La CNTE presumió músculo durante ocho horas

Maestros toman acceso al aeropuerto durante ocho horas. Foto: Miguel Dimayuga
Maestros toman acceso al aeropuerto durante ocho horas.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- Por más de ocho horas, los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) impidieron la llegada de viajeros al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Llegaron alrededor de medio día y comenzaron a retirarse pasadas las ocho de la noche. No hubo ningún intento de la autoridad para remover la toma; tampoco hubo detenidos y los profesores lograron reunirse con la plana mayor de la Secretaría de Gobernación, con la que llegaron a acuerdos que no se hicieron públicos.

El director del aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Alfonso Sarabia, dijo que si el plantón de los maestros hubiera seguido los vuelos tendrían que haber sido desviados a las terminales de Toluca, Cuernavaca, Puebla e Hidalgo.

Los aviones estuvieron saliendo semivacíos, admitió, debido a que los pasajeros no alcanzaron a tomar sus vuelos por el bloqueo. Esta situación, de hecho, se mantuvo por algunas horas más después de que comenzara la retirada.

Sin embargo, afirmó que el plantón “de ninguna manera” obstaculizó los despegues y aterrizajes de vuelos.

Sarabia indicó que al menos hasta las nueve de la noche no tenía estadísticas sobre cuántos pasajeros perdieron su vuelo el día de hoy. Señaló que ante este problema las aerolíneas se solidarizaron con los pasajeros ofreciéndoles algunas facilidades: “No cobrarán cargos por el cambio de boletos, para no perjudicar a sus clientes”.

El plantón de alrededor de tres mil maestros se instaló alrededor del medio día en el cruce de Circuito Interior y Eje 1 Norte, a una distancia aproximada de un kilómetro del aeropuerto. Los profesores no pudieron avanzar más debido a que contingentes de la Policía Federal, con escudos de plástico, ya no los dejaron avanzar. Policías y maestros quedaron a una distancia, unos de otros, de aproximadamente 100 metros. Los maestros portaban tubos, palos y pancartas en las que se leía: “Rechazo total a la Reforma Educativa”.

Mientras tanto, los pasajeros que llegaban y salían del aeropuerto, ante la falta de taxis eran transportados a las estaciones del metro Hangares y Oceanía por camionetas con redilas y toldos de la Policía Federal. Estos vehículos no se daban abasto para transportar pasajeros.

El metro Terminal Aérea (línea amarilla) permaneció cerrado.

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