Pobreza, el reto a vencer de Peña Nieto

El presidente electo Enrique Peña Nieto. Foto: Xinhua / Rodrigo Oropeza
El presidente electo Enrique Peña Nieto.
Foto: Xinhua / Rodrigo Oropeza

SANTIAGO DE CHILE(apro).- La mexicana Alicia Bárcena, quien algún día se dedicó a interpretar códices mayas y hoy es secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), cree que su país debe aprovechar el inicio de un nuevo gobierno para avanzar hacia un pacto social, fortalecer el papel del Estado y cambiar sus alternativas de desarrollo.

En entrevista, la bióloga y ecóloga de la UNAM, y maestra en administración pública por la Universidad de Harvard, considera que el gran desafío mexicano es superar la inequidad y para ello se requiere una nueva estructura tributaria que permita incrementar el gasto social, el cual asciende al 11.3% del Producto Interno Bruto (PIB), 7.3 puntos porcentuales por debajo del promedio regional.

“No es el gasto que nosotros quisiéramos. Esto es sumamente importante porque el gasto público social influye en que la gente pueda salir de la pobreza”, explica Bárcena, quien acepta que será muy difícil incrementar estas partidas presupuestales “en tanto no se haga un pacto fiscal, porque no se puede aumentar el gasto si no tienes el ingreso correspondiente”.

Considera que para el entrante presidente de México, Enrique Peña Nieto, a cuya toma de posesión asistió en representación de la Cepal, “no va a ser fácil enfrentarse a un tema muy importante como es el de la pobreza; sin duda, es un tema que nosotros vemos con preocupación, sin duda”.

Según estimaciones de la Cepal –organismo de Naciones Unidas con sede en la capital, chilena cuya especialidad es generar conocimiento sobre el desarrollo económico y social de América Latina–, 35.3% de mexicanos vive en la pobreza y 13.3%, en la indigencia. Ambos indicadores son superiores en 3.6 y 4.6 puntos, de manera respectiva, a los de 2006, cuando Felipe Calderón inició su gobierno.

Crecer para igualar

De acuerdo con Bárcena, quien fue profesora e investigadora de la UNAM, para hacer de México una sociedad más equitativa “va a ser necesario fortalecer el papel del Estado y construir pactos sociales en favor de un desarrollo que ponga en el centro la igualdad, la convergencia productiva y el empleo. ¿Cómo logramos que la gente se mantenga fuera de la pobreza? Pues sólo con desarrollo productivo y con crecimiento”.

Datos de la Cepal indican que el sexenio Calderón (2006-2012) fue el de menor crecimiento económico en México desde el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988), con una tasa anual promedio de sólo 1.96%, casi la mitad de la expansión lograda por América Latina en el periodo (3.61% al año). Además, la economía mexicana y la salvadoreña fueron durante estos seis últimos años las de menor crecimiento en Latinoamérica, incuso por debajo de Haití.

Para Bárcena, igualdad social y crecimiento económico van de la mano. “Nosotros somos de la idea de que se trata de igualar para crecer y de crecer para igualar. Igualdad significa mayores ingresos y mayores ingresos se traducen en más desarrollo económico, como lo comprueba el caso de Brasil, que al sacar de la pobreza a 20 millones de personas durante la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) fortaleció su mercado interno y dinamizó su crecimiento.

Pendientes

La bióloga mexicana y secretaria ejecutiva de la Cepal estima que luego de la drástica caída del PIB de 2009, cuando México registró una contracción del 6.3% arrastrado por la recesión en Estados Unidos, la economía se ha recuperado y este año crecerá alrededor de 4.0%, una tasa similar a la que la que anticipa la institución para 2013.

“Yo creo que hay una muy interesante coyuntura para México que puede ser muy importante en todos sentidos; y creo que en realidad México tiene enormes posibilidades de cambiar. Hay temas en donde nosotros, como Cepal, obviamente quisiéramos ver avances en México, en el tema de un cambio estructural y de una política industrial, en donde realmente México pueda moverse hacia sectores más intensivos en conocimiento y pueda sumarse a la gran revolución tecnológica incorporando en su estructura productiva mayor competitividad”, sostiene.

Bárcena, quien ha cursado estudios de doctorado en economía en la UNAM, considera que otras asignaturas pendientes de México son el fortalecimiento del mercado interno, un apoyo más decidido a la pequeña y mediana industrias, la restitución de la banca de desarrollo y una reducción de la dependencia económica con Estados Unidos, destino de más del 80% de las exportaciones del país.

Señala que la gira que realizó Peña Nieto por Centro y Sudamérica como presidente electo en septiembre pasado es positiva, porque “abre una enorme opción de volver la vista hacia América Latina” y de desarrollar una mejor coordinación con Brasil en temas regionales y de la agenda global.

“La integración de México hacia el sur es una opción muy interesante. Hacia el lado del Atlántico con Brasil y hacia el Pacífico con la Alianza del Pacífico, que integran México, Colombia, Perú y Chile, cuatro economías que representan el 25% del PIB de la región”, asegura.

Dice que también observa una disposición del nuevo gobierno para sacar más provecho al acuerdo estratégico con Europa y para estrechar las relaciones con la región Asia-Pacífico, en especial con China, “que no necesariamente tiene que ser un competidor (en la venta de manufacturas a Estados Unidos), sino también un aliado con una relación de mucho más de cooperación”.

Las brechas

Bárcena, quien fue secretaria general adjunta de Gestión en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, desea que México logré los “esperadísimos pactos” que pueden cambiar el rostro del país y que se cierren dos brechas que hasta ahora han obstaculizado el desarrollo: la educativa y la fiscal.

“Es muy importante que haya una mirada de mediano y largo plazos en la que se pueda trabajar en el cierre de estas brechas. Uno de los temas más relevantes para México es lograr una mejor estructura tributaria, una mayor tasa tributaria, menor evasión”, afirma.

Según datos de la Cepal, los ingresos tributarios no petroleros en México han oscilado en los últimos tres años entre 9.5 y 9.9% del PIB, mientras que el promedio latinoamericano se ubicó entre 15.4 y 16.6%. El año anterior, ese porcentaje rebasó los 20 puntos en Argentina y Brasil, más del doble de la cifra mexicana.

Bárcena sostiene que incrementar el nivel de recaudación es un punto central en la agenda de asuntos pendientes que deberá encarar Peña Nieto; “y creo que el nuevo gobierno está muy consciente de la necesidad de que esto sea uno de los temas centrales”.

Dice que la educación es uno de los grandes asuntos nacionales. “Sin duda hay que avanzar en niveles superiores de educación. Nosotros hemos visto que para que esto pueda tener éxito es necesario que la mayoría de la población complete los estudios de secundaria y este es un tema que debe vincularse al cambio estructural para lograr que haya más productividad, pero una productividad que se asocie a mayor contenido tecnológico, a mayor capacitación”, explica.

En este aspecto, considera fundamental fortalecer las políticas de ciencia, tecnología e innovación. “Los niveles de gasto en investigación y desarrollo deben elevarse. En este momento México tiene un nivel de inversión bajo, no superior al 0.5% del PIB en relación con otros competidores, como puede ser China o Corea (que tienen más del 3.0%) y el mismo Brasil, que invierte 1.2% en ese rubro”, asevera.

Para esta bióloga oriunda del Distrito Federal que cambió las ciencias naturales por la economía y los estudios multidisciplinarios todos los temas pendientes de la agenda mexicana confluyen en la búsqueda de un solo objetivo: cerrar la enorme brecha social del país.

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