Hugo Chávez, “un Cristo de los pobres”: Maduro

Largas filas para ver el féretro de Chávez en Venezuela. Foto: Xinhua
Largas filas para ver el féretro de Chávez en Venezuela.
Foto: Xinhua

MÉXICO, D.F. (apro).- Hugo Chávez está “invicto, los enemigos de la patria no pudieron con él”, afirmó el vicepresidente Ejecutivo de Venezuela, Nicolás Maduro, en el funeral oficial del mandatario venezolano.

“Aquí estás (Chávez) invicto, puro y trasparente. Comandante, no pudieron contigo, no podrán contigo”, dijo el virtual candidato presidencial del Partido Socialista Único de Venezuela (PSUV) en un discurso que se prolongó durante 40 minutos en la Academia Militar de Caracas.

El cuerpo sin vida de Chávez quedará expuesto indefinidamente en el lugar donde comenzó a construir su carrera, un museo militar desde donde dirigió un golpe de Estado en 1992.

Con lágrimas en los ojos, Maduro Moros señaló que “Hugo Chávez fue un cristiano, un redentor, un Cristo de los pobres de esta tierra”.

Y destacó la sinceridad del exmandatario, quien, dijo, nunca mintió en política.

Además, resaltó que en la historia ningún líder fue tan vilipendiado como Chávez.

“Nunca en la historia se mintió tanto sobre un hombre, ni aquí ni el mundo, pero no pudieron porque Chávez tenía el escudo de pureza, de amor por eso salió invicto y transparente”, subrayó Maduro.

Luego, a nombre de Chávez, perdonó a quienes lo injuriaron:

“En su nombre, comandante, con el amor de Cristo, perdonamos a los que lo injuriaron; esté libre usted de toda culpa que trataron de echarle”.

Con la Constitución venezolana en la mano, dijo: “Todo lo que hoy somos, está aquí. Aquí está nuestra guía (…) esta carta es para hacer revolución democrática. Venezuela es de todos, para todos”.

También reveló que Chávez escribió su testamento en 2012, “con su puño y letra”, y que en él dejó cinco tareas históricas: la primera, mantener y consolidar la independencia conquistada en 14 años; segundo, construir el socialismo diverso y democrático; tercero, levantar a Venezuela como un país potencia en el marco de la gran potencia de América Latina.

El cuarto, consolidar un mundo de equilibrio, sin imperios, y quinto que, según Maduro da coherencia al testamento, se trata de contribuir en la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana.

Maduro relató que Chávez solía decir: “‘Nicolás, Elías, Rafael, Yadira, Jorge, ¿qué van a hacer ustedes cuando yo me muera?’ Le pedíamos que no dijera eso”.

Y agregó: “Él (Chávez) lo dejó todo arreglado, queda de parte nuestra si lo hacemos o no”.

“¡Chávez vive, la lucha sigue, que viva Hugo Chávez, que viva nuestro pueblo (…), hasta la victoria siempre comandante!”, concluyó Maduro, quien agradeció a los líderes mundiales las expresiones de apoyo y solidaridad tras la muerte del presidente venezolano, quien falleció el martes 5 luego de una larga lucha contra el cáncer.

El funeral oficial del presidente venezolano Hugo Chávez Frías, en la Academia Militar de Caracas, congregó a unos 30 jefes de Estado de todo el mundo.

En primera fila estuvo el presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, acompañado por la procuradora general de la República, Cilia Flores, y el presidente cubano Raúl Castro. Al lado de ellos estaba la madre del finado mandatario, Elena Frías, y otros familiares.

Entre los jefes de Estado y líderes más cercanos a Chávez, sobresalieron el mandatario de Bielorrusia, Alexander Lukashenko; de El Salvador, Mauricio Funes; Haití, Michel Martelly; Bolivia, Evo Morales; Irán, Mahmud Ahmadineyad, así como el secretario general de la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur), Alí Rodríguez Araque.

El presidente Enrique Peña Nieto apareció a la hora de montar las guardias de honor. Le tocó en la tercera ronda.

El director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, Gustavo Dudamel, el actor y activista estadunidense Sean Penn y el fundador del Sistema de Orquestas venezolano, José Antonio Abreu, también asistieron a la ceremonia para rendir tributo a Chávez.

La ceremonia luctuosa inició con la entonación del himno nacional de Venezuela a cargo de un coro y una orquesta. Al término se escuchó un estruendoso “¡Viva Chávez!” y luego el presidente encargado colocó la espada de Bolívar sobre el féretro del mandatario, cubierto con la bandera venezolana.

Actos seguido, iniciaron las guardias de honor, la primera a cargo de los líderes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba): Raúl Castro, presidente de Cuba y de la Celac; Sebastián Piñera, presidente de Chile; Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica; Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Rafael Correa, de Ecuador.

Una de las más cercanas amigas de Chávez, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se marchó de Venezuela antes de los funerales del mandatario debido a que el calor la afecta por su hipotensión crónica.

“¡Cómo me gustaría estar ahí! No puedo: el calor, mi hipotensión crónica y el médico me lo prohíben”, dijo a través de un mensaje por Twitter.

Sin embargo, en un mensaje anterior escribió: “Lo mío no es protocolar y me iré el jueves. No vine a despedir un presidente, sino a un compañero y un amigo”.

La segunda guardia de honor fue montada por Juan Manuel Santos, presidente de Colombia; Danilo Medina, de República Dominicana; Mauricio Funes, de El Salvador; Otto Fernando Pérez Molina, de Guatemala, y Porfirio Lobo, presidente de Honduras, entre otros mandatarios.

Luego tocó el turno a Portia Miller Simpson, primera ministra de Jamaica; el mexicano Enrique Peña Nieto; Ricardo Martinelli, de Panamá; Ollanta Humala, de Perú; José Mujica, de Uruguay, y Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias, entre otros.

La guardia montada por Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, y Mahmud Ahmadineyad, de Irán, recibió aplausos entre los asistentes a la ceremonia.

En representación de la sociedad civil, hicieron guardia Gustavo Dudamel; la atleta olímpica y diputada Alejandra Benítez; el beisbolista Maglio Ordóñez; al medallista olímpico Rubén Limardo; el piloto de Fórmula 1 Pastor Maldonado, y al actor Winston Vallenilla.

Dudamel dirigió un popurrí de música venezolana interpretado por su orquesta y la de Cristóbal Jiménez y luego se dio paso a la oración ecuménica con monseñor Mario Moronta, el pastor Alexis Romero Valera y el reverendo estadunidense Jesse Jackson.

“Jesús muere, pero resucita (…) Por eso ante el misterio de la muerte es la fe la que sale a nuestro encuentro. (…) En los últimos tiempos escuchamos de Chávez que él se aferraba a Cristo y a la vida”, dijo Moronta.
El sacerdote estadunidense apuntó hacia la relación diplomática:

“Esperamos que podamos avanzar en paz y mejorar los puentes entre Estados Unidos y Venezuela. Vamos a perdonar, vamos a avanzar juntos hacia un territorio más elevado.

“Somos vecinos, estamos juntos en el mismo continente, jugamos beisbol juntos, juntos combatimos las drogas. Incluso la muerte de este, nuestro líder, no puede separarnos, Dios, de tu amor”, expresó.

Continúa la oleada roja

En tanto, en el tercer día de las exequias de Chávez continuaron las filas de varios kilómetros de venezolanos para poder entrar a ver por unos segundos el cuerpo de Chávez, con la diferencia que este viernes la seguridad fue reforzada por la presencia de los líderes mundiales en el funeral oficial.

El operativo policiaco incluyó cortes a la circulación y vehículos militares apostados en calles aledañas a hoteles y a la Academia Militar donde se realizan las exequias. Los bancos permanecieron cerrados y se decretaron tres días de ley seca.

La noche del jueves 7, el ministro de Ciencia y Tecnología, Jorge Arreaza, confirmó que se extenderá por siete días más el homenaje a Chávez en la Capilla Ardiente de la Academia Militar.

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