Nuevos cárteles amenazan a organización de ‘El Chapo’; ya no es intocable: Stratfor

Joaquín El Chapo Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa. Foto: Benjamin Flores
Joaquín El Chapo Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa.
Foto: Benjamin Flores

MÉXICO, D.F. (apro).- El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Mazatlecos, un grupo criminal surgido a raíz de la disolución del cártel de los Beltrán Leyva, representan una seria amenaza para la organización delictiva que dirige Joaquín El Chapo Guzmán.

Según el más reciente análisis de la agencia de inteligencia estadunidense Stratfor, titulado La mitificación de El Chapo, el control del capo sinaloense sobre su territorio está en riesgo ante la ofensiva de grupos como el CJNG y Los Mazatlecos en sus propios bastiones.

Incluso, el especialista en temas de narcotráfico de la agencia, Scott Stewart, sostiene que El Chapo ya no es intocable ni tiene garantizada la protección gubernamental.

De acuerdo con el experto, en los primeros meses de este año el CJNG rompió de forma definitiva su nexo con el Cártel de Sinaloa, para hacerse del control de la producción de drogas químicas y su trasiego en Jalisco. El rompimiento, dice, se dio luego de la ejecución de uno de sus aliados, José Manuel Garibay Félix, El Gordo.

Según Stewart, la embestida del CJNG no es la única amenaza que enfrenta actualmente Guzmán Loera. Los Mazatlecos, considerados por el gobierno de EU como un grupo emergente del crimen organizado, dice, pelean el control de la plaza de Sinaloa.

Añade:

“Actualmente, los remanentes de lo que alguna vez fue la organización de los Beltrán Leyva conforman al grupo denominado Los Mazatlecos, que representan una potente amenaza para la organización de El Chapo a lo largo de Sinaloa”, indica el análisis.

Stratfor recuerda que en los últimos seis años El Chapo perdió la alianza con Los Beltrán Leyva, su principal recurso en contra de su antagonista Cártel del Golfo, así como el grupo del fallecido Ignacio Nacho Coronel, lo que ha dificultado la situación en Jalisco.

A esto se suma la captura de ocho mandos medios o altos del Cártel de Sinaloa y de personas cercanas a Guzmán Loera, y de la amenaza que representan otros grupos de envergadura, como Los Caballeros Templarios y Los Zetas.

No es imprescindible

Stewart explica en su análisis que pese a la importancia mediática que representa El Chapo Guzmán, su eventual captura o eliminación no representaría necesariamente el fin de la organización delictiva que preside.

El Cártel de Sinaloa, agrega, funciona sostenido en un triunvirato de liderazgo que también incluye a Ismael El Mayo Zambada y Juan José Esparragoza El Azul, los cuales operan sus propias redes dentro de la estructura criminal.

Esto significa que si El Chapo es removido de la ecuación, la organización delictiva muy probablemente continuará operando con las facciones de los otros dos líderes, sin descartar el riesgo de que pudiera darse un reacomodo violento, puntualiza el análisis.

Los Zetas

La revista Foreing Affairs del Consejo de Relaciones Extranjeras (Council on Foreign Relations) de Estados Unidos publicó también un artículo sobre Los Zetas, titulado “Los Zetas’ Spawn: The Long Afterlife of Mexico´s Most Ruthless Drug Gang”.

En dicho texto, los analistas Dwight Dyer y Daniel Sachs sostienen que si bien dicha organización se encuentra debilitada, es demasiado pronto para escribir un obituario a Los Zetas.

Afirman que el modelo de negocios de Los Zetas es rentable, eficiente y se ha convertido en una de las fuerzas más desestabilizadoras en el hemisferio occidental.

La detención de Miguel Ángel Treviño Morales, Z-40, dice el artículo, puede resultar un golpe devastador para el cártel. Todos sus líderes han sido capturados o asesinados y la detención de dos hermanos Treviño pudo haber privado al grupo de su último coordinador de alto nivel y financiero, así como el desarrollo de conexiones de contrabando de drogas a través de la frontera con Estado Unidos, esto sumado a que el Cártel del Golfo ha logrado restringir el alcance de los Zetas en México.

Si Los Zetas pierden el control en Nuevo Laredo, que es el punto de carga terrestre más concurrido en la frontera y cuello de botella de tráfico de drogas, sus negocios de contrabando experimentarían un descenso.

Existen tres características principales que distinguen a Los Zetas de otros cárteles y que no los hacen una organización arquetípica. La primera tiene que ver con la diversificación de los ingresos, desde la piratería hasta el contrabando de migrantes, robo de oleoductos y recaudación de “impuestos” en otras organizaciones criminales.

Otra característica es la estructura organizativa, en lugar de desarrollar una jerarquía vertical, han construido un descentralizado horizontal. Los Zetas tienen líderes identificados pero las células están facultadas para aprovechar oportunidades disponibles en las localidades, es decir, no esperan a que un alto mando emita órdenes.

La tercera característica es la inclinación por la violencia brutal como forma de intimidación, que va desde las decapitaciones hasta la disolución de cadáveres. Aunque otros cárteles han utilizado estas tácticas en los últimos años, Los Zetas han demostrado ser los más despiadados, reconoce el artículo.

Pero a pesar del éxito, también existen límites a la estrategia del grupo. Los líderes inferiores pueden beneficiarse de la desgracia, la competencia entre los líderes zetas dificulta la coordinación del cártel, especialmente cuando se disputa el liderazgo principal.

Los Zetas han sido clasificados por el Departamento de Estado de EU como el más avanzado tecnológicamente, sofisticado y peligroso que opera en México.

Los analistas Dwight Dyer y Daniel Sachs son miembros de Control Risks, una consultoría global de riesgo y seguridad, que ayuda a las organizaciones a gestionar la política, integridad y riesgos de seguridad en entornos complejos.

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