Investigan desaparición de un sacerdote en Michoacán

MÉXICO, D.F. (apro).- El pasado 27 de diciembre el sacerdote de Jiquilpan, Santiago Álvarez Figueroa, de 27 años, acudió al municipio de Jacona, en los límites de Jalisco, a oficiar una misa. Desde ese día nadie sabe de él.

Álvarez Figueroa, adscrito a la Diócesis de Zamora, fue visto por última vez al término de la homilía y se aprestaba a regresar a su domicilio, en la comunidad de Paredones, municipio de Jiquilpan. Lleva 11 días desaparecido.

Pese a que la Diócesis de Zamora ha guardado silencio y no se ha pronunciado sobre la desaparición del sacerdote, el secretario de Gobierno, Jesús Reyna García, confirmó que desde hace 11 días se desconoce el paradero del cura.

El funcionario estatal descartó que Álvarez Figueroa haya sufrido un accidente durante su regreso de Jacona, una comunidad enclavada en los límites de Michoacán y Jalisco, donde el cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) se disputa la plaza con Los Caballeros Templarios.

El CJNG lo encabeza Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y en la zona tiene como aliados a La Familia Michoacana, Los Zetas, el cártel del Milenio, la Resistencia, los hermanos Beltrán Leyva, los Amescua y el cártel del Golfo. La hermandad templaria es encabezada por Servando Gómez, La Tuta.

La región limítrofe de Michoacán con Jalisco, donde se asienta el municipio de Jacona, es una de las zonas más inseguras del estado, debido a las constantes ejecuciones y enfrentamientos entre bandas rivales.

Este martes, el secretario de Gobierno de Michoacán, aclaró que el accidente como móvil de la desaparición está descartado, por lo que se siguen otras líneas para dar con el paradero del sacerdote, aunque evitó mencionar cuáles son éstas para no entorpecer las investigaciones.

Familiares y amigos junto con autoridades de la Subprocuraduría de Zamora, municipio ubicado en el Bajío michoacano, realizaron un recorrido por carreteras de la región en busca del joven prelado, quien cumplió un año en el sacerdocio.

El funcionario señaló que desde que se presentó la denuncia sobre la desaparición de Álvarez Figueroa, la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJ) puso en marcha un operativo para localizarlo. Sin embargo, admitió que a 11 días de la desaparición “no hay resultados significativos”.

Manifestó que con el acompañamiento de la familia del religioso se hizo un recorrido por la carretera en la que debió transitar, pues se creía que podía haberse desbarrancado en un accidente, sin embargo no tuvo éxito el operativo.

Por lo anterior, indicó que se descarta “casi totalmente” la posibilidad de un accidente, de manera que se persiguen otras líneas de investigación.

Por otro lado, el obispo de la Diócesis de Zamora, Javier Navarro Rodríguez, no ha informado a los medios nada sobre la desaparición de Álvarez Figueroa y mantienen completo hermetismo sobre el caso.

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