Impunidad garantizada

En el país donde no pasa nada, en el estado en que no pasa nada, los partidos y las autoridades cobijan a funcionarios conocidos por sus malos manejos administrativos, laborales y políticos, pero si no estalla el  escándalo mejor se congracian con ellos. Es el caso de Elisa Ayón Hernández, familiar del secretario estatal de Educación y ahora regidora tapatía por el PRI, que dirige dos escuelas, supuestamente desempeña una comisión sindical, opera una cooperativa escolar, vende libros…

 

Apesar de la incompatibilidad de cargos, la regidora del PRI en el ayuntamiento de Guadalajara, Elisa Ayón Hernández, se niega a dejar las plazas que tiene de maestra y directora de primaria en la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), cuyo titular es su primo hermano Francisco Ayón López.

El escándalo que suscitaron sus nombramientos cuando este semanario consignó en octubre de 2010 los dobles cobros que hacía la entonces diputada de la XVIII Legislatura sin pararse en las aulas (Proceso Jalisco 312), no mermó la voracidad de la priista.

Los cheques a su nombre siguen expidiéndose en forma continua, como consta en el portal de transparencia del gobierno del estado. En la segunda quincena de mayo de 2013 se le hicieron dos pagos por sus cargos de directora en las escuelas urbanas 243 y 96, cada uno por 3 mil 820 pesos. También se le entregaron en ese mes dos gratificaciones por el Día del Maestro y otras dos por el fin de año o aguinaldo. Las compensaciones por el festejo a los docentes alcanzan 15 mil 280 pesos, en tanto que las segundas suman 13 mil 542 pesos.

En la última quincena de noviembre y la primera de diciembre de 2012 Ayón Hernández recibió cheques por el mismo concepto de fin de año. El 21 de noviembre, la SEJ le entregó dos bonos anuales, cada uno por 4 mil 708 pesos, y el 5 de diciembre recibió dos gratificaciones de fin de año o aguinaldo por 6 mil 845 pesos cada una.

Todo esto lo ha conseguido gracias al cobijo de la sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), al que pertenece, y a la venia del titular de la SEJ, Francisco Ayón López, quien es su primo hermano.

Siempre que se le pregunta al secretario de Educación por los sueldos que cobra su familiar sin ir a trabajar, éste se evade. Así ocurrió el 1 de mayo, cuando se le entrevistó en la primera emisión de noticias de la cadena Notisistema. Un radioescucha soltó la pregunta y, sin mencionar el nombre de su prima, Ayón López aseveró que  “se llame como se llame”  no permitiría la existencia de docentes que cobren sin presentarse al salón de clases.

Cuando se ventilaron sus excesos, la regidora trató de minimizar el escándalo y aseguró que ganó sus plazas mediante el sistema de escalafón porque tenía antigüedad frente a grupo y había sido secretaria general de la Sección 47 del SNTE. Admitió sin bochorno que no asistía a los planteles pero se justificó diciendo que estaba comisionada a labores sindicales.

En su edición del 31 de octubre de 2010, este semanario informó que la Comisión Mixta de Escalafón, adscrita a la Dirección de Educación Primaria de la SEJ, le otorgó a Ayón Hernández una vacante en el turno matutino de la Escuela Urbana 830, ubicada en la calle Río Zula, en el municipio de Puerto Vallarta, situado a 350 kilómetros de Guadalajara.  Según  el boletín GII-2/2010 que giró  la Comisión Mixta, ella fue la única concursante.

En marzo del 2011 Ayón Hernández se convirtió en directora de ese plantel y en abril del mismo año se transfirió su plaza a la Escuela Urbana 96, turno matutino, en Guadalajara, con domicilio en la calle González Ortega, colonia Alcalde Barranquitas. Ese mismo mes apareció en la nómina como directora de la Escuela Primaria Urbana 243, turno vespertino, en la calle Manuel Gutiérrez.

Aunque en el portal de transparencia del Gobierno del estado sólo aparecen los cheques de sus cargos como directora de las escuelas 243 y 96, durante 2010 cobró como docente en los planteles 209 y 137. Este último, ubicado en la colonia Independencia y que se llama Luis Pérez Verdía, lo dirige el padre de Ayón Hernández, Luis Federico Ayón Zester, y la regidora ostenta la concesión de la cooperativa y la venta de libros.

Docentes de esta escuela afirman que la regidora dejó de asistir desde diciembre de 2008, cuando se convirtió en la secretaria general de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) del estado, pero un trabajador administrativo comenta que va por las mañanas a dejar a su hija, que estudia ahí.

Aunque se solicitó a la Sección 47 del SNTE si la regidora continúa comisionada al sindicato y en qué escuelas sigue cobrando, al corte de esta edición no hay respuesta.

 

Círculo familiar

 

Los hermanos de Ayón Hernández, Luis Federico y Aurora, también poseen más de una plaza. Él es doble director del plantel educativo que se ubica en la calle Jorge del Orme y Campos, colonia San Andrés, pues en el turno matutito opera como Escuela Urbana 482 y en la tarde como Escuela Urbana 495. Aurora dirige la primaria 191, situada en la calle Julián Carrillo, colonia Santa Cecilia, y da clases en la misma escuela que dirige su papá.

La regidora y exdiputada no se inmuta ante las restricciones que la Ley de Incompatibilidades para los Servidores Públicos de Jalisco les  impone a los burócratas que desempeñan dos o más cargos retribuidos. Por eso también dirige la (CNOP).

La citada ley señala en su artículo 4 que hay incompatibilidad cuando un servidor público desempeña distintos cargos públicos remunerados, y el artículo 12 precisa que también incurre en ella el funcionario que deba desarrollar dos o más empleos en lugares geográficamente distintos, de tal manera que le sea imposible atender uno sin descuidar los otros.

Como diputada Ayón Hernández cobró mensualmente 114 mil pesos. Ahora que es regidora, su sueldo bruto asciende a 106 mil pesos al mes, dinero que se suma a las plazas que tiene como docente.

Y aunque ha sostenido que sus plazas las obtuvo en forma legal porque las ganó en el sistema de escalafón, lo cierto es que la propia Ley de Escalafón del Personal de Base de Educación tiene restricciones para los profesores que dejan las aulas con la finalidad de desempeñar otros cargos o comisiones.

El artículo 20 subraya que para efectos de ascenso, los docentes que regresen a los salones de clase serán considerados como de  nuevo  ingreso y no tendrán posibilidad de concurso escalafonario. Esto significa que Ayón Hernández debió regresar a las aulas al menos durante seis meses y posteriormente concursar las plazas.

Además, las condiciones generales de trabajo para los sindicalizados de la Sección 47 no prevén la ausencia de la responsabilidad docente para ocupar cargos de elección popular con goce de sueldo, pues éstos sólo se contemplan para casos como enfermedad, maternidad, matrimonio, muerte de un familiar cercano o periodos limitados a un máximo de 120 días.

En 2012, Elisa Ayón se separó de su cargo de diputada para contender por la candidatura de su partido a la presidencia municipal de Guadalajara, pero no renunció a sus plazas de docente. Finalmente el Comité Ejecutivo Nacional del PRI le obligó a declinar sus aspiraciones a favor de Ramiro Hernández García.

Más que por su trabajo legislativo, la regidora es conocida por su afición a pintarse el cabello y las uñas de colores llamativos con una imagen similar a la de las mujeres llamadas “buchonas”.

Una reportera que cubre el Congreso del estado recuerda una ocasión que la entonces legisladora llegó a la sesión plenaria presumiendo sus uñas barnizadas con un diseño de esferas navideñas para estar a tono con la época decembrina.

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