Papalotla: El pequeño municipio de grandes tesoros

El camino procesional en San Toribio. Foto: Armando Gutiérrez
El camino procesional en San Toribio.
Foto: Armando Gutiérrez

PAPALOTLA, Edomex. (proceso.com.mx).- Adentrarse en este espacio colonial ubicado al oriente del Estado de México es descubrir calles empedradas, una apacible atmósfera y una invaluable y noble riqueza histórica.

Del náhuatl “papalotl” (mariposa) y “tla” (abundancia), que significa lugar de mariposas o abundancia de mariposas, Papalotla es el municipio más pequeño del Estado de México con sólo 3.59 kilómetros cuadrados de extensión territorial, pero con una grandeza cultural que no por nada le vale su título de pueblo con encanto.

Asentada sobre una llanura, esta población de poco más de 5 mil habitantes, compuesta por cinco barrios, promete al visitante un viaje al pasado y a las tradiciones de antaño aún vivas.

Uno de los principales tesoros de Papalotla que distinguen su arquitectura son las arcadas reales, que dan acceso al principal recinto religioso del lugar: la iglesia de Santo Toribio Obispo de Astorga.

Una de las arcadas reales. Foto: Armando Gutiérrez

Estas estructuras únicas, de estilo barroco, que cumplen la función de delimitar magistralmente el espacio sagrado del mundano, fueron construidas por la orden dominica hacia 1733, durante el auge comercial que predominó siglos atrás en la región.

Las enigmáticas arcadas reales (la norte, poniente y una más erigida en los años 60 luego de que la original supuestamente fue derribada durante la Revolución) guardan detalles religiosos y la iconografía plasma desde el Génesis hasta el Apocalipsis. En sus columnas también destacan penachos indígenas.

La presidencia municipal del pueblo. Foto: Armando Gutiérrez

Otro distintivo del atrio son los típicos olivos sembrados por los monjes franciscanos en el siglo XVI. Actualmente existen ocho de los 12 árboles que originalmente fueron plantados por los religiosos.

El atrio también conserva un camino procesional y una capilla posa, que a la fecha son utilizados por la comunidad católica.

Adentrarse en las calles del poblado es como un viaje en el tiempo ya que aún se conservan inmuebles antiguos, algunos de ellos coloniales y otros del siglo XIX, tal como las casonas “de piedra” y los restaurantes Los dos patios y La chimenea, donde vale la pena sentarse a la mesa y admirar cada rincón que irremediablemente evocará nostalgias.

La Casa de Piedra. Foto: Armando Gutiérrez

El 1 de diciembre de 2010 esta comunidad atrajo la atención mundial debido a que en ella fue elaborado el biombo más largo, a iniciativa de la directora de Cultura, Edith Serrano Lozano, con lo que se rompió el Récord Guinness.

La obra en un mosaico artesanal conformado por 50 mamparas de madera que mide 1.22 metros de largo por 2.80 metros de alto, formando un mueble de 61 metros de longitud. Consta de 125 cuadros que muestran lo más representativo de los municipios del Estado de México en cuanto a historia, tradiciones y monumentos. En él se aplicó una técnica única de Papalotla, el ecoarte, consistente en la reutilización de materiales orgánicos e inorgánicos triturados.
El biombo, exhibido ya en varias ciudades del país, puede apreciarse actualmente en el museo aviario Dilajesh, en Tepetlaoxtoc, de obligada visita, localizado a sólo unos minutos de Papalotla (horarios y reservaciones: 57-59-47-37).

El biombo del récord Guinness. Foto: Armando Gutiérrez

Otros atractivos de Papalotla son el Parque Didáctico del Árbol y el Jardín Municipal, considerados áreas protegidas.

Si de lo que se trata es de satisfacer el paladar, aquí son tradicionales la barbacoa de borrego, los chuales (tamales con alberjón, maíz y piloncillo) en Semana Santa, el mole, la carne frita de cerdo y los tlacoyos.

Festividades

Este lugar es uno de los pocos en donde se venera a Santo Toribio Obispo de Astorga; la comunidad se vuelca a festejarlo con marcada devoción cada 16 de abril.

El camino procesional en San Toribio. Foto: Armando Gutiérrez

También destaca la celebración al Señor del Olivo, el 2 de enero, en la capilla del barrio de Chimalpa.

Cómo llegar

En autobús, la línea México-Texcoco ofrece salidas con frecuencia aproximada de 10 minutos. El boleto por persona cuesta 28 pesos en viaje regular; el plus tiene un precio de 36 pesos. La salida es en la terminal Tapo con un recorrido de alrededor de 45 minutos.

Al llegar a Texcoco, se toma un colectivo con dirección a Papalotla en la terminal Chiconcuac, ubicada sobre la calle Leandro Valle, atrás de la central de autobuses. El tiempo del trayecto es de unos 30 minutos.

En automóvil, saliendo del Distrito Federal, tomar la carretera México-Texcoco, continuar por Peñón Texcoco (cuota) y posteriormente la vía Benito Juárez.

@armandogtzrdz

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