El Cártel del Golfo se desgarra…

(Archivo) Un decomiso de la Marina al Cártel del Golfo en Tamaulipas. Foto: Octavio Gómez
(Archivo) Un decomiso de la Marina al Cártel del Golfo en Tamaulipas.
Foto: Octavio Gómez

Las sucesivas capturas de dirigentes del Cártel del Golfo en los últimos años han alimentado las pugnas internas y el acelerado debilitamiento de la otrora poderosa organización delincuencial. De acuerdo con especialistas su zona de influencia es estratégica para el trasiego de drogas a Estados Unidos, por lo que otras bandas se la disputan con todo su poder de fuego: Los Zetas, que pelean por ella a tiros, y el grupo del Chapo Guzmán, que entró en la región gracias a una alianza con los golfos.

REYNOSA, Tamps. (Proceso).- Luego de la captura de Eduardo Costilla, El Coss, y de Mario Cárdenas Guillén, el Cártel del Golfo (CDG) ya no operaba como una organización centralizada sino como una “federación de feudos” debido a las pugnas internas que aquejan a ese grupo criminal, lo hacen perder influencia cada día y lo debilitan frente a sus rivales.

Incluso ahora sus embestidas contra Los Zetas dependen de la alianza del CDG con el grupo de Joaquín El Chapo Guzmán –el Cártel de Sinaloa–, el cual gana poder e influencia tras la detención de Mario Ramírez Treviño, Comandante X-20, Mario Pelón o El Pelón.

Fuentes militares y un exintegrante del CDG señalan lo anterior y agregan que El Pelón no fue capaz de imponerse como líder absoluto de la organización. Lo que sí pudo hacer, dicen, fue ampliar la zona de influencia del cártel a Monterrey y a dos municipios de la frontera tamaulipeca: Miguel Alemán y Río Bravo.

“El Cártel del Golfo ha sido el grupo que más influencia ha perdido en los últimos años debido principalmente a sus divisiones”, asegura un exmiembro de ese grupo, quien aceptó hablar con Proceso a condición de mantener el anonimato.

Precisa que las pugnas entre sus dirigentes han dañado más al CDG que los ataques de Los Zetas o las capturas que han realizado los militares.

Las peleas entre sus líderes han hecho que ese cártel pierda poder y ahora sólo controla realmente tres ciudades de Tamaulipas y una de Nuevo León: Matamoros (cuna del grupo y controlada por la familia Cárdenas), Tampico (dominada por una facción que tenía serias diferencias con El Pelón), Reynosa y Monterrey, donde le arrebataron zonas estratégicas de la ciudad a Los Zetas.

(Fragmento del reportaje que se publica en Proceso 1921, ya en circulación)

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