EU: Crece presión legal sobre Legionarios

Marcial Maciel, exlíder de los Legionarios. Foto: Archivo
Marcial Maciel, exlíder de los Legionarios.
Foto: Archivo

MÉXICO, D.F. (apro).- Los problemas legales enfrentados por los Legionarios de Cristo se recrudecen en Estados Unidos con la presentación de una demanda en su contra, y que avizora tiempos más complicados para esa orden fundada por el defenestrado Marcial Maciel.

Paul Joseph Chu, único descendiente del profesor retirado James Boa-Teh Chu, presentó una demanda el 9 de noviembre ante la Corte del Distrito de Rhode Island contra la Legión de Cristo, Inc., Ocean State Pastoral Center, Inc., Overbrook, Inc., Vocation Action Circle, Inc. y el regiomontano Grupo Integer –estas últimas dependientes de la orden fundada por Marcial Maciel Degollado (1920-2008)-.

Chu, quien vive en Meriden –condado de New Haven, Connecticut– y ejecutor del testamento de su progenitor desde octubre de 2010, acusa a esas organizaciones por recuperación de activos, manipulación, falta de capacidad –en alusión al estado de salud de su padre cuando firmó el testamento-, fraude, daños y perjuicios por diez millones de dólares, según el expediente 1:2012cv00814 y al cual Apro tuvo acceso.

El origen de la demanda es la donación, poco antes de morir, de un millón de dólares de James Chu –nacido en China en 1924- a la Legión de Cristo, Inc., cuya matriz está en Thornwood (Nueva York), el brazo corporativo no lucrativo de la denominación.

El pliego, de 10 páginas de extensión, muestra la forma en que los Legionarios han obtenido dádivas de seguidores en países como Estados Unidos y México.

El fallecido, un profesor retirado de ingeniería mecánica que desarrolló una exitosa trayectoria iniciada en la Universidad Brown y, en su mayor parte, en la de Yale –de la cual se retiró en 2003–, fue un donante anual a numerosas obras de caridad y en los inicios de los 90 empezó a apoyar financieramente a los acusados, de acuerdo con la imputación.

Los acusados “actuaron en concierto para solicitar donaciones del fallecido”, cita la denuncia, firmada por el abogado John Flanagan, del despacho Torti Flanagan, P.C.

Esa firma, con oficinas en Massachusetts y Rhode Island, se dedica a litigios corporativos, laborales, tecnológicos, propiedad intelectual, contratos, inmobiliarios y arbitrajes.

“Entre 1997 y 2008, y mientras la salud y la capacidad mental del fallecido fueron declinando, emisarios de los Legionarios empezaron a coercer al fallecido a cambiar de beneficiarios en su testamento y cuentas relacionadas, para que sus bienes más significativos pasaron a manos de los acusados”, cuenta el documento legal.

El testamento original de James Chu, fechado el 27 de abril de 1993 y aceptado dentro de los documentos presentados ante el tribunal, no lega bien alguno a la Legión.

Usando una influencia indebida, enfatiza la demanda, los acusados visitaron a Chu, fallecido el 19 de noviembre de 2009, en su residencia en sus últimos años y pidieron, mediante sus agentes y emisarios, cambiar su testamento y redirigir sus bienes, e incluso le ofrecieron un abogado para hacerlo.

Las visitas mencionadas, prosigue el texto legal, fueron atestiguadas por miembros de la familia, quienes sospechaban que el objetivo de esas visitas no era para darle cuidado pastoral o bienestar espiritual, sino para los intereses de la Legión y sus organizaciones vinculadas.

Para Paul Chu, la congregación debió informar a su padre de la investigación ordenada por el Vaticano sobre Maciel.
El 1 de mayo de 2010 el Vaticano calificó la conducta del sacerdote oriundo de Michoacán de criminal, grave y objetivamente inmoral, y lo acusó de haber vivido sin escrúpulos.

Los señalamientos de la sede católica versan sobre la relación de pareja de Maciel con al menos dos mujeres, la procreación de al menos seis hijos y el abuso sexual de varios seminaristas legionarios entre 1941 y 1970.

En 2006 el papa Benedicto XVI mandó a retiro espiritual a Maciel, pero sin sancionarlo por las denuncias acumuladas.
Ocean State Pastoral Center, Inc., Overbrook, Inc., Vocation Action Circle, Inc. y Grupo Integer pertenecen a la órbita de la Legión y se encargan de gestionar fondos para la organización.

Presión legal

Se trata de la tercera demanda en contra de la Legión ante cortes estadunidenses que, de prosperar, pueden dañar significativamente a la agrupación, ya menoscabada por el caso Maciel.

“La Legión está pagando, sin duda, un gran monto a sus abogados para defenderse de los casos. Dada la gran cantidad de dinero que está en juego en las demandas en Connecticut y Rhode Island, si la Legión decide arreglar cualquier caso –pagar para evitar un juicio– la suma sería seguramente de muchos millones”, declara a Apro el periodista estadunidense Jason Berry, cuyo libro más reciente es Las finanzas secretas de la iglesia, en el cual relata cómo Maciel sobornó a jerarcas del Vaticano para obtener su protección (Proceso 1879).

En 2009 la estadunidense Mary Lou Dauray, sobrina de la difunta millonaria Gabrielle Mee, enjuició a la orden por la herencia de 60 millones de dólares dejada por esta última. El 7 de septiembre de este año Michael Silverstein, magistrado de la Corte Superior de Rhode Island, desechó el alegato bajo la premisa de que ella carecía de injerencia legal por no tener un interés material directo en el caso.

Pero el juez subrayó que la transferencia de bienes “de una anciana lealmente espiritual a sus líderes espirituales de confianza pero clandestinamente dudosos levanta una luz roja para esta Corte”.

Además, en 2010 José Raúl González Lara, hijo biológico mayor del sacerdote, se querelló ante tribunales de Estados Unidos contra la orden por los abusos sexuales sufridos a manos de su padre, encubierto por la organización que él fundó en 1941.

El escándalo de Maciel y sus derivaciones han golpeado a la Legión, como lo sugieren los vatileaks –los documentos internos del Vaticano filtrados por algunos de sus empleados.

Así lo indican tres materiales difundidos por el periodista italiano Gian Luigi Nuzzi en su libro reciente Su Santidad. Las cartas secretas de Benedicto XVI, en especial un informe de 10 páginas, redactado por el delegado pontificio para la reforma de la Legión, el cardenal Velasio De Paolis, en 2010, un año después de haber asumido esas responsabilidades.

“La situación económica, aunque no es grave, es seria y difícil. La situación de deudas es relevante, imputable tanto a la crisis económica financiera general, como a los problemas que la Legión ha debido afrontar (pérdida de credibilidad, disminución de donaciones, etcétera)”, reconoció ese reporte.

En el documento, De Paolis aludió al Grupo Integer, cuyo “rol debe, sin duda, ser redimensionado. Pero es necesario proceder con mucha cautela, particularmente en este momento crucial… El problema no es solamente económico. Es también de organización de la vida religiosa al interior”, describió.

“La dirección dada por el papa Benedicto XVI sobre los Legionarios de Cristo al cardenal Velasio De Paolis ha sido muy clara desde el principio: para profundizar la investigación base, no de una forma total y caso por caso, sino para satisfacer en todo lo posible las necesidades de verdad. Ratzinger tenía otra prioridad, para evitar la emigración de los Legionarios de la congregación y la disolución de la misma”, indica Nuzzi desde, Italia.

En declaraciones a medios estadunidenses, Jim Fair, vocero de la Legión, rechazó los señalamientos y expresó que la orden no presiona a nadie para hacer donaciones.

Cuentas en rojo

“Ignorado por el fallecido, mientras a éste le pedían y era consagrado como laico a los Legionarios, la Orden era investigada por la jerarquía de la Iglesia católica en Roma por graves impropiedades dentro de la Orden”, asegura la demanda de Chu.

El acusador sostiene que “los Legionarios sabían o debieron haber sabido que de haber estado consciente el fallecido o sus representantes de la conducta de su jerarquía, esto habría resultado en dirigir sus recursos hacia otra parte, el fallecido no habría hecho las donaciones citadas a nombre de la Orden como beneficiaria de cualquiera de sus posesiones”.

En ese sentido, arguye que la congregación sabía o debió haber sabido que sus acciones de “ocultar fraudulentamente la verdad sobre la orden y su fundador era un quebranto y una traición de su deber de su mayor buena fe y confianza como consejero espiritual”.

“La Legión ha vendido inmuebles en el condado de Westchester, Nueva York, y en Connecticut. Están cerrando escuelas. Claramente, están tratando de reunir dinero para cubrir los costos legales y finiquitar ciertos bienes. Ya no tienen más a un brillante recaudador como Maciel ni benefactores ricos en grandes cantidades como en el pasado”, explica Berry, también autor de Votos de silencio. El abuso de poder durante el papado de Juan Pablo II, en coautoría con Gerald Renner (1932-2007).

Hacia mayo de 2008, Chu cambió a los beneficiarios de sus cuentas, nombrando a los Legionarios o a sus organizaciones relacionadas como único beneficiario de sus fondos de retiro y dejando sólo una pequeña parte para el beneficio de sus descendientes.

“La Legión movió esos fondos e incumplió en reportar las transacciones mencionadas a los herederos o a las autoridades fiscales competentes”, denuncia la demanda.

“Las acusaciones de las demandas son consistentes con el extenso patrón de conducta de Maciel y cómo sus altos lugartenientes de la Legión se centraron en la gente adinerada. Maciel tenía una historia de financieramente seductoras viudas y hombres crédulos ricos, como lo describo en el nuevo libro”, asegura Berry.

“Las tácticas coercitivas de obtención de fondos, incluyendo donantes ancianos para dejarles en herencia sumas exorbitantes, mediante engaños, da pie a abuso de adultos mayores, aceptando donaciones bajo supuestos, fraude, ocultamiento de hechos para inducirlos a la transferencia de bienes y da paso a una conducta criminal”, concluye la querella de Paul Chu.

Para Nuzzi no está despejado el camino a la reforma de la Legión. “Creo que el proceso está todavía en una etapa temprana para dar comentarios. También es cierto que de los documentos vistos por el Papa emerge claramente su intención de cerrar el caso rápidamente para dar vuelta la página a la congregación”, plantea el periodista, experto en asuntos religiosos.

Un indicio, el Vaticano ya aprobó los estatutos del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, la universidad de los Legionarios dedicada a las ciencias eclesiásticas.

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