Revivir los mitos (Las grandes compañías)

Lloyd Mayor en Richard Move’s The Show (Talón de Aquiles). Foto: HN
Lloyd Mayor en Richard Move’s The Show (Talón de Aquiles).
Foto: HN

MÉXICO, D.F. (apro).- ¿Qué hacer con las compañías después de que sus coreógrafos fundadores han muerto? Es la pregunta que se hace Gus Solomon Jr en su escrito “El espíritu de Martha Graham se expande”, aparecido apenas hace unos días en el blog Gay City de la ciudad de Nueva York.

Solomon Jr abre una puerta sobre el destino de múltiples compañías estadunidenses que marcaron un hito en la historia de la danza mundial y que al quedarse sin su principal mentor se transforman en una suerte de “grupos de museo”, donde el principal objetivo es el intento de hacer perdurar un repertorio de gran trascendencia.

Pone así sobre la mesa la perspectiva de compañías como la de Alvin Ailey, Martha Graham, Merce Cunningham y, sin quererlo, abre la puerta para atisbar un poco a la de Pina Bausch. Y al hacerlo también pone en relieve el futuro e importancia de analizar con calma lo que sucede en un arte tan efímero como lo es la danza.

Considerada como una de las figuras claves para entender el desarrollo del arte en el siglo, XX Martha Graham vivió en carne propia que la relegaran dentro de su propia compañía. Su avanzada edad, algunos problemas de salud y su particular manera de ser parecieron ser en su momento motivos para que se le cuestionara no de forma artística, sino administrativa el desempeño del grupo. A su muerte, la compañía cayó en un proyecto poco afortunado en el que hubo disputas sobre el espacio, la metodología y criterios de preservación del legado de la artista.

Después de crisis, en apariencia infinita, en 2005 tomó la dirección artística Janet Eilber y junto con La Rue Allen en la dirección ejecutiva revivió el proyecto Graham. No fue fácil, por un lado había que conocer a fondo y con precisión la mística de trabajo de la gran bailarina y coreógrafa, la importancia de su técnica que es, en sí misma, un lenguaje escénico y, por último, la trascendencia del patrimonio artístico que creó.

También se analizó la pertinencia de crear una infraestructura administrativa y de marketing para promover al grupo más allá de la simplicidad de lo que no es moda.

Como suele suceder en ciertos lugares donde se entiende cabalmente que el arte debe de ser subsidiado –bajo la condición de cumplir con requisitos fundamentales de calidad para ello– se invirtió tiempo y esfuerzo para analizar los pasos a seguir para dar nueva luz a la estética de Graham.

De esta manera, en sus dos semanas de temporada de este año –finales de febrero y principios de marzo– presentará en el Joyce Theater una aproximación temática sobre la obra de Graham.

En un verdadero banquete llamado Mito y transformación, integrado por tres programas diferentes se apreciarán Phoedra (1962), Cave of the heart –sobre Medea– (1946), Night Journey –sobre Edipo–, Errand into the Maze –sobre Ariadna y el Minotauro (1947) y Divertion of the angels –obra lírica.

A estas piezas se agregan The Show (Achilles tendom), que ha sido un éxito para múltiples bailarines como Rasta Thomas y que fuera comisionada por Mikhail Baryshnikov para su compañía White Oak Project, a principios de los años 2000.

Por último, Lamentation Variations (1930), una reconstrucción de Imperial Gesture (1935) y la joven y lúdica visión de artistas como Bulareyaung Pagarlava, Doug Varone y e Ivonne Rainer.

El entendimiento de que los mitos son fundamentales para que el ser humano le dé sentido a su existencia, Graham estudió a cabalidad a los griegos y logró con certeza sintetizar al movimiento el quid de sus grandes tragedias. Sólo una genio como ella podría haber transformado con tal vehemencia el asesinato de los propios hijos (Cave of the heart) como única salida a la fatalidad del destino, o ser visionaria del papel crucial y primordial de Yocasta en el terrible incesto (Nigth Journey).

Para los afortunados que podrán ver los tres programas en la ciudad de Nueva York, se antoja releer un poco a Joseph Campbell, Robert Graves y Roland Barthes, entre otros, y dejarse llevar por las contracciones (exhalaciones profundas) y releases (respiraciones profundas) de una de las mejores compañías de danza en la historia de la danza mundial.

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