David Celestinos, el huapango y la fantasía imposible

David Celestinos Isaacs, fundador de la fiesta del Huapango. Foto: Todostienenlarazon.blogspot.mx
David Celestinos Isaacs, fundador de la fiesta del Huapango.
Foto: Todostienenlarazon.blogspot.mx

El creador, hace 23 años, del más importante festejo sobre el huapango en México, David Celestinos Isaacs, fue designado Creador Emérito Tamaulipas 2013. En Amatlán, Veracruz, donde se realiza la Fiesta del Huapango “Encuentro de las Huastecas”, este personaje de 80 años contó las dificultades para sacar adelante este festival cuyo origen, como lo llama, fue “una esperanza latente”.

AMATLÁN, VER. (Proceso).- En el mundo de la huasteca veracruzana el nombre de David Celestinos Isaacs lo inunda todo. Fundó en este bello poblado la Fiesta del Huapango “Encuentro de las Huastecas” hace 23 años.

Y aquí es donde Celestinos realizó, como lo narra en el libro conmemorativo de los XX años del festival Amatlán, una fiesta que nunca termina, su sueño promisorio:

“Un sueño son muchas cosas. Fantasías imposibles, anhelos insomnes, locuras y esperanzas latentes. Se mezclan vivencias de antaño, certezas jamás alcanzadas, pero también ilusiones factibles… Amatlán fue un sueño convertido en realidad, breve, pero contundente en los hechos.”

Durante la inauguración de la 23 edición del festival, en noviembre pasado, el Patronato Pro-Huapango y Cultura, A.C., le entregó la presea Sol Poniente; aprovechó entonces la asistencia de funcionarios y representantes del patronato para hacer notar el deterioro que sufre el auditorio público del lugar, y dijo que en más de dos décadas no se ha efectuado mejora alguna a la comunidad.

Por tres días se hizo el huapango; el sonido de violines, jaranas y huapangueras inundaron metro a metro la pequeña plazuela de Amatlán, donde versadores y bailadores se midieron. Román Güemes Jiménez, huapanguero y también fundador del festival, dedicó algunas de sus coplas a don David:

Hoy te lo dice Román,

pegado ahí como hiedra,

pegado ahí como hiedra,

hoy te lo dice Román,

y te lo digo en buen plan,

estarás en cada piedra,

estarás en cada piedra,

de la plaza de Amatlán…

La trayectoria multidisciplinaria de este hombre octogenario nacido en Tampico, Tamaulipas, de tez morena y barba blanca, abarca el arte visual, la cinematografía y la promoción cultural. Realizó estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (1953-1958) y en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (1969-1971) de la misma universidad. Fue director fundador de la Escuela de Artes Plásticas de Ciudad Victoria, Tamaulipas (1958-1962). Como documentalista realizó, entre 1970 y 1985, trabajos para la Secretaría de Educación Pública, el Instituto Nacional Indigenista y el Instituto Mexicano del Petróleo. Creó cine de autor (1971-1975). En 1971, con Mi casa de altos techos, recibió el Premio Luis Buñuel por mejor dirección. Su obra muralística (1961-2012) abarca una veintena de trabajos realizados en distintos recintos de los estados de Hidalgo, Veracruz y Tamaulipas.

El 22 de enero la comunidad artística del sur de ese estado se reunió en el Teatro Experimental del Espacio Cultural Metropolitano de Tampico, donde a través de Libertad García Cabriales, directora del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA), entregó a Marco Celestinos Arroyo el reconocimiento a su padre (ausente por motivos de salud) como Creador Emérito Tamaulipas 2013.

 

La historia

 

Ayudado por su bordón, tras cruzar a paso lento la plazuela de Amatlán, se aborda a don David.

–Hola don David –le dicen los jóvenes.

–Buena tarde Celestinos –lo saludan sus generacionales.

El retira su sombrero para responder y elije una banca para descansar frente al monolito del Sol Poniente, deidad de los huastecos que simboliza la renovación constante de la vida.

Celestinos Isaacs comenta:

“Hace 23 años no fue nada fácil empezar, se parte de menos cero aunque halla antecedentes. Yo no inventé el huapango, aquí en Amatlán no es cuna de huapangueros, es una zona indígena, y como tal había danzas con tambores y chirimías y raspadores con varitas. El huapango era una cosa esporádica, se solicitaba en bodas o cuando la gente tenía con qué pagar se traía a un trío de Tampico, donde había pléyades de músicos que proliferaron a causa del auge petrolero en los años veinte y treinta. Se dejaron venir tríos de todas las huastecas, en ese tiempo a Tampico se le denominó capital de la huasteca, los músicos que tocaban danzas fueron a esa capital y aprendieron a tocar y a bailar huapango. Amatlán se arraiga al huapango por la influencia de los tríos que asistían a distintos festejos y se avecinaban durante un buen tiempo, todo esto lo viví durante largos periodos de mi infancia en Amatlán, en casa de mi tía. Mi padre era huasteco oriundo de Tancoco, un pueblo vecino, aquí vi danzas autóctonas que ya desaparecieron, y también a los primeros huapangueros del rumbo, enlodados con sus instrumentos por los caminos. Esos fueron los pioneros del huapango en Amatlán.”

La tarde está cayendo y en la plaza los pobladores organizados en sus tareas van de un lado a otro, desplazan largas rajas de madera que serán el tablado para la huapangueada de mañana; los puestos, con sus artesanías de barro y tejidos, se ven bien formados para recibir a los 3 mil visitantes que se esperan y a los cientos de músicos y bailadores. Celestinos Isaacs continúa la historia:

“En 1989 le dije a mi hermano José Alberto, que en ese momento era superintendente de Pemex, que recordara las enseñanzas de nuestro padre, que ellos se debían a la tierra, aquí nacimos y aquí tuvimos nuestras primeras aspiraciones y esperanzas, y hay que retribuir con algo, nobleza obliga nobleza. ¿Con qué?, preguntó mi hermano. Aquí hay que desarrollar el huapango, le contesté, estas eran tierras petroleras erizadas de pozos, hoy no hay nada, sólo pobreza. Y no miento, ahí están las fotos. ‘Unas de cal por otras de arena’. Mi hermano me recomendó con el gerente de Prestaciones Sociales de Pemex y le expuse el proyecto de recuperar la tradición del huapango, no sin antes recordarle que el primer pozo petrolero en México, y que fue campeón mundial de producción, se encontraba en Amatlán. Posteriormente y después de justificar la ejecución del proyecto, Pemex autorizó la risible cantidad de 30 mil pesos. Por única y última vez hicieron una parafernalia en el primer Festival del Huapango. Llegaron camiones, bombos y tres tríos que ellos pagaron, las preseas se las entregaban unos con otros, agasajaron a mi hermano porque era su superior, en el templete pusieron guardias para que nadie subiera, hasta que Juanito Cruz, huasteco puro, alzó la voz y dijo: ‘¡Oiga usted! –dirigiéndose al del micrófono–. Aquí David Celestinos inició esto.’ Alguien del estrado toma nota y menciona a los demás organizadores, dando crédito a Román Güemes, Javier Castillo, Raúl Vázquez, Moisés Damián y demás amatecos… ¡Desde ese momento los mandamos al carajo!, así se realizó el primer festival en 1990.”

La comisión de planeación del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA), de Tamaulipas, y un comité integrado por anteriores Creadores Eméritos del estado, dictaminó las propuestas para el reconocimiento al Creador Emérito 2013.

En sus palabras de felicitación, García Cabriales enalteció la creación multidisciplinaria, la gestión constante y el trabajo incansable de David Celestinos Isaacs.

Por su parte Marco Celestinos Arrollo dio lectura al escrito de su padre:

“Quiero pedirles disculpas por no estar con ustedes, estoy impedido de hacerlo, pero estoy aquí en el lugar de mi nacencia, arropado por ustedes y las aguas en las que vi la luz de este lugar histórico de nuestra patria. Nací en el año del 33, soy hijo del vendaval, año del terrible ciclón… hoy esa estela de mis años mozos se prolonga con fuerza y determinación en el terreno de la educación y la cultura… Es motivo de nueva satisfacción y orgullo de ser lo que soy, un tampiqueño y un tamaulipeco de corazón, gracias, muchas gracias.”

Posteriormente, tríos huastecos entonaron cánticos dedicados a David Celestinos Isaacs:

La huasteca se engalana

con paisajes y destinos,

huapangueros le dan fama

como David Celestinos.

Huasteca te ves gustosa

huapangueando sin parar,

y es que quieres festejar

a persona esplendorosa,

paladín de los caminos,

gran huasteco tus atinos

sembró el arte en Amatlán,

son muy pocos los que dan

como David Celestinos.

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