UACM: ahora sí, se vislumbra fin del paro

Estudiantes mantienen tomadas las instalaciones de la UACM. Foto: Miguel Dimayuga
Estudiantes mantienen tomadas las instalaciones de la UACM.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- Los consejeros opositores a la rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), Esther Orozco, aprobaron esta noche que se reprograme el calendario del semestre 2012-II.

De este manera, los consejeros aceptaron que el semestre inicie el lunes 10 de diciembre y concluya el 22 de febrero de 2013, con el fin de recuperar el tiempo perdido de clases.

Asimismo, acordaron reanudar la sesión del Consejo a partir del próximo miércoles 12 en el plantel Casa Libertad.

El subsecretario de Gobierno del Distrito Federal, Juan José García Ochoa, dio a conocer que la entrega de los planteles, aunque será simultánea, se llevará a cabo de manera oficial en la unidad de San Lorenzo Tezonco, al mediodía.

Por la mañana, la rectoría de la UACM se comprometió a no proceder contra los estudiantes y profesores que apoyaron el paro de labores durante más de tres meses, con lo cual, los integrantes del Consejo Estudiantil en Lucha (CEL) propusieron entregar este viernes cinco planteles.

Además, anunciaron que mantendrán bajo su resguardo la rectoría y la sede de Eugenia hasta que se restablezca por completo la institucionalidad y legitimidad de la universidad.

Yuridia Arias, Ana Laura Martínez y Yadira Pablo, leyeron la propuesta a nombre del CEL y señalaron que las instalaciones serán entregadas al Tercer Consejo Universitario en dos etapas.

La primera, que incluye los cinco planteles, se llevará a cabo el viernes 7 a las 11:00 horas y, la segunda, será “hasta la rectora asuma su responsabilidad y sesione con el máximo órgano de gobierno, que es el Tercer Consejo Universitario instalado en la sesión del día 29 de noviembre y cumpla los acuerdos tomados en la sesión permanente de dicho órgano”.

Presente en la sesión, el profesor Hernán Correa, presentó la propuesta de procedimiento de entrega recepción, acordado en la Comisión Especial que trabajó con el CEL.

Correa señaló que a partir de la entrega se tendrán 72 horas para la rehabilitación de las instalaciones y su reapertura a la comunidad educativa, por lo que, dijo, se solicitará apoyo del Gobierno del Distrito Federal para el resguardo y saneamiento de los espacios.

En el proceso de entrega-recepción participarán además, el abogado general de la Universidad, José de Jesús Izquierdo Ubaldo, la contralora Verónica Cuenca Linares, representantes de cada plantel, de la comisión de derechos humanos local, la ALDF y un notario público.

Sin estar presente en el encuentro, al que envió a cinco representantes, la rectoría de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) se comprometió a través de un comunicado a prescindir de cualquier acto que pueda interpretarse como persecución o criminalización por motivos políticos derivados del conflicto universitario contra algún miembro de la comunidad.

De esa manera, la rectora Esther Orozco, finalmente dio cumplimiento a un acuerdo que ya había suscrito desde el pasado 12 de octubre cuando se firmaron los acuerdos de Casa Lamm.

De manera reiterada, la rectora y miembros del Tercer Consejo Universitario afines a ella, se habían negado a desistirse de las denuncias contra quienes mantienen bajo su resguardo las instalaciones de la UACM desde hace más de tres meses.

A la vez, éste ha sido el argumento de mayor peso por parte de los integrantes del Consejo Estudiantil en Lucha (CEL) para acceder a entregar los cinco planteles que resguardan.

El desistimiento de las sanciones fue firmado por la rectora, la Contralora, Verónica Cuenca Linares, y el Abogado General, José de Jesús Izquierdo Ubaldo, el pasado 12 de octubre y el Gobierno del Distrito Federal se comprometió a incluirlo en la firma de acuerdo de la Comisión Mixta.

También se incluyó en la propuesta más reciente de resolución al conflicto presentada en la Asamblea Legislativa el pasado 26 de noviembre pero hasta hoy la Rectoría se había negado a aceptarla.

Este jueves, a través de un comunicado, informó que envió una carta a la Comisión de Gobierno de la ALDF y a Juan José García Ochoa, subsecretario de Gobierno local, en la que afirmó que ni ella ni “ningún otro funcionario que dependa de rectoría, ejecutarán acto alguno que pueda interpretarse como persecución i criminalización por motivos políticos, derivados del conflicto universitario, contra ningún miembro de la comunidad”.

Con ello, agregó Orozco, se busca que se materialicen los acuerdos firmados en distintas instancias para acabar con el conflicto. Además, dijo que la carta está motivada por el interés colectivo que debe prevalecer por sobre cualquier interés particular o de grupo.

“Por esta razón he sido enfática desde el inicio del conflicto, en la necesidad de que se regresen los planteles a la brevedad para retomar la vida académica de la institución”, señala en la carta leída esta mañana por el diputado Manuel Granados en la reunión llevada a cabo en el Museo de la Ciudad de México, a la que, por cierto, no asistió.

En otra carta, Orozco ratificó su disposición para asumir los acuerdos firmados en la ALDF el pasado 26 de noviembre.

Para ello, dijo que instruyó a sus colaboradores para que se integren a las comisiones de entrega recepción y “otorguen todas las facilidades en el ámbito de sus competencias para que se concluya tan importante proceso”.
Nombró a cinco representantes del Consejo Universitario: Carlos Avendaño, Daniel Noriega, Alma Villalobos, Mariana Linares y Juan Carlos Rito, además del abogado general de la UACM y la Contralora quienes, dijo, facilitarán el proceso.

También explicó el motivo de su inasistencia a la reunión en el Museo de la Ciudad de México. Primero dijo que “fue una cita convocada de manera informal con muy poco tiempo”, en el mismo lugar y en condiciones similares a las de la reunión pasada cuando fue “acosada” por miembros del CEL.

Además, sostuvo que no había un compromiso explícito por parte de las autoridades que garantizaran las condiciones mínimas de seguridad.

En un comunicado anterior, miembros del Tercer Consejo Universitario afines a Orozco, afirmaron también que varios de ellos han sido amenazados de muerte, vía telefónica. “Por lo anterior, consideramos que la integridad física de los consejeros no está garantizada y se corre el riesgo de que se repitan dichas acciones”, subrayaron.

Además se negaron a reconocer la reunión como una sesión del Tercer Consejo y afirmaron que la convocatoria “no tiene sustento legal ni político”, dado que el Reglamento del Consejo Universitario establece que la única instancia facultada para convocar es la Comisión de Organización.

Según el acuerdo firmado en la ALDF dicha comisión sólo puede convocar a sesión con la aprobación de 16 académicos y 11 estudiantes como quórum mínimo para sesionar, lo cual –sostuvieron– no ha sido cumplido en las reuniones realizadas por los consejeros que apoyan el paro.

“Hacemos énfasis en que las reuniones, llevadas a cabo por un grupo de consejeros los días 30 de noviembre y 3 de diciembre, no son sesiones del Pleno del Consejo Universitario, ya que no se cumplió con el quórum antes mencionado, ni se respetaron las formalidades que establece el Reglamento del Consejo Universitario”, señala el comunicado.

Sin embargo expresaron su “profundo interés” en que sean devueltas las instalaciones lo antes posible y refrendaron su compromiso de cumplir los puntos definidos en el acuerdo firmado en la ALDF el 26 de noviembre, “especialmente lo establecido en el punto cuarto, que se refiere al nombramiento de una comisión encargada de la entrega-recepción de los planteles”.

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