Reforma educativa de Peña Nieto deja fuera a Gordillo

Chuayffet. Foto: Eduardo Miranda
Chuayffet.
Foto: Eduardo Miranda

MÉXICO, D.F. (apro).- La iniciativa de reforma educativa, producto del Pacto por México, presentada hoy, reafirmará la rectoría del Estado en el sector educativo, consideró el presidente Enrique Peña Nieto.

Con esa alusión y la de todos los oradores que, sin embargo, no se atrevieron a pronunciar su nombre, esta tarde el presidente de México, los dirigentes de las tres fuerzas políticas más representativas del país y los líderes del Senado y la Cámara de Diputados acordaron propiciar una reforma educativa que no incluye a la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.

En el acto celebrado en el Museo de Antropología, la gran ausente fue la líder magisterial, Gordillo Morales, que ni siquiera fue mencionada de manera explícita en los discursos, pero los convocados sí hablaron con expresiones genéricas que la identificaron plenamente:

“Reafirmar la rectoría del Estado”, dijo Peña Nieto; “poder fáctico que tiene secuestrada la educación desde hace décadas”, soltó el perredista Jesús Zambrano; más tímido, el panista Gustavo Madero llamó a que se apliquen acciones rápidas para evitar la desconfianza, y la priista Cristina Díaz optó por congratularse del acuerdo, sin meterse en Honduras que, a final de cuentas, su dirigencia termina mañana.

Pero para que no quedara duda, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, fue claro, en particular con el aspecto de la evaluación.

Aunque el titular de la SEP sostuvo que no se verán afectados los derechos laborales ni individuales de los maestros, expuso que la evaluación no dependerá de “caprichos o intereses particulares, ni habrá negociación ni pacto para examinar a los maestros del SNTE”.

Y es que, a pesar de no haber representación del sindicato magisterial, lo que sí hubo fueron amplias expresiones en torno a la forma en que se evaluará a los maestros, la autonomía de planteles, una cuantificación de estos últimos y de la cantidad de escuelas que, por insólito que resulte, en la actualidad se carece de esa estadística.

Peña Nieto hizo un repaso de los diferentes aspectos de la reforma, a partir de la modificación al artículo 3º constitucional, sobre la que, sostuvo, es urgente reformar el marco jurídico para conseguir una educación de calidad.

En una serie de medidas que restarían el poder que ha ostentado el SNTE, la reforma anunciada hoy elevaría a rango constitucional y dotaría de autonomía al Instituto Nacional de Evaluación Educativa.

Además, se pretende la autonomía de gestión a los planteles educativos, mismos que tendrán prohibida la venta de alimentos ‘chatarra’.

Peña Nieto destacó que hoy, justo al conmemorarse el Día Internacional de los Derechos Humanos, México aborda el derecho fundamental a la educación.

El presidente sostuvo que la educación que se pretende debe promover la tolerancia, la inclusión y la paz.

Mientras Chuayffet Chemor describió los componentes de la reforma, entre los que destacó un nuevo sistema de evaluación, a fin de consolidar la profesionalización.

Para ello, se dotará de autonomía al Instituto Nacional de Evaluación para la Educación (INEE).

A lo anterior, añadió, se sumará un sistema de estímulos, aparte de conseguir indicadores confiables.

Anunció, además, la creación de 40 mil escuelas de tiempo completo.

Por su parte, el líder del PAN, Gustavo Madero, destacó que la iniciativa de reforma educativa cumple con seis de los más de 95 aspectos acordados en el Pacto por México, signado apenas el 2 de diciembre, por lo que consideró que la iniciativa implica un importante avance.

El dirigente del PRD, Jesús Zambrano, consideró que la reforma educativa puede ser un primer paso para recuperar la rectoría del Estado en el sistema educativo, el cual –denunció– ha sido tomado desde hace décadas por una camarilla y un liderazgo que no sólo ha obstaculizado el avance en la materia, sino que ha desafiado a la autoridad en diferentes órdenes de gobierno.

A su vez, la dirigente del PRI, Cristina Díaz, expresó que la iniciativa es trascendente y reconoció que para el acuerdo de hoy se superaron varias diferencias políticas.

Al concluir los discursos, Pena Nieto firmó la iniciativa y los dirigentes de los partidos signaron como testigos de honor.

De esta forma avanza la iniciativa para la reforma educativa, uno de los primeros acuerdos que se alcanzan tras la firma del Pacto por México, signado el domingo 2.

 

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