El “gran plagio”

Pese al escándalo que provocó la concesión del Premio FIL de Literatura a Alfredo Bryce Echenique, sentenciado en Perú al pago de casi 1 millón de pesos por numerosos plagios de textos, la Comisión de Premiación que encabeza Raúl Padilla respaldó al jurado, así que entregará el reconocimiento y el dinero al autor de La vida exagerada de Martín Romaña. Pero lo hará en su casa de Lima, lejos de los reflectores de la feria. En entrevista, la académica chilena María Soledad de la Cerda detalla los casos de apropiación indebida de textos que le ha documentado a Bryce.

 

La investigadora chilena María Soledad de la Cerda documentó al menos 32 plagios cometidos por el ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012, el peruano Alfredo Bryce Echenique, y lamenta que se haya otorgado el prestigiado galardón a un escritor que tan sólo en su país fue sentenciado a pagarle compensaciones a 15 autores afectados.

Entrevistada por teléfono, desde Santiago de Chile la académica cuestiona la calidad moral del escritor para recibir el reconocimiento que antes obtuvieron Nicanor Parra, Juan José Arreola, Fernando del Paso, Tomás Segovia y Nélida Piñón, por mencionar a algunos latinoamericanos, y dotado de 150 mil dólares (cerca de 2 millones de pesos).

En este escándalo internacional, el diario español ABC del pasado jueves 4 aprecia que hay fuertes presiones contra “la directora del Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar, y para el presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL), Raúl Padilla López, a quienes (varios intelectuales mexicanos) les exigen reconsiderar la decisión de otorgar el galardón al autor de Un mundo para Julius”.

En contraparte, los organizadores del premio FIL de Literatura convocaron a 110 escritores de diversos países –poco o nada conocidos aquí– para defender la decisión del jurado que premió a Bryce, integrado por Jorge Volpi, Calin-Andrei Mihailescu, Julio Ortega, Leila Guerriero, Margarita Valencia, Mark Millington y Mayra Santos-Febres.

Los inconformes recuerdan que en 2009 el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú multó a Bryce­ por plagiar 16 artículos de 15 autores. La mayoría de esas demandas desembocaron en condenas contra Bryce, que por ellas debe pagar 177 mil nuevos soles, casi 1 millón de pesos mexicanos.

Para María Soledad de la Cerda, galardonar al peruano es “una burla” para los mexicanos, ya que el dinero proviene sobre todo del Conaculta, el Fondo de Cultura Económica, el gobierno de Jalisco, la Universidad de Guadalajara y los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan, así como de Banamex, Bancomext, Faber Castell México, Televisa, Grupo Continental,  Grupo Modelo y Volaris, entre otros patrocinadores.­

La investigación de la académica chilena, las demandas contra Bryce por los autores afectados y la inconformidad de medios e intelectuales de varios países no fueron suficientes para que el jurado cambiara de parecer o los organizadores de la FIL revocaran el galardón. Sin embargo, el jueves 18 se anunció que, ante las protestas, por primera vez el premio será entregado por un comisionado especial, anticipadamente y en privado, en la residencia limeña del autor.

Durante 21 ediciones de la FIL, la entrega del galardón era el acto central y la ceremonia tenía lugar en la inauguración.

En su comunicado, la Comisión de Premiación de la Feria, encabezada por Raúl Padilla, argumentó que el premio se dará pese a las impugnaciones porque el dictamen del jurado “es inapelable”.

Delitos textuales

 

La autora del libro Chile y los hombres del Tercer Reich y consultora en comunicación relata que ha trabajado en la Universidad Diego Portales, la Universidad para el Desarrollo de Chile y otras instituciones. En 2007, al preparar una cátedra sobre los plagios en la literatura, empezó a seguirle la pista a Bryce Echenique porque su nombre aparecía en los medios.

“Lo primero que recuerdo es una denuncia de Oswaldo de Rivero, exembajador peruano ante la ONU. En el periódico Página 12, de Argentina, el diplomático se quejó del plagio de una columna suya publicada en El Comercio, de Lima, Perú, firmada por Bryce. Empecé a investigar.”

Los resultados son impactantes. Se trata de un saqueo de ciertas publicaciones para nutrir otras, tanto en Europa como en América. A ciertos medios, Bryce les encajó artículos plagiados y les plagió originales para publicarlos como suyos en otros periódicos y revistas.

El 5 de diciembre de 2005, el diario español La Vanguardia publicó el artículo Fujimori no es la excepción, de Jordi Urgell, que Bryce presentó como suyo bajo el título de Todos vuelven en El Comercio, el 18 de febrero de 2007.

Un caso parecido a las ficciones más divertidas de Bryce –si no fuera por sus consecuencias legales– es el del texto de Jordi Cebriá y Víctor Cabré denominado La estupidez perjudica seriamente la salud, que apareció en el número 1579 de Jano, revista española especializada en medicina, el 7 de octubre de 2005. Bryce lo publicó en El Comercio el 30 de abril de 2006 con su firma, con una variante en el título: La estupidez perjudica gravemente la salud.

De la Cerda comenta que a su vez el periodista mexicano Salvador Barros replagió a Bryce en su columna de El Siglo de Durango, el 30 de noviembre de 2006, que consistió en el mismo artículo, también llamado La estupidez perjudica gravemente la salud… El analista Carlos Cabanillas denunció el hecho en la revista Caretas de Perú. “Entiendo que Barros murió hace varios años, pero él también era un plagiario”, comenta la académica chilena.

La lista continúa. En 2004, el escritor Sergi Pámies escribió Estrellas médicas, un articulo de opinión incluido en Jano número 1517. Bryce lo volvió a publicar con su nombre en la edición 342 de la revista mexicana Nexos en junio de 2006.

En el número 1581 de la misma revista, en 2005, el médico español Cristóbal Pera dio a conocer su reflexión Culturas y civilizaciones. Bryce conservó el título al firmarlo en El Comercio en septiembre de 2006, y en Nexos al siguiente mes.

La revista mexicana le publicó también a su famoso colaborador el artículo John Ford, la épica del western en su número 343 (julio de 2006); lo malo es que originalmente lo había publicado Blas Gil Extremera en Jano, el 6 de mayo de 2005, con ese título.

Igual sucedió con La enfermedad de la nostalgia, de Agustín Iruela (Jano 1580, 2005), que Bryce convirtió en su colaboración La enfermedad de la nostalgia en El Comercio del 28 de mayo de 2006 y en el número 344 de Nexos, de agosto de ese año.

–¿Se entiende que la FIL le da el premio por sus libros, no por los artículos? –pregunta el reportero a De la Cerda.

–Bueno, hay que preguntarse cuántas de esas columnas o cuántos de esos ensayos no fueron incluidos en las obras de ese autor y en sus libros Crónicas perdidas o Entre la soledad y el amor, que tienen muchas partes recopiladas de las columnas.

Y sigue citando casos de plagio: Jorge de la Paz es el autor de los artículos William Blake y los proverbios del Infierno, en la revista de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), número 59, de julio-septiembre de 1986, y también de Los cielos de Swedenborg y el infierno de Blake, en el número 64 de la misma publicación.

“Alfredo Bryce las refundió extrayendo partes completas de cada una de ellas y las publicó como Las andanzas de ultratumba de William Blake, en la edición 21 de la revista Verbigracia de Caracas, Venezuela, el 23 de noviembre de 2002”, dice la académica chilena.

Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret escribieron Cary Grant, un ícono del cine en Jano 1414, de 2002, texto que Bryce puso bajo su firma el 4 de abril de 2004 en el suplemento de cultura del periódico argentino La Nación, con una diferencia en el título: Cary Grant y el sueño americano.

El artículo de Cristóbal Pera Cuerpos distorsionados y desfigurados. Lo grotesco y lo freak en la cultura actual apareció en Jano 1379 en marzo de 2001, que Bryce entregó como Lo grotesco y la moda freak al suplemento de La Nación, que lo puso en su edición del 11 de julio de ese año.

En la edición del 21 de diciembre de 2003 de ese suplemento, y en El Comercio de Perú, el 22 de junio de 2003 se publicó La angustia de Kafka. Lo malo es que Juan Carlos Ponce lo había escrito originalmente y fue difundido con ese título en Jano 1404, de 2001.

Ponce es también autor de John Steinbeck, un novelista de los oprimidos, que la revista médica española incluyó en su número 1423, en 2002, texto que Bryce publicó en La Nación como John Steinbeck, la voz de los oprimidos, el 29 de junio de 2003.

De la misma forma Josep Pernau escribió Contra las fotos de ataúdes con soldado dentro, en la edición de Jano correspondiente a mayo de 2004, y Bryce lo trasladó con su firma a El Comercio, el 31 de julio de 2005. Juan Soto Viñolo y Carmen Lloret publicaron Andy Warhol. El arte como negocios en el número 1424 de la revista española, de 2002. Bryce lo entregó como Un artista de los negocios a La Nación, que lo publicó el 2 de marzo de 2003.

Cuando Blas Gil Extremera redactó El intrigante Antonio Salieri para Jano, que lo incluyó en su edición de octubre de 2000, sin saberlo le dio material a Bryce Echenique para que al año siguiente lo enviara a El Mercurio, de Chile, como El envidioso Antonio Salieri. Para la misma revista española (número 498, noviembre de 2003) Juan Carlos Ponce escribió Sartre y la literatura, pero Bryce prefirió El verdadero Sartre como título para ese texto, que publicó con su nombre en El Mercurio el 12 de mayo de 2006.

Lo mismo sucedió con los siguientes artículos:

Francia: del fuego de los suburbios a la crisis de identidad, de Fernando Carvallo (revista Quehacer, Perú, noviembre de 2005), que Bryce Echenique publicó como Arde París (revista Caretas, Perú, 28 de diciembre de 2007; Jano, España, 29 de febrero de 2008, y revista Voces 369, 2008).

La locura, de José María Pérez Álvarez (Jano y Galipress, 2005), apareció firmado por Bryce en Nexos 351, de marzo de 2007.

El psicoanálisis en el cine de Woody Allen, de Benjamín Herreros Ruiz (Jano 1245, marzo de 2002), salió como A la cabeza del cine. Psico-Woody Allen en el suplemento Revista de Libros, de El Mercurio chileno, el 5 de abril de 2003, y como Psico Woody en La Nación del 15 de febrero de 2004.

Igualmente, El año milagroso 1905, de Victoria Toro (Jano 1561, abril de 2005) Bryce lo llamó 1905, el año milagroso al sacarlo en El Comercio del 16 de octubre de 2005.

La nueva amenaza nuclear, de Oswaldo de Rivero (Quehacer número 160, mayo-junio de 2006) se convirtió en La amenaza sin fin, que con la rúbrica de Bryce publicó Jano el 18 de mayo de 2007.

Ségolene de corazón, de Marc Álvaro (La Vanguardia, 20 de noviembre de 2006) fue tomado por el escritor peruano como su colaboración Un latido llamado Ségolene para el número 352 de Nexos (junio de 2007).

La correspondencia entre Joyce y Pound, de Odile Baron Supervielle (La Nación, 7 de octubre de 1998), se reprodujo como texto de Bryce Echenique en El Universal de Caracas (La amistad de dos grandes de la literatura, 18 de enero de 2003).

Cómo combatir el terrorismo, de Joseph María Puigjaner (La Vanguardia, 29 de julio de 2005), reapareció convertido en reflexión del peruano en Nexos 348 (¿Cómo combatir el terrorismo?, diciembre de 2006).

Il tramonto dei neocom, de Marcello Foa (Il Giornale, Italia, 13 de octubre de 2005) salió el 1 de noviembre de 2006 en Nexos como El ocaso de los neocom, de Bryce­ Echenique.

Al ensayo de Santiago de Mora Figueroa Ciencia, jergas y lenguaje (La Nueva Revista de España, marzo 1991), Bryce le sacó aún más provecho. De ahí extrajo sus artículos Hablando se entiende la gente (Jano 1633, 15 de diciembre de 2006), La inefable realidad (Nexos, 1 de mayo de 2005) y Neologismos (Nexos, 1 de julio de 20005).

La investigadora chilena ha documentado incluso un plagio del laureado Premio FIL 2012 a la agencia de noticias AFP, cuyo artículo Los buenos son los buenos se reprodujo legalmente en el diario Los Tiempos de Colombia el 2 de enero de 2002. Para octubre de ese año Bryce lo retomó con el título ¿Lavado de cara a Hollywood? para Nexos.

Jurado “culpable”

 

Desde el momento de la entrevista, María Soledad de la Cerda anticipó que Bryce Echenique se abstendría de viajar a Guadalajara para recibir el Premio FIL.

“Debo aclarar –insiste– que no es que se presuma el intento de plagio; aquí no hay ninguna presunción, esto que le menciono está plenamente documentado. Del total de plagios, 16 ya fueron sentenciados por autoridades de Perú y existe una sentencia condenatoria. Yo sospecho que en Perú se analizaron solamente los casos registrados en esa nación; no podían sancionarlo por textos publicados en otros países. Hasta la fecha he descubierto 32, pero ya estoy analizando otros más que se han difundido en Chile y otros a través de internet.”

La catedrática chilena define a Alfredo Bryce como un gran plagiador desde los finales de los noventa. “Estafó a los lectores de diversas partes del mundo pero también a los periódicos, esto es una gran desilusión y es una gran tristeza… Ahora enfrenta un gran desprestigio a nivel internacional y a través de las redes sociales”, dice en relación con las críticas publicadas por el diario ABC de España.

Sobre el jurado que mantuvo su decisión de premiar a Bryce Echenique contra viento y marea, De la Cerda llama la atención sobre la presencia del peruano Julio Ortega:

“En su defensa, Julio ha dicho que Bryce­ es su amigo, y no me cabe la menor duda de que Ortega premia a su paisano en calidad de su gran amigo y decide actuar como perito. Julio Ortega dice que los textos de Moroti (uno de los plagiados) y de Bryce Echenique no eran comparables y que por lo tanto no había plagio, pero eso no es cierto.”

Para ella, “no es la FIL la culpable, sino el jurado por haber hecho mal uso de los recursos que aporta el Estado para la cultura”. Entrevistada antes de conocer el anuncio de la Comisión de Premiación, afirmó que Bryce no renunciaría al dinero y a la “estrella” adicional para su currículum: “Bryce, yo pienso, no acudirá a Guadalajara pero sí enviara a quien reciba el dinero en su nombre y se va a reportar enfermo o tendrá algún problema personal de último momento”.

Finalmente, la investigadora destaca que la única vez que el escritor estuvo en Chile dijo “que se había divertido mucho con todas las denuncias de plagio”. Sin embargo, el miércoles 3, Bryce Echenique perdió un recurso de amparo que promovió contra el Instituto Nacional de la Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú, el principal organismo que lo acusa de plagio y que demanda un pago equivalente a 54 mil euros, cerca de 1 millón de pesos mexicanos, y a la mitad del Premio FIL de Literatura.

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