Edición especial de “La Noche de Tlatelolco”, de Poniatowska

La nueva edición de La noche de Tlatelolco.
La nueva edición de La noche de Tlatelolco.

MÉXICO, D.F. (apro).- Ediciones ERA acaba de lanzar una Edición Especial del clásico volumen de Elena Poniatowska, La noche de Tlatelolco, en la víspera de que se cumplan 44 años de la tarde funesta en que un enfrentamiento entre el Batallón Olimpia y el Ejército ensangrentó la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

Así concluyó ese 2 de octubre de 1968 el movimiento estudiantil que aspiraba a dialogar con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, infructuosamente.

Para analistas políticos destacados, ese día murió en México la posibilidad de que los gobiernos emanados de la Revolución dieran salida a una necesaria democracia, planteamiento que los estudiantes y maestros enarbolaban en sus peticiones.

El libro de Poniatowska, aparecido en 1971, desde ese momento, “década tras década y generación tras generación, ha sido fuente principal para quienes quieren saber qué sucedió en 1968, pues recoge y transmite el clima de enorme alegría que reinó durante el movimiento, su cauda de asombrado dolor y la decisión compartida de no olvidar”, señalan los editores en la contraportada.

El libro recoge innumerables voces y fotografías e incluye al final una cronología de los hechos. En el nuevo prólogo, Poniatowska refiere:

Hoy los integrantes del #Yosoy132 tienen más poder de convocatoria que los muchachos del 68. A través de las redes sociales que jamás tuvieron en 1968, los estudiantes hoy llegan hasta Estados Unidos y Europa, a diferencia de los chavos del 68 que imprimieron volantes en un mimeógrafo que podía escucharse toda la noche en un pasillo de la Facultad de Filosofía y Letras de Ciudad Universitaria. Los del 68 tenían una ventaja: no vivían acosados por la guerra del narcotráfico, no corrían el riesgo de que los cazaran como conejos a media calle como ahora sucede en toda la república; los padres de familia no imaginaban que de la noche a la mañana los convertirían en víctimas, como al hijo del poeta Javier Sicilia y tantos otros.

“El PRI es el gran obstáculo para la democracia” “El PRI saca ventaja de la pobreza y la ignorancia de la gente y compra votos” “A través de las dos cadenas de televisión, el PRI compró el voto de millones” “¡quién puede creer ahora a Televisa y a TV Azteca?” En este año de 2012 regresa el PRI, pero el PAN le hizo al país en doce años el mismo daño (o peor) que el PRI en setenta.

Ojalá y a nadie se le olvide que la lucha es una fiesta y que el futuro es joven, como diría mi admirado Hermann Bellinghausen.

Concluyen los editores:

“En la sencilla prosa coloquial con que la autora toma nota de lo que dicen sus testigos, late y es perceptible aún hoy, a más de cuarenta años de los hechos que narra, la valentía y la emoción de la cronista y de las voces que recoge; esa valentía y esas emociones encienden las páginas rebeldes, resistentes, de este libro entrañable: un riquísimo y enorme mural de voces que vienen de todos los rincones de la sociedad y que dio vida para siempre a esa noche de sangre y dolor que el gobierno en turno quiso ocultar a toda costa, uno de los momentos más dolorosos de nuestra historia.”

Fue Octavio Paz quien en Posdata (secuencia de El laberinto de la soledad, 1950), en 1970, escribió:

“¿Cuántos murieron? The Guardian, tras una investigación cuidadosa, considera como lo más probable: 325 muertos.”

Entre sus testimonios, Poniatowska recogió éste en el Prólogo:

Diez días después de la masacre, el 12 de octubre, fecha de la inauguración de las Olimpiadas, el editorialista José Alvarado publicó en Siempre!:

Había belleza y luz en las almas de los muchachos muertos. Querían hacer de México morada de justicia y verdad: la libertad, el pan y el alfabeto para los oprimidos y olvidados. Un país libre de la miseria y el engaño.

Y ahora son fisiologías interrumpidas dentro de pieles ultrajadas.

Algún día habrá una lámpara votiva en memoria de todos ellos.

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