Condenan a Bradley Manning por espionaje y robo

El soldado Bradley Manning. Foto: AP
El soldado Bradley Manning.
Foto: AP

MÉXICO, D.F. (apro).- A tres años de su arresto y a 56 días del inicio del juicio, el soldado estadunidense Bradley Manning fue absuelto del delito de “ayudar al enemigo”, pero fue encontrado culpable de 17 de los 22 cargos formulados en su contra por violar la “ley de espionaje” y por “robo” de información restringida, por lo que podría ser sentenciado a 130 años de prisión.

A pesar de los esfuerzos reiterados del fiscal para sentenciar a Manning por el delito de “ayuda al enemigo” –particularmente a la organización terrorista Al Qaeda–, éste no logró convencer a la juez del tribunal militar estadunidense de Fort Meade, en Kansas, la coronel Denise Lind, quien finalmente exculpó al soldado de ese cargo.

En 2010, Manning filtró más de 700 mil documentos clasificados a la organización WikiLeaks. Entre éstos, difundió documentos relativos a las guerras en Irak y Afganistán, a la prisión de Guantánamo así como cables diplomáticos de Estados Unidos.

Las autoridades militares detuvieron al analista en información de inteligencia en mayo de 2010, y en julio de este año imputaron 12 cargos en su contra. El 4 de marzo de 2011 ampliaron el número de cargos a 22, que incluían el de “ayuda al enemigo”, lo que lo implicaba que una corte marcial pudiera eventualmente condenarlo a la pena de muerte –opción que habían  descartado los militares– o de una sentencia de cárcel vitalicia sin derecho a sostener comunicación con persona alguna.

El fiscal militar, el mayor Ashden Fein trató de convencer a la juez Denise Lind que Manning –según él ‘traidor’, ‘anarquista’ y ‘hacker’– filtró información siguiendo las indicaciones de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, quien se encuentra refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.

Fein convenció a la juez que Manning, tras un entrenamiento especial, sabía a qué peligros se exponía al robar y difundir esta información y archivos.

La defensa por su parte argumentó que el soldado era ‘humanista’, ‘joven’ e ‘ingenuo’ en el momento de divulgar dicha información clasificada. Aseguró que no pensaba dañar a su país, pero admitió que ello “podía molestar al gobierno”.

También arguyó que Manning no descargó informaciones ultrasecretas –a las cuales tenía acceso— sino archivos “SignAct” (“Actividad Significante”) que son informes de guerra clasificados, pero a cuales tienen acceso “más de un millón de personas” en el gobierno y el ejército. Según su abogado, Daniel Croombs, Mannings tomó “grandes precauciones” en la forma de elegir los documentos.

El video “Asesinato Colateral” (Collateral Murder) fue difundido por WikiLeaks en abril de 2010. Muestra la masacre de 12 iraquíes por soldados estadunidenses desde un helicóptero Apache en 2007. Entre los muertos hubo dos empleados de la empresa de prensa Reuters. El gobierno de Estados Unidos afirmó a Reuters que ignoraba todo al respecto, hasta que salió el video.

Este miércoles 31 empezará un “mini juicio” dedicado a reducir la sentencia por mitigación. Sin embargo, se espera que Manning, de 25 años, permanezca muchos años en la cárcel.

Según el portal del periódico The Guardian, la Unión Americana de Libertad Civiles denunció al gobierno de Estados Unidos por “buscar intimidar” los futuros “lanzadores de alertas”.

Amnistía Internacional publicó un comunicado. “Resulta difícil no concluir que el propósito del juicio de Manning era de mandar un mensaje: el gobierno de Estados Unidos viene por ti”, asevera éste.

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