La indiferencia ciudadana y el endeble Pacto por México

Baja California. Jornada electoral en Lomas Taurinas, Tijuana. Foto: Xinhua / Guillermo Arias
Baja California. Jornada electoral en Lomas Taurinas, Tijuana.
Foto: Xinhua / Guillermo Arias

MÉXICO, D.F. (apro).- En Quintana Roo, el PRI arrasó: ganó en los 10 municipios, incluido Benito Juárez (Cancún), que se lo arrebató al PRD, e Isla Mujeres, donde gobernaba el PAN, con el voto de sólo tres de cada 10 electores inscritos en el padrón electoral.

En Baja California, la “joya de la corona”, únicamente votaron cuatro de cada 10 ciudadanos empadronados. La victoria cerrada del candidato de la alianza PAN-PRD, Francisco Kiko Vega, se ha visto empañada por los “errores algorítmicos” del sistema del PREP.

Al PRI, a pesar de todo, no le fue tan mal: mantuvo Tijuana, la ciudad más importante, donde ganó Jorge Astiazarán, apoyado por el verdadero poder tras el trono en la entidad: Jorge Hank Rohn; además de los municipios de Ensenada y Tecate y nueve de las diez diputaciones de mayoría.

El alto índice de abstencionismo registrado en Baja California, plantea un problema de legitimidad grave para el próximo gobernador: sea Kiko Vega (PAN-PRD) o Fernando Castro Trenti (PRI-PVEM), quien gobierne finalmente, lo hará con apenas el 22 % de los empadronados. Es decir, gobernará no con la mayoría, sino con la quinta parte de los ciudadanos en edad para votar.

Un panorama similar de “recuperación” del PRI se dio en Veracruz y en Tamaulipas, donde la abstención también superó el 60%. Y ni hablar de Hidalgo –donde se renovó el Congreso local-, con índices de abstención superiores al 70%. El “carro completo” con ausencia de electores.

También en Puebla, donde el gobernador Rafael Moreno Valle hizo todo para tener el control de la alcaldía de la capital, y lograr el “carro completo” en el Congreso local y en la mayoría de los municipios, la abstención se impuso. Sólo cuatro de cada 10 ciudadanos salieron a votar.

En Sinaloa, Tlaxcala, Chihuahua, Zacatecas, Oaxaca, Durango y Aguascalientes, el abstencionismo fue escandaloso.
En relación con los hechos de violencia y delictivos, en Sinaloa, Durango y Oaxaca sólo salieron a votar el 30% de los ciudadanos. Y en Aguascalientes, la participación no fue mayor del 35%. Ahí, el PAN está feliz porque retuvo la capital. Lo mismo sucedió en Zacatecas, donde el PRI aventaja en la mayoría de los municipios en medio de la violencia. El PRI mantuvo en Chihuahua a la capital y la fronteriza Ciudad Juárez.

En otras palabras, la partidocracia ganó en cada uno de sus bastiones, pero frente a un enorme boquete de indiferencia ciudadana. El “Candigato Morris” en Xalapa, no fue una excentricidad sino el síntoma de una enfermedad mayor: la enorme desconfianza y escepticismo de los electores frente a las propuestas políticas.

Para la élite de la comentocracia (esta clase mediática que domina los micrófonos en radio y televisión), lo importante es que “no se pone en riesgo el Pacto por México” porque, al ganar el PAN en Baja California, (sobre todo, el grupo maderista confrontado con los calderonistas-corderistas) se espera que no se rompa esta especie de mecanismo de gobernabilidad inventado por el peñismo.

Al PRD le fue pésimo (perdió alcaldías claves, no repuntó ni consiguió avanzar en el norte del país), pero su dirigente nacional Jesús Zambrano podrá “vender” como éxitos lo que, en realidad, son migajas de su alianza con el PAN en Baja California, en Puebla y en Oaxaca. Con eso, el grupo de los Chuchos continuarán tratando de convencer sobre la necesidad de mantenerse en el Pacto por México.

El contraste es brutal: si a nivel nacional quieren promover el “éxito” del Pacto por México después de estas elecciones estatales y municipales, lo que en realidad están diciendo es que el actual sistema de partidos y las opciones que plantean al electorado sólo han generado indiferencia y una abstención escandalosa.

“No se extrañen si aquí ocurre algo similar a Brasil”, afirmó un usuario de Twitter. Y es probable que tenga razón: las urnas no están atrayendo a los ciudadanos.

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