Quiere Ebrard una Alameda Central “sin indigentes”

MÉXICO, D.F. (apro).- Después de ocho meses de obras de remodelación y un costo de 245 millones de pesos, hoy por la tarde fue abierto nuevamente al público el parque de la Alameda Central en el Centro Histórico de la capital por el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, acompañado de su esposa Rosalinda Bueso y del empresario Carlos Slim.

“La Alameda quedó hermosa, va a tener mantenimiento y veremos que no tenga indigentes”, advirtió Ebrard durante la ceremonia ambientada con música, que interpretó una orquesta de cámara en el quiosco del parque, y en la cual participaron autoridades e invitados vestidos con trajes a la manera de la época colonial.

El proyecto, denominado Jardín histórico, patrimonio cultural de la Ciudad de México corrió a cargo de la Autoridad del Espacio Público (AEP) de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), siendo coordinado por el arquitecto Enrique Lastra, quien explicó a la agencia de noticias Apro su idea central:

“Es un proyecto que acariciamos desde que trabajamos en la Plaza de la República y nunca lo vimos como algo aislado, sino como parte de un eje emblemático de la Ciudad de México que enlaza tres espacios públicos, y los más importantes del Centro Histórico: Zócalo, Alameda y la Plaza de la República.

“Lo importante de todo es que el corredor de Madero hasta la Plaza de la República no hay necesidad de subir escalones, incluida la Alameda. Es de una accesibilidad total, el peatón tiene siempre todo a su nivel… Si se pasa por avenida Juárez, es un solo plano; ahí pareciera que los coches entran a una zona que no les corresponde, entran a una rampa controlada para que pierdan velocidad porque van entrando a una zona peatonal, por así decirlo, en un espacio que no es suyo.”

La remodelación de la Alameda y su entorno incluye el Hemiciclo a Juárez; pavimentación con adoquinado, áreas verdes (en las que fueron sembrados 700 árboles), restauración de esculturas, extensión de banquetas, el quiosco y 12 fuentes, así como la implementación de un novedoso sistema de iluminación y una red de suministro de riego.

“Creo que la Alameda se merece esta remodelación, pues es el primer parque latinoamericano y un espacio recreativo de la Ciudad de México para todos sus visitantes. Con el nuevo proceso de iluminación la gente empezará a ir mucho más, como en el caso de la calle Madero, donde se calcula la asistencia de 300 mil personas diariamente”, comentó Lastra.

“Son más de 10 hectáreas e incluye el entorno, las banquetas, corredores peatonales, trabajos de bordes, nueva plantación de vegetación e iluminación. El trabajo de la Alameda es una colectiva de trabajo en equipo, no me siento con un trabajo de autor aquí, soy parte de una comunidad del rescate del espacio público.”

Asimismo, una gran reproducción del famoso mural de Diego Rivera Sueño de una tarde dominical en la Alameda realizada en azulejos por la Casa Cantú de Tlaquepaque, Jalisco, lucirá sobre la calle Doctor Mora, ahora convertida en vía peatonal, a un costado del templo de San Diego. Esta réplica fue montada por Luis Díaz, cuyo equipo estuvo a cargo del pulimento del mármol en el Hemiciclo a Juárez.

El mandatario capitalino añadió que “el Hemiciclo a Juárez ha sido prácticamente reconstruido a mano” y que “el mármol está como la primera vez”.

La historia de la Alameda Central se remonta al cabildo del virrey Luis de Velasco en el siglo XVI, cuando el 18 de febrero de 1592 fue autorizada ejecutar una obra “para hacer una alameda adelante del tianguis de San Hipólito, en donde está la casa y tenería de Morcillo con una fuente y ornato de la ciudad”.

 

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