Todo el que quiera saber, a Ayapango viene a ver

Una mirada desde Ayapango. Foto: Armando Gutiérrez Rodríguez
Una mirada desde Ayapango.
Foto: Armando Gutiérrez Rodríguez

AYAPANGO, Edomex (proceso.com.mx).- La frase que encabeza este artículo era parte del tema musical de una telenovela educativa transmitida hace algunos años llamada El que sabe, sabe, producida por el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y cuya historia tenía precisamente como escenario a Ayapango, Estado de México.

El nombre de esta comunidad mexiquense de agradable clima de montaña, deriva del vocablo náhuatl ayáhuitl, que significa “lugar de neblinas en las alturas”.

Ayapango, en el Edomex. Foto: Armando Gutiérrez

Situado al oriente del Estado de México, en la llamada Ruta de Sor Juana, este pueblo con encanto, cercano a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, posee una inigualable riqueza histórica y una peculiar arquitectura de estilo afrancesado antiguo, donde muchas de sus casas fueron construidas a finales del siglo XIX y principios del XX.

Caminar entre las calles empedradas de Ayapango es internarse en una atmósfera campirana llena de mitos, leyendas e historias, donde la vida transcurre lenta y plácida.

Entre los principales atractivos están sus casonas, el templo de Santiago Apóstol y el fresno gigante.

Ayapango, en el Edomex. Foto: Armando Gutiérrez

A dónde ir

La arquitectura civil en esta comunidad presenta un estilo afrancesado, con construcciones hechas de adobe grueso, techos rojos de dos aguas con tapancos de madera y recubiertos con tejas planas de barro, además de amplios patios. Ejemplos destacados son la Casa Afrancesada, la Casa Grande, la Casa de los Reyes, La Tienda y la estación del ferrocarril.

Es preciso destacar que desde la época prehispánica, en Ayapango cada casa vieja cuenta con una placa con su nombre prehispánico, en referencia a las características propias del lugar, como Pepetlipa, Pelaxtitla, Huitzila, Teopanquiahuac, Teopantitla, Tecoac y Xaltepa.

Ayapango, en el Edomex. Foto: Armando Gutiérrez

Otro punto obligado de visita es la iglesia de Santiago Apóstol, del siglo 16, que se levanta sobre una base en forma de cruz latina en lo que aparentemente son los restos de un antiguo convento. La torre y la fachada del templo poseen elementos barrocos. El atrio está circundado por una muralla y resguarda un jardín.

En el interior de la iglesia hay valiosas pinturas sacras elaboradas al óleo con diversos temas religiosos. Algunos espacios han sido reconstruidos, como el área de residencia de los frailes.

Ayapango, en el Edomex. Foto: Armando Gutiérrez

En el centro destaca un imponente fresno de 500 años de edad que supuestamente sirvió para colgar a los zapatistas y federales aprehendidos durante la Revolución Mexicana.

La leyenda cuenta que durante las noches bajo el fresno “aparecen” personajes revolucionarios con sus ropas y uniformes.

Unos dos kilómetros al sur del centro se encuentra El Calvario, un convento franciscano en ruinas que presenta un evidente deterioro, edificado sobre una plataforma de piedra volcánica. Desde este punto el volcán Iztaccíhuatl se observa impresionante.

Para conocer este poblado es preciso hacer un recorrido a pie por el centro y disfrutar de sus magníficas casonas con sus balcones, herrería, lámparas, portales, rincones y detalles que lo hacen único.

Ayapango, en el Edomex. Foto: Armando Gutiérrez

Además, vale la pena realizar un paseo por los vastos campos verdes cercanos y obtener una espectacular vista de los volcanes, en un paisaje que pocas veces se tiene oportunidad de apreciar.

No por nada algunas exhaciendas, ranchos y paisajes de Ayapango han servido de escenario para películas mexicanas.

Otro lugar emblemático es la Casa de Cultura Aquiauhtzin Cuauhquiyahuacatzintli, la cual destaca por sus ventanales y motivos góticos. Ahí se exhiben restos prehispánicos hallados en las inmediaciones del poblado.

Respecto a la gastronomía, Ayapango ofrece platillos como sopa de hongos, mixiotes, caldo de habas, barbacoa y mole.

Por último, la visita a este municipio no estaría completa sin explorar las granjas cercanas, donde se venden todo tipo de productos lácteos que han hecho famosa a esta región, especialmente por los quesos de Poxtla.

Cómo llegar

En autobús, en la central Tapo la línea Los Volcanes ofrece corridas a Amecameca, de donde sale una ruta a Ayapango. En automóvil, desde la Ciudad de México, tomar la carretera federal con dirección a Chalco y seguir hasta Cuautla. Un kilómetro antes de llegar a Amecameca, desviarse por el libramiento y proseguir tres kilómetros hasta llegar a Ayapango.


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