Sin rastros de dos desaparecidas en Morelos; familiares hacen huelga de hambre

MÉXICO, D.F. (apro).- Viridiana Morales Rodríguez y Jessica Cerón desaparecieron hace cinco meses en el estado de Morelos y las autoridades encargadas de investigar el caso siguen sin hallar una sola pista de su paradero.

Por esa razón, las madres de ambas jóvenes iniciaron una huelga de hambre indefinida en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia de esa entidad (PGJ) a fin de presionar a las autoridades estatales a acelerar las pesquisas. Además, demandaron un encuentro con el gobernador Graco Ramírez.

“Hoy venimos a iniciar una huelga de hambre para exigir avances en los casos de desaparición de mi hija y la hija de la señora que me acompaña”, dice Angélica Rodríguez Monroy, madre de Viridiana.

Añade:

“Ellas (las hijas) llevan más de cinco meses desaparecidas, y en los dos casos hay irregularidades en el actuar de la Procuraduría y se cae en omisión”.

Angélica Rodríguez lamenta que hasta ahora no hay resultados, y por ello exigió “que nos atienda” el gobernador Graco Ramírez. “Sí hemos tenido reuniones con otros funcionarios, pero sólo nos dan atole con el dedo, es puro teatro burocrático, no sabemos dónde están nuestras hijas”, subraya la apesadumbrada madre.

Las dos mujeres, acompañadas de algunos familiares y amigos, colocaron una casa de campaña en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Morelos, y alojaron ahí las fotografías de las dos jóvenes desaparecidas.

La madre de Viridiana –quien desapareció el 12 de agosto junto con su esposo, Roberto Altamirano, cuando preparaban la celebración de su primer aniversario de bodas, en un campamento– dice que tiene elementos para asegurar que su hija podría estar viva y que probablemente está privada de su libertad.

El cuerpo del joven fue hallado en un poblado del Estado de México, pero no el de Viridiana. Además, la familia ha recibido llamadas que indican que la mujer está viva y podría ser víctima de una red de tratantes de personas.

Jessica, quien desapareció el 13 de agosto, cumplía la semana 39 de embarazo. Desde entonces nadie sabe de ella, y la PGJ, según el abogado que lleva el caso, Miguel Ángel Roseta, se ha negado a tomar en cuenta las aportaciones que él y la familia han entregado.

La última vez que Jessica fue vista fue el día en que se reuniría con su pareja en un hotel.

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