La operación “suegro”, el regalo de la DEA a México

Una imagen tomada del video que presentó la Segob sobre la detención de Inés Coronel Barrera. Foto: Especial
Una imagen tomada del video que presentó la Segob sobre la detención de Inés Coronel Barrera.
Foto: Especial

La captura de Inés Coronel Barreras, suegro del Chapo Guzmán, efectuada en Sonora el pasado 30 de abril, aparentemente no fue fruto de la labor de inteligencia de las instancias nacionales encargadas de combatir el narcotráfico.  Según confían a Proceso agentes mexicanos y estadunidenses, fue obra de la DEA.

AGUA PRIETA, Son. (Proceso).- La afirmación que hacen agentes de inteligencia de México y Estados Unidos a Proceso es inequívoca: la captura de Inés Coronel Barreras, suegro de Joaquín El Chapo Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, fue un regalo de la DEA al gobierno de Enrique Peña Nieto.

“A Coronel Barreras lo ubicó la DEA y se lo entregó al gobierno del presidente Peña Nieto con el propósito de que le abra las puertas que le cerró a las agencias de inteligencia de Estados Unidos”, dice a Proceso un agente mexicano de inteligencia –quien pidió el anonimato– asentado en esta ciudad, colindante con Douglas, Arizona.

–¿Por qué cree que el arresto del suegro del Chapo fue una operación quirúrgica? –se le pregunta al oficial mexicano.

–Pues porque la DEA –responde– se lo puso a la Marina mexicana en charola de plata para que después el Ejército, la Secretaría de Gobernación y la PGR se colgaran la medallita.

La madrugada del pasado 30 de abril, aproximadamente a las 05:40 horas, una treintena de vehículos federales se desplazaron por las avenidas Internacional 20 y 30 y por la Calle 6 de esta ciudad fronteriza.

El sueño de los vecinos fue interrumpido súbitamente por el estruendo de vehículos federales a toda velocidad y las aspas del helicóptero Tomahawk que los apoyaba volando a baja altura, según el recuento que las fuentes hicieron al reportero.

Los más de 250 soldados, marinos y policías federales que llegaron en la madrugada a ese punto de Agua Prieta entraron a varios inmuebles donde hicieron inspecciones rápidas.

“Y para sorpresa de todos, incluidas las autoridades locales que ni siquiera fueron avisadas, luego de dos horas y cinco minutos (a las 07:45) los más de 250 federales, con todo y helicóptero, desaparecieron dejando sorprendida a la población, que no sabía qué pasó”, destaca el relato.

(Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1908, ya en circulación)

 

 

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