Protestas magisteriales ahogan demandas obreras este 1 de mayo

Trabajadores conmemoran el Día del Trabajo. Foto: Miguel Dimayuga
Trabajadores conmemoran el Día del Trabajo.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- Los actos conmemorativos del Día del Trabajo estuvieron marcados por la violencia, sobre todo en plazas importantes como el Distrito Federal, Guerrero, Oaxaca, con fuerte presencia del magisterio disidente y grupos extremistas.

Las reivindicaciones laborales fueron ahogadas esta vez por las  protestas contra la reforma educativa impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Los trabajadores no fueron en esta ocasión los únicos protagonistas. El magisterio disidente, grupos extremistas, organizaciones estudiantiles marcharon por su cuenta para hacer sentir su irritación.

El México bronco salió, en suma, a la calle.

En Oaxaca, por ejemplo, se reportó la detención de 32 jóvenes por ocasionar destrozos en sucursales bancarias,  restaurantes de comida rápida y edificios públicos.

La violencia también estuvo presente: un policía resultó golpeado y un civil cayó al suelo herido de bala.

En la Avenida Juárez se suscitó un enfrentamiento entre la policía estatal y municipal y un grupo de anarco-punks, así como del Frente Popular Revolucionario que causaron destrozos en algunos comercios.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 12:35 horas cuando un numeroso grupo de jóvenes embozados, realizaron pintas y actos vandálicos en establecimientos comerciales, sucursales bancarias y edificaciones diversas sobre la Avenida Niños Héroes de Chapultepec esquina con Avenida Juárez, del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.

Según reportes oficiales, el grupo de jóvenes encapuchados agredió al policía vial municipal Sergio Aguilar Castellanos, provocándole golpes contusos.

Durante los disturbios, elementos de la Policía Municipal realizaron disparos de arma de fuego al aire, para disuadir un violento ataque perpetrado por los anarco-punks, quienes agredieron a los efectivos policiales, utilizando rocas como proyectil.

En Xalapa, Veracruz, el gobernador Javier Duarte encabezó el desfile oficial, aunque se retiró antes de que terminara para trasladarse a otros municipios.

Durante el desfile, integrantes del sindicato democrático de Trabajadores de la Educación demandaron al gobierno de Duarte que regularice el adeudo de 3 mil 500 millones con el Instituto de Pensiones. La falta de fondos, dijeron, está generando problemas de solvencia al IPE.

Rigoberto Vera González, secretario general de la delegación número 6 se quejó de que están detenidos los préstamos y hay retraso en el pago a los pensionados y jubilados.

Los docentes optaron por lanzar consignas en contra del gobierno de Enrique Peña Nieto: “si quieren evaluar; por Peña hay que empezar, maestro callado, seguro diputado y voto de castigo para el PRI”.

Las protestas y cartulinas de repudio a la Reforma Laboral y Telecomunicaciones, así como de quejas por el salario mínimo prevalecieron en toda la duración del desfile del 1 de mayo.

En Durango, una manifestación de maestros disidentes provocó la suspensión de la marcha obrera que cada año se realiza en esta ciudad con motivo del Día del Trabajo.

El grupo de aproximadamente 400 mentores rebasó la valla de seguridad instalada frente al antiguo Palacio de Gobierno, donde las autoridades instalaron un templete, y lanzaron consignas contra las reformas educativa y laboral.

En ese momento, policías locales y personal de custodia de funcionarios estatales y municipales, quienes se dieron cita en el lugar para presenciar la marcha oficial, formaron un círculo para resguardarlos, mientras el gobernador Jorge Herrera Caldera, líderes obreros y otros funcionarios ingresaron al recinto aledaño para protegerse.

Minutos después de que los funcionarios públicos ingresaron al viejo Palacio de Gobierno, actualmente habilitado como museo, el secretario del Trabajo, Miguel Olvera Escalera, anunció la suspensión oficial de la marcha cívica.

En entrevista, el funcionario estatal consideró que no había condiciones de seguridad para que la marcha se realizara, debido a la intervención del “movimiento radical de maestros”.

No obstante, varios contingentes –de un total de 20 mil asistentes a la marcha– continuaron la ruta prestablecida sin que se presentaran roces con los profesores.

En Quintana Roo, el desfile del Día del Trabajo se convirtió en una manifestación contra el gobernador Roberto Borge.

Y es que maestros de Chetumal y Cancún aprovecharon esta conmemoración para reclamarle al mandatario el presunto desvío de unos 100 millones de pesos del pago de sus cuotas del Fovissste.

“Mi Gobernador No cumple. No está comprometido contigo”, decía una de las mantas que portaban maestros del Sindicato del Colegio de Bachilleres de Quintana Roo.

Los maestros marcharon a pesar  de la indicación en contrario que dio el secretario general de la Sección XXV del SNTE, Rafael González Sabido, cuya cabeza fue demandada en la marcha.

En Chetumal, en donde el gobernador presenció el desfile, hubo un connato de enfrentamiento entre maestros y la policía. La situación no pasó a mayores.

En Campeche, artesanos indígenas del grupo Rescatando Nuestras Raíces Culturales Moch Cohuó y del Frente Campesino Independiente Emiliano Zapata (Freciez), fueron reprimidos por la fuerza pública al intentar sumarse al desfile oficial del Día del Trabajo.

El grupo pretendía protestar en el desfile contra las autoridades porque se les ha negado el permiso de vender sus productos en el primer cuadro de la ciudad con el argumento de que ponen en riesgo el estatus de Patrimonio Cultural de la Humanidad que tiene la ciudad.

Liderados por Maricruz Pool Moo y Luis Antonio Che Cu, respectivamente, el pequeño contingente, compuesto en su mayoría por mujeres y ancianos, solicitó a los organizadores del evento se les permitiera participar y aunque se les dijo que ellos cerrarían el desfile, mientras esperaban su turno para salir fueron acorralados por cadetes de la Policía Estatal Preventiva desplegados para impedirles avanzar.

Aunque unos metros adelante fueron apostados más agentes de la misma corporación y policías antimotines para reforzar la barrera de contención, los artesanos, pese a que forcejearon con los cadetes tratando de quitarles las vallas,  no lograron romper el primer cerco en el que fueron entrampados.

Un par de turistas quedaron accidentalmente atrapados en el cerco.

La situación se tensó cuando Pool Moo, logró trepar al toldo de una camioneta de la PEP, para denunciar a gritos la represión. Fue sometida por una agente y una cadete, que lograron bajar esposada a la mujer. Fue liberada en cuanto terminó el evento y las autoridades abandonaron el área.

Trabajadores que terminaban de desfilar y atestiguaron el conflicto exigieron a los uniformados entre arengas y rechiflas que dejaran a los artesanos manifestarse en el desfile, pero no cedieron.

El incidente se suscitó en la calle 51 entre 10 y 12 del centro histórico y no pasó del conato de reyerta.

Al término del desfile, los artesanos marcharon por la calle 10 para retirarse.

Che Cu advirtió que denunciarán en instancias nacionales esta “represión que es además inconstitucional, porque nos impidieron el derecho a manifestarnos, y esto sólo obedece a la política de exclusión y marginación que se da en Campeche y es posible seguirlo permitiendo. Nos secuestraron”.

“Nada más querían que pasaran los que iban a aplaudir y con mantas de agradecimiento. Nos dijeron que seríamos el último contingente y nos secuestraron. Esto es inconstitucional, violaron nuestro derecho a la libre manifestación, peor aún el 1 de mayo, que es lo más grave”.

El subdirector de la PEP, Víctor Aguilar, dijo que con los artesanos sólo se aplicó “una táctica de contención y no hubo agresión ni se violentaron los derechos humanos” porque “no estaba contemplada su participación en el desfile”.

En el desfile tampoco participó el gremio magisterial en protesta por la reforma educativa. (Con información de Pedro Matías, Noé Zavaleta, Luis Lozano, Sergio Caballero, Rosa Santana)

Comentar este artículo