Caso Cassez: Inconsistencias, incongruencias, manipulación

García Luna y Calderón. Complicidades Foto: Miguel Dimayuga
García Luna y Calderón. Complicidades
Foto: Miguel Dimayuga

Los testimonios de sus presuntas víctimas son contradictorias. Las declaraciones de los supuestos secuestradores son incongruentes y caen por su propio peso. Con base en estas inconsistencias, tres periodistas francesas se adentraron en los expedientes de Florence Cassez e Israel Vallarta y concluyen que desde el principio Genaro García Luna fabricó el caso de la banda de Los Zodiaco y lo manipuló para lucirse en los medios.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Florence Cassez, la ciudadana francesa condenada a 60 años de cárcel por tres secuestros en México, conocerá su suerte el próximo miércoles 23 cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resuelva sobre su solicitud de amparo. Si la ministra ponente Olga Sánchez Cordero decide proponer un proyecto para efectos y devolver el expediente al Tribunal Unitario de Circuito del Distrito Federal, la Corte puede decidir la anulación de los testimonios de las presuntas víctimas, por estar plagados de inconsistencias.

Este hecho podría revolucionar el caso, pero no es novedoso. En junio de 2011 el juez Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en Nayarit, José Clemente Cervantes, ordenó la liberación de varios supuestos miembros de la banda de Los Zodiaco, a la cual se ha señalado que pertenece Cassez.

El magistrado consideró que no se podía dar valor probatorio a los testimonios de dos víctimas de la banda, y se trata de las mismas personas que incriminan a la francesa. Este hecho pasó inadvertido en su momento, pero adquiere una relevancia particular ahora que la Corte está a punto de tomar una decisión sobre Cassez.

Cervantes ordenó la liberación de René Vallarta Cisneros, Juan Carlos Cortés Vallarta –hermano y sobrino, respectivamente, de Israel Vallarta, a quien se señala como líder de la banda de secuestradores–, David Orozco Hernández y otros tres presuntos integrantes de la banda. En la causa penal 100/2010-VII contra los inculpados por los secuestros de Cristina Ríos Valladares, Raúl Ramírez Chávez y Christian Hilario Ramírez Ríos, el juez decretó el 20 de junio de 2011 auto de libertad por falta de elementos para procesarlos. “No se encuentra demostrada la probable responsabilidad de esos hombres en la comisión de los delitos anteriormente descritos”, resolvió.

El juzgador destacó la declaración de Cristina Ríos Valladares del 9 de diciembre de 2005, día del montaje mediático de la detención de Cassez y Vallarta, cuando dijo no reconocer a la pareja: “Nunca vi a mis secuestradores”.

Cervantes decidió no brindarle valor probatorio a las posteriores declaraciones que Cristina Ríos y su hijo Christian hicieron el 28 y el 29 de agosto de 2009 contra los inculpados. Explica que a cuatro años de los hechos “las víctimas pudieron haber olvidado las voces”, además de que “los señalamientos hechos por Cristina y su hijo Christian son derivados de audiciones de grabaciones por voz, de donde a detalle sugieren haber reconocido a los inculpados”.

El Ministerio Público interpuso un recurso de apelación contra este auto de libertad. El 4 de noviembre de 2011 el magistrado Jorge Luis Silva Banda, del Cuarto Tribunal Unitario del Segundo Circuito del Estado de México, definió como “inoperantes por insuficientes, ineficaces e incongruentes los agravios que propone el Ministerio Público” y confirmó la orden de liberación.

Sin embargo los inculpados siguen presos por las acusaciones de Ezequiel Elizalde, por cuyo secuestro también fue condenada Florence Cassez. El 29 de diciembre de 2011 René Vallarta y David Orozco fueron condenados a 48 y 60 años de prisión, respectivamente, por ese delito.

En el caso de Cassez, los jueces de tres instancias la condenaron a pesar de las contradicciones en las declaraciones ministeriales de Cristina Ríos y de su hijo Christian. Cuando el caso se discutió en la SCJN, en marzo del año pasado, el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea fue el primero en subrayar esas contradicciones cuando presentó el primer proyecto de resolución del amparo de Cassez. El proyecto proponía su liberación inmediata por las numerosas violaciones procesales, pero no consiguió los votos suficientes para ser aprobado.

 

Contradicciones y tortura

 

Existen otros aspectos menos conocidos de los testimonios de las supuestas víctimas de Cassez, como que en todas sus declaraciones judiciales acusan a miembros de sus propias familias. Cristina Ríos y su hijo culpan de su secuestro a unos primos, mientras Elizalde denuncia el comportamiento sospechoso de su suegra y de su cuñado.

En su declaración ministerial del 25 de agosto de 2009 el esposo de Cristina manifiesta: “Las personas que se relacionan con la organización de Los Zodiaco son mi sobrino político Édgar Rueda Parra y un primo suyo, José Rueda Cacho. El primero de estos fue identificado plenamente por mi hijo. Creo que esas personas, al estar involucradas en nuestros secuestros, no han sido detenidas y no se le dio seguimiento a la investigación”.

La falta de seguimiento policiaco a esas pistas no ha sido denunciada por las asociaciones de defensa de las víctimas, que sin embargo se han movilizado para exigir que Cassez permanezca en la cárcel. La excandidata del PAN a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Isabel Miranda de Wallace, es presidenta de la organización Alto al Secuestro y una de las principales activistas contra la liberación de Cassez. Ella omite de manera sistemática esta parte de las declaraciones de las víctimas. Ese silencio es parte de la manipulación mediática del caso, que empezó con el montaje de la detención de la francesa.

En los últimos meses de gobierno de Felipe Calderón, cuando la ministra Olga Sánchez estaba ya trabajando en un nuevo proyecto de resolución sobre el caso, surgió otra maniobra destinada a influir en la opinión pública, reforzar las acusaciones contra Cassez y crear un clima hostil a su probable liberación.

El 27 de abril de 2012 efectivos de la Policía Federal (PF) detuvieron a Mario Vallarta Cisneros, El Chaparro. Es el hermano mayor de Israel Vallarta.

En los días posteriores diversos medios difundieron que fuentes de la PF lo identificaron como fundador y líder de la banda Los Zodiaco. Más de tres semanas después, el 22 de mayo, se difundió la noticia de que Mario Vallarta había confirmado que Cassez participó activamente en los secuestros.

Estas corresponsales intentaron identificar la fuente de esta información y contactaron a funcionarios de la administración calderonista. La ya desaparecida Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Procuraduría General de la República (PGR) negaron en repetidas ocasiones que hubieran difundido esa versión.

Sin embargo las corresponsales tuvieron acceso a la declaración ministerial que rindió Mario Vallarta el 28 de abril, como parte de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/126/2012, en la que se le acusa de privación ilegal de la libertad, delincuencia organizada y posesión de armas. Pero no contiene ninguna acusación contra Cassez.

El detenido dice que recientemente un secuestrador le propuso participar en un plagio. Cuando se le pregunta si conoce a Florence Cassez, contesta: “Sí, la vi una sola vez en el rancho Las Chinitas, yo estaba afuera de la cochera arreglando mi coche y me dijo que se iba a dormir y que por favor cerráramos bien. No recuerdo la fecha de esto”. Es la única vez que menciona a Florence Cassez.

En entrevista con estas corresponsales, Guadalupe Vallarta, hermana de Israel y Mario, cuenta que se enteró el 28 de abril de que su hermano Mario y su sobrino Sergio Cortés Vallarta estaban en las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.

Ahí ella obtuvo permiso para verlos brevemente: “Mario me dijo que los habían torturado. Tenía toda la espalda en carne viva. Estaba muy golpeado y tenía la vista extraviada. Me dijeron que fueron los federales. El agente del Ministerio Público me dijo que se los habían entregado en ese estado. Los días siguientes no pude ver a Mario y me dijeron que estaba muy grave. Sergio me contó que los habían obligado a declarar cosas falsas”.

Otros miembros de la familia Vallarta detenidos en el curso de la investigación han sufrido torturas. Un dictamen médico de la PGR, fechado el 12 de mayo de 2009 y emitido en el marco de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/097/2009, hace un recuento de las numerosas lesiones sufridas por dos sobrinos y un hermano de Israel Vallarta.

En el caso de Juan Carlos y Alejandro Cortés Vallarta, los sobrinos, la tortura está comprobada por la aplicación del protocolo de Estambul en octubre 2009. En cuanto a René Vallarta, hermano de Israel, presentó al momento de declarar “unas quemaduras (…), una equimosis en la espalda, una a la altura del pecho izquierdo y otra en la nariz”, como establece el agente del Ministerio Público.

Además un peritaje médico de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos del 12 de diciembre de 2005 describe huellas de tortura en Israel Vallarta: golpes y quemaduras en los genitales. Mario Vallarta Cisneros y Sergio Cortés Vallarta, los últimos detenidos, denunciaron también que sufrieron tortura.

Las autoridades presentan a Mario como el jefe de la banda de Los Zodiaco. Sin embargo en un boletín emitido por la SSP el 12 de mayo de 2009 se afirma que la banda de Los Zodiaco había sido desarticulada y que “estaba liderada por Israel Vallarta y su novia La Francesa (Florence Marie Louise Cassez Crepin)”.

Entrevistado por una de las corresponsales el 25 de mayo siguiente, Luis Cárdenas Palomino, extitular de la División de Seguridad Regional de la SSP y hombre de confianza del entonces secretario Genaro García Luna, aseguró: “El jefe de toda la organización era Israel (Vallarta), de eso estamos seguros”.

Según sus familiares Mario Vallarta siempre residió en la misma casa de la delegación Iztapalapa y nunca se escondió de la policía. En su declaración habla de un operativo que tuvo lugar el año antepasado:

“El 3 de julio de 2011 se presentaron en mi casa personas armadas, con credenciales de policías federales. Me dijeron que llevaban orden de aprehensión y me tuvieron dos días cautivo (…). Me pidieron 10 millones de pesos a cambio de regresarme a mi casa; como no los tenía se llevaron alhajas de mi esposa e hijos por una cantidad aproximada de 400 mil pesos, además como mil dólares en efectivo, como unos 30 mil pesos que llevó mi hermana y también se llevaron una camioneta de mi esposa”. Después de estos hechos Mario Vallarta quedó libre.

Su detención en abril de 2012 y el rumor de que acusaba a Florence Cassez en sus declaraciones ocurrieron cuando la ministra Olga Sánchez Cordero retomó el caso. Su captura no se inscribe en el curso lógico de la investigación policial sobre la banda de Los Zodiaco, sino en el proceso de manipulación mediática orquestado por Genaro García Luna, que se inició con el montaje organizado en el rancho Las Chinitas el 9 de diciembre de 2005, un día después del arresto de Israel Vallarta y Florence Cassez.

En caso de que existieran nuevas acusaciones contra Cassez ya no podían entrar en el análisis del caso por la SCJN. Pero fueron usadas por García Luna para reavivar en la opinión pública la imagen de la ciudadana francesa como secuestradora y entorpecer el trabajo de los ministros.

Hay otro hecho revelador: Israel Vallarta todavía no está sentenciado por los secuestros que se le imputan y sin embargo no se benefició de la presunción de inocencia. El gobierno de Calderón siempre lo presentó como un secuestrador. Lo mismo ocurre con los miembros de su familia.

Otro caso de manipulación ante la opinión pública fue el de David Orozco, detenido el 5 de mayo de 2009 y acusado de ser parte de Los Zodiaco. La SSP presentó a los medios un video donde él afirmaba haber participado en varios secuestros con la pareja Vallarta-Cassez. En dicho video, Orozco parece asustado, su declaración es titubeante y no acierta en pronunciar los nombres de sus supuestos cómplices. Durante varios días la grabación fue retransmitida continuamente en las televisoras y los portales de internet.

Sin embargo estas corresponsales tuvieron acceso la ampliación de la declaración de Orozco el 29 de julio de 2009 desde el penal federal de Tepic, Nayarit, en la causa penal 71/2009-VI. Ahí afirma sobre Cassez y Vallarta: “No conozco a estas personas”. Niega rotundamente ser un secuestrador y asegura que unos policías federales lo torturaron y amenazaron con secuestrar a su familia si se negaba a acusar a “la francesa”. Esta segunda declaración modifica su supuesta confesión.

En la entrevista de 2009 Cárdenas Palomino consideró como “una prueba sólida” la declaración bajo tortura de David Orozco del 6 de mayo de 2009. Ésta no tiene la firma de Orozco y no obstante condujo a la detención de René Vallarta Cisneros, Juan Carlos Cortés Vallarta y Alejandro Cortés Vallarta.

El 7 de mayo de 2009 hombres vestidos de negro y a bordo de varias camionetas sin placas irrumpieron en el taller mecánico de René en Iztapalapa y se llevaron a los tres familiares de Israel.

“Pensamos que se trataba de un secuestro”, relataron a estas corresponsales los padres de René Vallarta, quienes presenciaron la detención. La descripción coincide con lo que expresa René en su declaración ministerial del 8 de mayo de 2009. Pero en total contradicción con estos testimonios, el parte informativo PFP/CIP/DGSR/7969/2009 se refirió a una detención en la calle de Rafael Curiel el 8 de mayo, o sea un día después.

En sus declaraciones a la prensa Cárdenas Palomino presentó esas detenciones como el punto final a las actividades de la banda. Pero en sus declaraciones ministeriales y a pesar de haber sido torturados, los tres detenidos niegan cualquier participación en secuestros. Y aunque durante los interrogatorios la mayor parte de las preguntas giraron en torno a Florence Cassez, en ningún momento la incriminaron.

 

*Delphine Rigaud, corresponsal de la cadena BFM TV; Léonore Mahieux, corresponsal del periódico L’Express, y Emmanuelle Steels, corresponsal del diario Libération.

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