Se mantiene economía en fase de desaceleración

MÉXICO, D.F. (apro).- La economía mexicana continuó en enero pasado en un proceso de desaceleración, luego de que el indicador coincidente retrocedió 0.08 puntos respecto del mes inmediato anterior, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con el organismo, el indicador coincidente muestra las oscilaciones de la actividad económica agregada con relación a su tendencia de largo plazo, mientras que el indicador adelantado busca señalar anticipadamente la trayectoria del coincidente, con base en la información con la que se dispone de sus componentes a una fecha determinada.

En enero pasado, el indicador coincidente se ubicó en fase de desaceleración, resultado de la evolución de los componentes cíclicos del indicador de la actividad industrial, del índice de ventas netas al por menor en los establecimientos comerciales, de la tasa de desocupación urbana, y del indicador de la actividad económica mensual.

En tanto, las importaciones totales se encontraron en fase recesiva.

Por el contrario, el número de asegurados permanentes en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se situó en la fase de expansión.

Aunque varios indicadores macroeconómicos mostraron una tendencia a la baja, el indicador adelantado mostró una posible evolución positiva de la actividad económica en los próximos meses, al ubicarse en la fase de expansión y registrar un valor de 100.2 puntos, lo que significó un incremento de 0.06 puntos con relación al mes anterior.

De esta forma, el Inegi precisó que la evolución del indicador adelantado en febrero anterior es consecuencia del comportamiento del índice Standard & Poor´s 500 (índice bursátil de Estados Unidos), del tipo de cambio real y del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en términos reales, que se localizaron en la fase expansiva, mientras que la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio y la tendencia del empleo en las manufacturas se posicionaron en la fase de recuperación.

En contraste, las exportaciones no petroleras se encontraron en la fase de recesión.

En suma, la economía mexicana contabiliza ya siete meses con una tendencia hacia la desaceleración, aunque algunos indicadores la alientan a una evolución positiva.

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