dejaba aterrizar aviones con droga. El titular de la Sedena quiso mandarlo a Sinaloa pero el militar se negó y se quedó a vivir en la capital morelense desde donde, según se desprende de investigaciones castrenses llevadas a cabo los últimos dos años, había dado y siguió dando apoyo y cobertura al cártel de los Beltrán Leyva.

La desgracia del general de división Ricardo Escorcia Vargas comenzó el 28 de diciembre de 2007 cuando un avión King Air cargado de cocaína aterrizó en el aeropuerto de Tetlama, Morelos. La aeronave, según se supo por reportes posteriores, fue protegida por militares de la 24 Zona Militar, de la que él era comandante.

Esa protección era rutinaria. Lo que no lo fue es que la aeronave estaba siendo monitoreada por la DEA.

Aunque Escorcia fue inmediatamente relevado de su cargo y sustituido por el general Leopoldo Díaz, no fue dado de baja del Ejército ni sujeto a ningún proceso militar o civil. El secretario de la Defensa, Guillermo Galván Galván, lo nombró jefe del Estado Mayor de la III Región Militar con sede en Mazatlán, Sinaloa.

El divisionario no aceptó el nombramiento y en un acto inusual decidió pedir un año sabático; se quedó a vivir en Cuernavaca, Morelos, donde había asentado su domicilio. Desde entonces, según los registros oficiales de la Secretaría de la Función Pública, no volvió a ocupar ningún cargo en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

(Extracto del reportaje que se publica esta semana en la revista Proceso 1856, ya en circulación)

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