Encomienda Mancera a Cárdenas solucionar conflicto de estatua de Aliyev

MÉXICO, D.F. (apro).- El nuevo coordinador de Asuntos Internacionales del Gobierno del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano ya tiene su primera misión: dar solución al conflicto heredado por Marcelo Ebrard por la instalación de la estatua del dicatador Heydar Aliyev en Chapultepec.
En sus primeras declaraciones ya como funcionario del gobierno local, Cárdenas sostuvo que la efigie no debió instalarse en el Bosque de Chapultepec.
“Esa estatua nunca debió haberse erigido aquí en la Ciudad de México, no podemos honrar a nadie que en cualquier forma haya tenido que ver con una matanza, llámese genocidio, llámese masacre, llámese como quiera”, sentenció.
Al respecto, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dijo que el líder moral del PRD ya se hace cargo de analizar la recomendación que emitió la Comisión Especial que conformó Ebrard para resolver el problema diplomático que desató la instalación de la estatua del expresidente de Azervaiyán, considerado por como un dictador, violador de derechos humanos.
“Lo de la estatua sí es un tema que hemos encargado al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y que, seguramente, él estará analizando estos resolutivos de la comisión y yo creo que incluso más allá, toda la problemática que implica la toma de decisiones”, señaló en entrevista el mandatario local.
Días antes de concluir su gobierno, Ebrard dio a conocer los resultados de la Comisión de Análisis integrada por Gerardo Estrada Rodríguez, Gabriel Guerra Castellanos y Guillermo Osorno Covarrubias, que propuso remover la estatua y cambiar en la placa de la Plaza Tlaxcoaque el concepto de genocidio por el de “masacre”.
Sin embargo, Ebrard no concretó una solución al conflicto y lo heredó al gobierno de Mancera Espinosa.
La colocación de la estatua de Heydar Aliyev, quien gobernó Azerbaiyán por 30 años, fue producto de un convenio firmado entre el gobierno local y el de Azerbaiyán, que invirtió 65 millones de pesos para la rehabilitación del jardín De la Amistad México-Azerbaiyán y la rehabilitación de la Plaza Tlaxcoaque, en el Centro.
En este último sitio, fue colocado un monumento para conmemorar lo que Azerbaiyán llama el “genocidio de Jodyali”, ocurrido en 1992, y una placa en la que la Arquidiócesis de México agradece a la embajada de Azerbaiyán la donación de tres campanas para el templo de la Inmaculada Concepción de Tlaxcoaque.
La estatua y la placa causaron inconformidad entre vecinos y expertos quienes afirmaron que Aliyev fue un dictador, violador de derechos humanos que gobernó con “puño de hierro”.

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