La libertad, cómic sobre la vida de Georges Brassens

La portada del libro de Brassens.
La portada del libro de Brassens.

MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de su debut en el cine dirigiendo la visión biográfica personal del cantautor Serge Gainsbourg (París, 1928-1991) en Vida heroica, el monero francés Joann Sfar vuelve a sus andadas de dibujante con la historieta La libertad de Brassens, cómic que desmitifica al popular autor e intérprete anarquista Georges Brassens (Sète, Hérault, 1921-1981).

Con motivo de la aparición de este volumen de 120 páginas en España, bajo el sello editorial Fulgencio Pimentel, Sfar declaró el pasado 3 de enero al diario hispano El País:

“De estudiante mi padre fue pianista en bares, cafés, restaurantes y
burdeles de Argel, y su cantante favorito era Brassens, de hecho, lo conoció
en persona, y eso, de alguna forma, se quedó en la leyenda familiar.”

Al conmemorar tres décadas del fallecimiento de Brassens en 2011, Sfar fue nombrado comisario de la exposición Brassens o la libertad por la Ciudad de la Música en París, ilustrando entonces las caricaturas de 121 composiciones, con lírica y acordes de acompañamiento, para el libro Brassens, Chansons Ilustrées (Gallimard). Entrevistado por Borja Hermoso en París, Joann Sfar dijo de aquel legado:

“En su mayoría eran documentos inéditos, que nadie había visto. Al contrario de lo que ocurre con cantantes franceses como Yves Montand, Gainsbourg, Moustaki e incluso Claude François, Brassens no había sido objeto de una abundante literatura, de hecho no había prácticamente nada… pero porque nadie se había interesado por ello. Ocurrió que sus descendientes me abrieron todos los archivos; ahí estaba la vida entera de Brassens, metida en maletas, sin abrir, sin clasificar.”

Las canciones ilustradas de Brassens.

Organizó los papeles sin orden cronológico, “de forma que la gente pudiera recorrer su vida con total libertad”, apunta Sfar, “sin ataduras”:

“Mi principal intención al hacer su retrato era demostrar que era a la vez un provocador nato y un tipo entrañable, alguien que podía meterse con la religión y con la política sin ser malo… demostrar que la gente que cree que todos los anarquistas ponen bombas, se equivoca, que no todos los revolucionarios son temibles. Georges Brassens era anarquista, pero no ponía bombas. Su pensamiento libertario no era peligroso para nadie.

“Una de las cosas que más me llamó la atención de esos cuadernos autobiográficos fue cómo hablaba Brassens de la pobreza; cuando hablaba de aquel piso en el callejón Florimont con gatos, pájaros y patos… la forma en que incluso en medio de la pobreza, cuando apenas tenía un limón para comer, rechazaba trabajos que no le gustaban… porque Brassens decidió muy tarde ser cantante, él lo que quería ser era novelista, poeta o guionista de cine.”

La versión española de Brassens. La libertad incluye textos de Patricia Godes, Juan de Pablos, Dildo de Congost, Vicente Fabuel y, según El País, rescata las palabras de Gabriel García Márquez sobre la única noche en su vida cuando el Nobel colombiano viera cantar en directo a Brassens, en el Olympia de París:

“Era un oso tierno, con los ojos más tristes que he visto nunca y un instinto poético que no se detenía ante nada. Era imposible saber si llorábamos por la belleza de sus canciones o por la compasión que nos suscitaba la soledad de aquel hombre hecho para otros mundos y otro tiempo.”

Joann Sfar nació en el seno de una familia judía de Niza hacia 1971. Luego de su maestría en Filosofía por la Universidad de Niza, se inscribió en la Academia de Bellas Artes en París, y en 1994 publicó sus primeros libros de cómic en L’Association, mostrando una absoluta originalidad en sus dibujos a partir de influencias como Leiji Matsumoto o Marc Chagall (a quien le dedicó Chagall en Rusia). El artista ha manifestado:

“Los dibujos han formado parte de mi vida desde niño y las historias que creo están tiznadas de elementos que rodean mi existencia y que conozco bien.”

En el año 2008, emprendió por Francia giras con lecturas completas de El principito, donde Sfar ilustraba ante todo tipo de público algunos de los memorables pasajes de esta gran noveleta de Antoine de Saint-Éxupery en el escenario. Así surgieron un libro para Gallimard y una nueva película de la obra. (www.lepetitprince.com y www.gallimard.fr). Otra animación suya en pantalla grande fue El gato del rabino (2011).

Con la publicación de La libertad de Brassens, en España no ha faltado quien celebre al prolífico Joann Sfar nombrándolo “el Picasso del siglo 21”.

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