Le lleva Deschamps porra petrolera a Peña en aniversario de Expropiación

SALAMANCA, Gto. (proceso.com.mx).- En la celebración del 75 aniversario de la Expropiación Petrolera, el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que Pemex no se vende ni se privatiza, pero que sí debe modernizarse y transformarse para ser ejemplo de innovación, desarrollo industrial y compromiso con el medio ambiente.

“Pemex seguirá siendo patrimonio de todos los mexicanos”, sostuvo en el acto conmemorativo en el que presentó los lineamientos para la modernización de Petróleos Mexicanos en términos ambiguos, que de todos modos le fueron aplaudidos por la porra petrolera que acompañó a su líder sindical Carlos Romero Deschamps.

El líder sindical no se cansó de describirlo como un mandatario sensible –al recordar la explosión ocurrida en el edificio B2 del complejo administrativo central–, ni de ratificarle su respeto, su afecto y comprometido a respaldarlo en el proyecto de modernización que impulsa su gobierno.

“Externamos nuestra confianza que con su liderazgo alejado de recelos y dogmatismos se recupere la conducción del país y la visión de futuro…. Ya queríamos que nuestro presidente estuviera en un evento con sus amigos los trabajadores petroleros”, decía Romero Deschamps con el brazo en alto, en medio de las porras de “¡Petrolero Peña Nieto, petrolero Peña Nieto!” de un grupo de trabajadores estratégicamente ubicados justo frente al mandatario.

Mientras tanto, afuera de las instalaciones, un grupo de integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se manifestó ante la presencia de Peña Nieto y en contra de la privatización de la paraestatal, donde fueron agredidos antes de que comenzara el evento por algunos de los trabajadores y representantes del sindicato petrolero en las inmediaciones de la puerta 1 de la refinería.

En la ceremonia efectuada –por primera ocasión– en las instalaciones de la refinería “Ingeniero Antonio M. Amor” de esta ciudad, Peña Nieto celebró que los acuerdos del Pacto por México, firmado entre las principales fuerzas políticas, hayan incluido puntos específicos para la reforma energética.

Enumeró seis líneas de acción para la transformación de la paraestatal, mismas que son “plenamente congruentes con el acuerdo suscrito en el Pacto por México”:

Nueva estructura organizacional para mejorar la toma de decisiones y las reglas de gobierno corporativo; una administración con la mayor eficiencia, honestidad, transparencia y rendición de cuentas; promover la ética corporativa y el compromiso social, pues sus instalaciones y operaciones deben alentar el desarrollo de las comunidades donde opera; impulsar el crecimiento verde, para que Pemex sea uno de los ejes centrales en la lucha contra el cambio climático.

También incluyó promover a Pemex como un incentivo del desarrollo de cadenas de proveedores nacionales; “por su tamaño y el alcance de sus operaciones, será un importante factor de la política industrial que pondremos en marcha”, así como orientar las inversiones hacia las actividades de mayor valor agregado y rentabilidad para el país y fortalecer su capacidad de inversión y desarrollo tecnológico.

“Como también lo establece el Pacto por México, se realizarán los cambios necesarios para dejar a Pemex como empresa pública con carácter productivo, que se conserve bajo la rectoría del Estado, pero que tenga competitividad mundial”, añadió, al anunciar que también se ampliará la actividad de exploración  para maximizar la renta petrolera del Estado mexicano.

“Ahora, 75 años después y con el mismo propósito se fortalece la soberanía nacional. El gobierno de la república está dispuesto a impulsar la reforma energética” para mejorar la economía nacional, para reducir el precio de la luz que pagan los hogares y democratizar la productividad al reducir las tarifas eléctricas de las micro, medianas y pequeñas empresas, señaló Peña Nieto en esta ceremonia.

Con estos esquemas, ofreció elevar la competitividad de la industria nacional.

En el evento, informó que al primero de enero las reservas probadas ascienden a 13 mil 868 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, mismas que aseguran la producción de hidrocarburos para México para los próximos 10 años “y nos colocan entre los 20 países con mayores reservas a nivel mundial”.

Mientras que las estimaciones preliminares de Pemex ubican el valor de las reservas totales en 44 mil 530 millones de barriles de petróleo crudo, lo que representa hasta 30 años de producción de hidrocarburos.

En tanto que el director de Pemex, Emilio Lozoya, ratificó que “el petróleo ha sido de los mexicanos desde el 18 de marzo de 1938 y lo seguirá siendo”, pero pidió tomar conciencia de las posibilidades de avance que representan para el país los cambios tecnológicos y de los mercados a nivel mundial.

Incluso, Lozoya propuso transitar por la modernización de Pemex de manera similar al proceso encabezado en aquel momento por el general Lázaro Cárdenas del Río, para pasar de una política petrolera para generar divisas a una política energética que genere competitividad.

“Estoy convencido de que si seguimos el ejemplo de 1938 podremos construir un nuevo Pemex que siga siendo la principal fuente de riqueza y de orgullo de los mexicanos por mucho tiempo más”, concluyó.

Ante los gobernadores de las entidades donde Pemex tiene instalaciones y el anfitrión Miguel Márquez, Peña Nieto canceló la estampilla postal conmemorativa del 75 Aniversario de la expropiación petrolera.

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