“Amigos”, una película de Olivier Nakache y Eric Toledano

Amigos, de Olivier Nakache y Eric Toledano. Foto: Imagen de la película
Amigos, de Olivier Nakache y Eric Toledano.
Foto: Imagen de la película

MÉXICO, D.F. (apro).- Avalada por los productores de Los seductores, la película Amigos, dirigida por dos directores franceses, Olivier Nakache y Eric Toledano, y protagonizada por François Cluzet (Pequeñas mentiras sin importancia) y Omar Sy (Micmacs), aborda la amistad ya poco palpada en la cinematografía.
Aquí un rico aristócrata, Philippe, tras un accidente contrata a Driss como asistente y cuidador. Éste es un joven de un barrio de vivienda social que ha salido recientemente de prisión… En otras palabras, la persona menos indicada para el trabajo.
Pero juntos van a mezclar a Vivaldi y Earth, Wind & Fire, la dicción elegante y la jerga callejera, los trajes y los pantalones de chándal… Dos mundos van a chocar y van a tener que entenderse mutuamente para dar lugar a una amistad tan demencial, cómica y sólida como inesperada, una relación singular que genera energía y los hace… intocables.
Amigos se estrena el 24 de este mes en México y por eso los cineastas platican sobre cómo realizaron el proyecto. Nakache se remonta a 2003:
“En cierta velada estuvimos viendo un documental que nos marcó. A la vie, a la mort. Trataba sobre un muy improbable encuentro entre Philippe Pozzo di Borgo, que se había quedado tetraplégico tras un accidente practicando parapente, y Abdel, un joven procedente de las viviendas sociales contratado para cuidarle. En aquella época, acabábamos de rodar Je préfère qu’on reste amis (2005). Probablemente no éramos aún lo suficientemente maduros en aquel momento para abordar aquel tema, pero el documental se quedó en nosotros. Y a menudo lo veíamos de nuevo… y, tras Tellement proches (2009), sentimos que quizá ya era el momento de trabajar la historia.”
Toledano opina sobre Omar:
“Ya había sido muy reconfortante verle crecer como actor a nuestro lado en Nos jours hereux, (2006), por lo que naturalmente queríamos continuar con él esta aventura. Nos parecía que a Omar todavía no se le había extraído todo el potencial que tiene para la pantalla grande. Y entonces, la relación entre Philippe y Abdel regresó a nosotros como un boomerang, como algo obvio. De tal modo que le mostramos a Omar el documental para ver si le podía interesar.
“Al obtener una reacción positiva por su parte, finalmente percibimos que esté relato contenía todo cuanto buscábamos: una historia increíble, un tema potente, mucho humor… Y más allá de eso, todo cuanto Olivier y yo admiramos: gente que, en situaciones extremas, no pierde su sentido del humor y mantiene el optimismo. Al fin y al cabo, así es como funcionamos cotidianamente: éramos conscientes de que teníamos cosas que decir de un tema como éste.”
–Ya con Omar, ¿qué siguió?
Nakache:
“Antes de comenzar a trabajar en el guión, quisimos encontrarnos con Philippe Pozzo di Borgo en Mogadur, Marruecos, donde contrajo nuevo matrimonio. Queríamos comprobar que nuestro deseo de realizar una película sobre su historia se incrementaba al conocerle personalmente.”
Teledano:
“Nos fue muy fácil contactar con él, porque al final del libro que había escrito, Le second soufflé, facilita su propia dirección de correo electrónico. Y nos contestó de inmediato informándonos de que no era la primera vez que algún director había querido adaptar su historia para la pantalla grande, que había incluso leído algún guión, no obstante, estaría encantado de conocernos.”
Un encuentro cercano
Ese encuentro fue decisivo, según Nakache.
Teledano:
“Nos contó el final de la historia, todo cuanto no estaba en el documental. Y algunas cosas que nos dijo nos marcaron. Philippe no habla mucho pero, cuando lo hace, sus palabras son poderosas… Así que nos relató: ‘Si hacen este filme, ha de ser divertida. Porque esta historia debe tratarse con humor.’ Eso nos encantó, y le aseguramos que lo tendríamos en cuenta. Y entonces añadió: ‘Si no hubiera conocido a Abdel, ya estaría muerto’.
“Aquella conversación nos permitió abrir una serie de líneas de reflexión. Por ejemplo, el modo en que esos dos estratos de la sociedad francesa, representados por Philippe y Abdel, crean una nueva relación y sentimientos cuando se topan. Esos dos hombres, uno golpeado por una minusvalía física, el otro, víctima de la desigualdad social, desarrollan una especie de extraña e impensable complementariedad que posibilita ese intercambio.”
–Entonces, ¿les dio Philippe Pozzo di Borgo su autorización inmediatamente para hacer el largometraje?
Nakache:
“El encuentro le permitió saber quiénes éramos. Le mostramos nuestros filmes previos. Hubo un intercambio genuino. Y entonces, nos invitó a que nos aventuráramos.”
Teledano:
“Se dio cuenta de inmediato de que, desde luego, le permitiríamos leer todo. Podríamos decir que se mostraba ávido, que anhelaba hablar de ello con nosotros… Fue generoso y extremadamente cortés al recibirnos, así como en todos los mensajes de correo electrónico que no cesó de enviarnos desde aquel momento.”
Nakache:
“Creyó en nosotros. Y cuando encuentras a alguien así, no lo olvidas.”
Les pasaba páginas con notas con cada nuevo borrador del guión. Por ejemplo, hacía notar situaciones que técnicamente eran imposibles en su condición.
Manifiestan:
“En resumen, nos aportó veracidad a la película al informarnos a veces de una realidad que incluso era más demencial y cómica de lo que estábamos escribiendo. En todo momento, él mantiene una actitud de normalidad en situaciones nada normales. Y esa habilidad para hacer que nos olvidemos de su condición nos guió a través de toda la película. Y ese es el motivo, una vez que Omar y François Cluzet subieron con nosotros a bordo en esta aventura, que organizamos nuestro ‘curso de integración’. Regresamos a Mogadur para ver a Philippe con ellos. Y, una vez más, nos dio más materia de reflexión…”
Nakache:
“Fue en ese momento cuando François comenzó a inspirarse en él, mediante la observación de cómo vivía, cómo se movía, cómo hablaba, antes de recrear todo eso en la largo. Al final de aquellos tres días, François dijo ‘asumo la responsabilidad’. Resulta alguien tan intenso y se mete tanto en los personajes que interpreta, que aquel encuentro le abrumó.”
–¿Por qué quisieron a François Cluzet para el papel de Philippe?
Nakache:
“En un inicio, buscábamos para este papel una diferencia de edad muy marcada con Omar, lo que implicaba a actores de cierto calibre. Pero gracias a su agente nos enteramos de que François había leído el guión sin que nosotros lo supiéramos. Y entonces pidió que nos encontráramos. Y eso ¡precipitó todo!”
Teledano:
“Su inmediato entusiasmo fue suficiente para que quisiéramos trabajar con él. Por ejemplo, cuando explicó que quería experimentar las situaciones y no simplemente interpretarlas. Luego, al ir conociéndole poco a poco, comenzamos a estar ansiosos por ver la electricidad que se generaría en su encuentro con Omar, que, como él, vive las situaciones más que interpretarlas. Fue mucho más allá de lo que nos esperábamos.”
–En la pantalla, jamás vemos a dos actores que actúen centrados en sí mismos. Actúan juntos, genuinamente, y crean una especie de personaje único con dos cabezas. ¿Era eso evidente desde el primer día de rodaje?
Nakache:
“Para ser sinceros, no nos dimos cuenta inmediatamente, pues François es un actor que al principio mantiene una cierta distancia. Antes de rodar, aplica a las cosas una perspectiva intelectual. Para él, la principal parte del trabajo ya está hecho para cuando llega al set, donde todo cuanto ha preparado se ajusta. De tal manera que la obviedad que por supuesto sí buscábamos, no se nos hizo evidente inmediatamente.
“Pero tan pronto como nos dimos cuenta de que estaba allí, era una permanente delicia observarlo. Omar y François, cada uno a su manera, procuraron que su papel fuera tan real como fuera posible, y evitaron la competencia entre ellos.”
–Dado que han basado Amigos en una historia auténtica, ¿sintieron estar asumiendo algún tipo de responsabilidad?
Teledano:
“SÍ, pese a que nos sentíamos libres. No estábamos rodando un documental, así que no teníamos límites. Tras leer los distintos borradores del guión, Philippe nos dijo que había ocasiones en las que incluso nos habíamos acercado mucho a los hechos reales. Sin embargo, tuve la impresión de que estábamos siendo moralmente responsables de algo…”
Nakache:
“No creo que hayamos traicionado la historia de Philippe, pese a que hayamos tenido que adaptar ciertas partes de ella por necesidad.”
Amigos se distribuye en México por Artecinema.

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