Amaga Gordillo: “resistencia pacífica” contra reforma educativa

Elba Esther Gordillo, la exlideresa del SNTE. Foto: Miguel Dimayuga
Elba Esther Gordillo, la exlideresa del SNTE.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- Apenas pisó la alfombra roja del salón principal de las instalaciones de Puerta del Sol, Elba Esther Gordillo provocó que decenas de delegados del sindicato que encabeza se levantaran de sus asientos, corearan su nombre y la arroparan con prolongados aplausos.

No hicieron falta más muestras de apoyo a la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en su repudio a la reforma educativa, aprobada la víspera por la Cámara de Diputados. El resto del acto fue trámite para acordar “movilizaciones pacíficas y dignas” en todo el país.

Es la tarde en la hondonada enclavada en Cuajimalpa. Las sombras de los árboles caen al ritmo del sol y el frío empieza a calar. Gordillo llegó a su casa, con su gente que la terminó de abrigar mientras ella acomodaba su bufanda en momentos en que definía la estrategia a seguir en los próximos meses.

Las acciones dictadas por la maestra fueron sometidas a votación y todas aprobadas por unanimidad:

La primera fue no suspender clases y realizar una “resistencia pacífica, civilizada y digna del magisterio”, ocupando sólo los sábados y domingos.

En esos días, los maestros agremiados se dedicarán a instalar carpas en las plazas públicas y repartir volantes a transeúntes y automovilistas para informar que la reforma educativa pretende “poner en riesgo el empleo de los trabajadores”, así como “alertar al resto del movimiento sindical que les puede pasar lo mismo”.

La única voz en el salón principal era la de Gordillo, todos los agremiados atendían, apuntaban, escuchaban y obedecían.

La fundadora del partido Nueva Alianza (Panal) también advirtió que acudirá a los organismos sindicales internacionales, así como a la comunidad universitaria de México en busca del respaldo al SNTE.

Pero el clímax llegó en el momento de los señalamientos a quienes, según Gordillo, difaman al magisterio organizado.

Los primeros en ser mencionados por la dirigente fueron algunos gobiernos estatales, quienes habrían incumplido con los pagos a profesores de aguinaldos y prestaciones, palabras que provocaron las palmas de la concurrencia.

“Que los gobernadores cumplan de inmediato el pago, no somos responsables de que los gobiernos, como el de Tlaxcala, no tengan recursos para pagar el aguinaldo y las prestaciones de los trabajadores. Exigimos que se pague de inmediato en cada una de las entidades”.

Luego arremetió contra el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, quien en días pasados advirtió que en el estado hay más de 12 mil maestros comisionados, así como 500 plazas con ingresos de 50 mil pesos mensuales cada una, personas que cobran sin trabajar.

“Demándese al gobernador de Guerrero para que compruebe que tenemos más de mil trabajadores comisionados por el SNTE, con nombre y número de clave y, de no ser posible, se deslinden responsabilidades por difamar”, sentenció Elba Esther Gordillo entre aplausos y los gritos de “¡duro, duro, duro!”.

El frío se neutralizó entre las emociones desatadas por el discurso de la maestra, que tocó también alcanzó al conductor de Televisa, Carlos Loret de Mola, a quien Gordillo pidió retractarse de las acusaciones hacia el profesor Liberato Montenegro Villa, de la sección 20 del SNTE, por “los millones de pesos que cobra mensualmente”.

Un largo día

El día fue largo en las instalaciones ubicadas en Cuajimalpa. Desde las once de la mañana se instaló la 35 Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional del sindicato, en la que una veintena de representantes manifestó su rechazo a la reforma educativa, sin la presencia de Gordillo, quien llegó alrededor de las tres y media de la tarde.

Luego se dio a conocer el pronunciamiento del sindicato que dijo estar a favor de la calidad y excelencia por la educación, así como al cambio estructural que destierre la inequidad educativa y la desigualdad social.

La maestra también advirtió al PAN que fracasará su política “antisindicalista” y acusó al PRD de traicionar sus ideales “sociales y de izquierda” por una disputa de “pasiones”.

Al gobierno en turno, el de Enrique Peña Nieto, no lo mencionó.

Fue una sesión abierta en la que la maestra no se cansó en demandar y exigir que se comprueben los dichos contra su organización gremial.

También ensalzó la labor del SNTE en México: “Todos tenemos la responsabilidad de ser mejores: sociedad, organizaciones, partidos, todos. Y los primeros que damos el primer paso, sin presión del gobierno, ni de los partidos, es el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”.

Asimismo, pidió unidad en el país, que a decir de líder vitalicia “se está balcanizando”.

“Pedimos un gran acuerdo nacional para la conciliación. No se vale dividir a los mexicanos, todos tenemos el deber de unirnos. Muchos son los retos nacionales e internacionales. Este gremio no va a permitir que México se balcanice, que nuestro país se debilite”.

Con la voz entrecortada, la bufanda desacomodada y las emociones al límite, Gordillo no cabía en sí al sentenciar que “no más difamaciones del gremio, no más falsos debates, lo que es del César, es del César, lo que es del gobierno es del gobierno, y lo que es del SNTE es del SNTE. Que cumplan los señores gobernadores con su deber de administrar bien los recursos”.

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