Dos cardenales africanos, entre los favoritos para suceder a Benedicto XVI

El cardenal ghanés Peter Turkson. Foto: AP
El cardenal ghanés Peter Turkson.
Foto: AP

MÉXICO, D.F., (apro).- Un día después de que Benedicto XVI anunció su renuncia al pontificado, las casas de apuestas británicas e irlandesas enlistaron al cardenal ghanés Peter Turkson, de 64 años de edad, como uno de los favoritos para sucederlo, junto con el nigeriano Francis Arinze y el canadiense Marc Ouellet.

Si Peter Turkson o Francis Arinze son elegidos, sería la primera vez en la historia que habría un Papa negro.

Peter Turkson –jefe de la Oficina de Justicia y Paz del Vaticano– podría tener mayores posibilidades, debido a que la edad con la que cuenta sería un punto a su favor, puesto que en su carta de dimisión Benedicto XVI ha señalado que se necesita alguien con más vigor para continuar la misión pontificia.

De acuerdo con las apuestas, que se pagan tres a uno a su favor, el cardenal ghanés es el favorito de los británicos para convertirse en el próximo Papa.

En cuanto a las nacionalidades, creen que el próximo líder del Vaticano será italiano o africano, apuestas que se pagan siete a cuatro y 15 a ocho, respectivamente, en la casa de apuestas William Hill, la más conocida del Reino Unido.

A gran distancia les siguen las pujas por un candidato canadiense o sudamericano (siete a dos), estadunidense (10 a uno) o español (20 a uno), según William Hil.

A Peter Kodwo Appiah Turkson le siguen en las apuestas el cardenal canadiense Marc Ouellet, de 68 años, Prefecto para la Congregación de los Obispos, que se paga siete a dos, y el nigeriano Francis Arinze, de 80 años, cuyas pujas se mantienen cuatro a uno.

Más abajo en la lista de favoritos, por 33 a uno, aparece el primer candidato español, el cardenal valenciano Antonio Cañizares Llovera, de 67 años, y el mexicano Norberto Rivera.

William Hill ofrece ocho a uno a que el elegido para suceder a Benedicto XVI será el cardenal hondureño Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, de 70 años.

Al anunciar su renuncia al pontificado, que se concretará el próximo viernes 28, Benedicto XVI argumentó “falta de fuerzas”, y trascendió que meses atrás su médico le aconsejó que ya no hiciera más viajes trasatlánticos, según dijo su propio hermano, Georg Ratzinger, quien agregó que el Papa llevaba meses estudiando la idea de abdicar.

Este martes el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, confirmó que Benedicto XVI fue sometido recientemente a una ligera intervención para cambiar las pilas del marcapasos “que lleva desde hace tiempo”.

“No se trató de una intervención complicada, más al contrario, absolutamente normal, de rutina”, afirmó Lombardi, con lo que confirmó la información publicada por un diario italiano en el sentido de que el Papa fue sometido hace aproximadamente tres meses a una operación en una clínica vaticana para sustituirle el marcapasos.

Lombardi insistió en que la renuncia de Ratzinger no tiene nada que ver con la salud, sino con su avanzada edad, y reiteró que el Pontífice “no tiene enfermedades específicas”.

Según el portavoz, Benedicto XVI llevaba ya marcapasos antes de ser elegido Papa, desde su época de cardenal.

Después de que su sucesor sea elegido en cónclave, el Papa se retirará al monasterio de monjas de clausura “Mater Ecclesiae”, situado en el interior del Vaticano.

El edificio consta de cuatro plantas y entre el segundo y tercer piso hay 12 celdas monásticas, mientras que en la parte baja del edificio se hallan el refectorio, la cocina y la enfermería, entre otras dependencias.

El Monasterio se encuentra a un costado derecho de la Torre de San Giovanni, en el Estado Vaticano. No se había dado a conocer que sería la residencia de retiro de Benecito XVI, sin embargo, está siendo remodelado.

Con la construcción de este convento, se cumplió el deseo de Juan Pablo II de contar con un espacio que acogiera un convento internacional para la vida contemplativa, en el que las monjas pudieran rezar por el Papa y por la Iglesia.

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