Se divide el cártel de “Los Zetas”

Narcomanta. Señales de ruptura
Narcomanta. Señales de ruptura

Fuentes federales de seguridad confirman lo que algunas narcomantas colgadas en estados del norte del país sugerían desde principios del mes pasado: Los Zetas, el extraordinariamente violento grupo de sicarios que devino cártel del narcotráfico, enfrenta una ruptura en la cúpula. Sus dos principales líderes, el Z-40 y El Lazca, aparentemente están enfrentados en una complicada trama de traiciones que, según los expertos, augura un nuevo y más grave baño de sangre en el país.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La mañana del 1 de junio un grupo de jóvenes colgó una gran manta en el jardín Independencia en el Centro Histórico de Zacatecas. Casi al mismo tiempo cuatro adolescentes subieron las escaleras de un puente peatonal que cruza la transitada avenida Félix U. Gómez, del centro de Monterrey, para colocar el mismo narcomensaje que tenía en el centro una gran fotografía de Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca.

Alrededor de la imagen del Lazca había siete más pequeñas de otros capos zetas que han sido abatidos o capturados, entre ellos Jesús Enrique Rejón Aguilar, El Mamito; Jaime González Durán, El Hummer; Arturo Guzmán Decena, Z-1, y Raúl Lucio Hernández Lechuga, El Lucky.

Por esos días también fue subido al portal de videos Youtube un corrido con la siguiente advertencia: “Pongan atención cárteles de México y de otros países, ésta es la historia de una persona que ha traicionado a compañeros aliándose con federales para así entregárselos y su plan es ser líder de Los Zetas”.

Con esa advertencia comienza el video que llamaron “la verdadera historia del Z-40”, en alusión a Miguel Ángel Treviño Morales, quien junto con El Lazca tiene el control de Los Zetas, el grupo que hasta 2009 operó como brazo armado del Cártel del Golfo al servicio de Osiel Cárdenas Guillén, ahora preso en Estados Unidos.

Luego apareció otro video: “Nuevo corrido de Los Zetas”, en el que se narran las supuestas traiciones que ha cometido el “Nuevo Judas”, como identifican a Treviño Morales, contra algunos integrantes de esa organización.

El 7 de junio el mismo mensaje con la foto del Lazca al centro apareció frente a la presidencia municipal de Ciudad Mante, Tamaulipas. Pero esa vez fue colocado en la puerta de un camión de carga en cuyo interior había 14 cadáveres mutilados.

Esos mensajes y hechos como el descuartizamiento de 49 cuerpos que fueron abandonados la madrugada del 13 de mayo en Cadereyta, dejan ver una nueva división en uno de los grupos más poderosos y diversificados en la República, lo que podría ser el preludio de un nuevo baño de sangre.

 

“Z-40” vs. “El Lazca”

 

Fuentes de seguridad del gobierno federal confirman a Proceso que hay una división entre Los Zetas y consideran que la pugna es por el liderazgo. Mencionan incluso que Treviño Morales puede traicionar y hasta entregar a El Lazca, el único de los militares de élite que sigue en la organización. Los demás desertores del Ejército que crearon Los Zetas al inicio del sexenio de Vicente Fox han sido asesinados o encarcelados.

“El Z-40 ha traicionado y ha estado poniendo a gente del Lazca”, aseguran las fuentes oficiales, quienes agregan que Lazcano se ha estado desplazando entre Europa y Centroamérica. Hace poco fue ubicado en Costa Rica, a donde llegó desde Alemania.

Lazcano ha perdido mucha gente de su confianza y eso lo ha obligado a replegarse, aunque la reciente detención de José Treviño Morales, hermano del Z-40, lo puede favorecer, dicen.

José Treviño fue detenido el 12 de junio en Estados Unidos, acusado de lavar dinero para su hermano. La investigación en ese país tiene que ver sólo con la célula de Los Zetas a cargo de Treviño Morales y no implica a toda la organización delictiva.

El Z-40, quien ha sido ubicado entre Piedras Negras, Coahuila, y Aguascalientes, podría tornar todavía más violento a ese cártel si logra quedarse con el control, pues se ha distinguido como un operador impulsivo, advierten las fuentes.

Las noticias sobre la división zeta no son nuevas. Desde abril del año pasado la firma texana de inteligencia Stratfor dio cuenta de versiones en ese sentido:

“Stratfor ha escuchado rumores de una división entre el líder de Los Zetas, Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, y el número tres de la organización, Miguel Ángel Treviño Morales, Z-40. Sin embargo no nos ha sido posible confirmar esto o determinar si el desgaste de líderes secundarios fue afectado o causado por tal división.”

Las versiones no quedaron ahí. En junio del año pasado se informó que Lazcano había muerto en un enfrentamiento con el Ejército en Matamoros. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lo desmintió.

 

Narcomensaje

 

Las narcomantas que aparecieron en Zacatecas, Monterrey y Ciudad Mante en junio pasado empiezan con una advertencia: “Esto va para todos los compañeros que quedan cerca del jefe Lazcano y Z-40”.

Los autores del texto usaron el nombre de Guzmán Decena, Z-1, el militar que fundó Los Zetas y que murió en Matamoros en noviembre de 2002 en un enfrentamiento con sus excompañeros del Ejército.

El recurso fue para preguntar a Heriberto Lazcano si la captura de algunos jefes zetas son casualidades o han sido traiciones. Las bajas han sido ante el Ejército o la Marina. Pero la mayoría han caído en manos de la Policía Federal (PF).

En las narcomantas se dice que la detención de Germán Torres Jiménez, El Tatanka, era “entendible para quitar la calentura del gobierno de Estados Unidos”. Esto porque en diciembre de 2008 aquél fue responsable del secuestro y asesinato del exagente del FBI Félix Batista, en Saltillo. Enseguida preguntan quién lo entregó: ¿Lazcano o El Z-40?

Después de haber sido capturado en Poza Rica, Veracruz, El Tatanka confesó a la PF que había abandonado la plaza de Saltillo porque supo que miembros de su grupo pretendían eliminarlo.

Otro de los nombres incluidos en las mantas es el de Efraín Teodoro Torres, La Chispa o Z-14, quien murió en el ataque del 3 de marzo de 2007 en Villarín, Veracruz, donde tenía lugar una carrera de caballos.

Su nombre salió de nuevo a la luz pública por la detención del hermano del Z-40 pues entre los acusados de lavar dinero para Miguel Ángel Treviño, la justicia estadunidense incluyó a Francisco Colorado Cessa, presente en los hechos donde murió el Z-14. Las narcomantas señalan que después de que mataron a Torres dejaron a su “familia en la calle”.

Además está el nombre de Reyes Enrique, El Rex o Z-12, detenido en junio de 2007 en Hidalgo por militares. “Su ilusión era casarse confió en ti la ubicación de su boda y lo traicionaste poniéndolo el día de su boda”, dice el narcomensaje que también cuestionan que al Lucky lo haya capturado la Marina cuando andaba solo, a pesar de que “era muy cuidadoso en su seguridad”. Fue “¿casualidad o traición?”.

Los narcomensajes también señalan que Miguel Ángel Treviño andaba junto con Daniel Pérez, El Cachetes, cuando éste fue detenido en Guatemala en abril de 2008. “Era el segundo de abordo tuyo como él no la libró y 40 sí. Casualidad o traición?”.

Dicen también que el jefe zeta en Reynosa, Jaime Durán, El Hummer, le “estorbaba a 40 para que resaltara más que él”.

Refieren además la detención de otro exmilitar fundador del grupo, El Mamito, y de Alberto José González Xalate, El Paisa, detenido por la PF en abril de 2012 en Saltillo cuando circulaba en un auto con su esposa y tres menores.

“Era buen amigo tuyo y cuidaba tus finanzas e intereses personales fue casualidad que los azules lo encontraran también andando en carro solo y con su familia!”

El mensaje termina con la siguiente frase: “Saca conclusiones… a la mayoria los detuvo los azules y es tan fácil como dar un numero telefónico y te ganchan.

“Los únicos que andaban comunicados contigo o 40 son todos los mencionados… casualidad o traición? Con quien estamos más seguros con Lazcano o con 40.”

 

También en video

 

Los narcovideos son más explícitos: dicen que el “Judas” de Los Zetas es Miguel Ángel Treviño. Lo implican en una serie de intrigas y asesinatos de los mismos compañeros del grupo y le advierten a Lazcano que el Z-40 “no conoce de lealtad”.

“Hay un dicho que es muy cierto, ni en tu sombra hay que confiar. Ese que tú traes a un lado no conoce la lealtad… Y tú por confiar en tu sombra, sabrá dónde acabarás”, dice “El nuevo corrido de Los Zetas”.

“Ahí te dejo de recuerdo lo de la Sierra de Victoria, San Luis y San Fernando, acuérdate y haz memoria, te cayó todo el gobierno y por poco no la logras”, añade.

Versiones que circulan en medios policiacos de Nuevo León aseguran que Los Zetas ya están divididos en dos bandos, uno de los cuales está negociando con los grupos descontentos del Cártel del Golfo para formar un grupo y abandonar al Z-40. Y destacan que Heriberto Lazcano tiene mucho tiempo al margen de las principales acciones.

Uno de los hechos que evidencian la división del grupo ocurrió la madrugada del 13 de mayo, cuando Jesús Elizondo Ramírez, El Loco, líder zeta en Cadereyta, desobedeció las órdenes del Z-40.

Capturado por los militares, el 18 de mayo en el municipio de Guadalupe, confesó que “recibió órdenes de Heriberto Lazcano y Miguel Ángel Treviño y del jefe de la organización criminal en dicha entidad, el cual es conocido como El Morro, para que se coordinara con un individuo apodado El Camarón y abandonaran en la plaza principal de Cadereyta los cuerpos que le iba a entregar dicha persona, junto con una manta que los incriminaba como responsables de la matanza”, informa un comunicado de la Sedena.

Elizondo Ramírez contó que un representante del Camarón, José Ricardo Barajas López, El Bocinas, fugado del Penal de Apodaca, lo citó en el poblado de Los Herrera, donde se encontró con 30 sicarios que le entregaron los 49 cuerpos, “los cuales fueron transportados en varias camionetas, incluyendo un camión de carga”.

“Debido a las consecuencias previsibles que desencadenaría un evento de esta naturaleza en su contra”, El Loco contravino las órdenes de sus jefes y decidió “dejar los cuerpos en donde posteriormente fueron localizados por las autoridades y no en la plaza central del municipio, como se le indicó”.

Según esa versión, la madrugada del 13 de mayo El Bocinas se encargó de grabar la acción con su teléfono celular y posteriormente el video fue subido a Youtube, pero duró pocas horas en la red.

En su confesiones a los militares, Elizondo Ramírez confirmó que el Z-40 estaba en Guatemala cuando fue detenido El Cachetes.

El comunicado de la Sedena precisa que Elizondo “señaló además que en el mes de marzo de 2008 formó parte de un grupo de sicarios encabezado por Treviño Morales, quienes incursionaron en el departamento de Zacapa, en Guatemala, para ampliar el control de la organización en dicho país, registrándose varios enfrentamientos con los grupos locales en donde falleció el narcotraficante guatemalteco Juan José León Radón, alias Juancho León”.

Dos días después de que aparecieran los 49 cuerpos, el grupo que se está dividiendo colocó decenas de narcomantas en Ciudad Valles, luego en Zacatecas y finalmente en Monterrey, en las que niegan ser autores de la matanza de Cadereyta.

“El grupo Zeta se deslinda de los 49 descuartizados en Nuevo León y les pedimos (a las autoridades) que chequen bien, hagan bien su trabajo como debe ser. No porque van y les tiran un camión con cuerpos con un mensaje que fueron los Zetas van a dejar de hacer su trabajo”, señalaba el narcomensaje.

Otro de los hechos que muestran las divisiones zetas también sucedió en Monterrey, cuando policías estatales detuvieron a Juan Francisco Treviño Chávez, El Quico, sobrino de Treviño Morales.

Treviño Chávez fue detenido junto con su primo Jesús Chávez García la tarde del 12 de junio en un centro comercial de Monterrey por miembros de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).

Treviño Chávez, de 31 años, estaba a cargo de la plaza de Nuevo Laredo y llegó a Monterrey para reorganizar al grupo que aún está con ellos. Fuentes policiacas informaron que su captura se debió a una denuncia anónima que alertó a los miembros de la AEI, una corporación que nunca detiene a narcotraficantes de ese calibre. Tras capturarlo mantuvieron en secreto el hecho durante dos días, hasta que una filtración a los medios sacó a la luz el caso.

Treviño Chávez fue el segundo familiar de Treviño Morales detenido ese día: el gobierno estadunidense había capturado ya al hermano menor del Z-40.

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