En Guerrero, el “desastre es de grandes dimensiones”

Un hombre asiste al velorio de algunas de las personas que fallecieron por las lluvias generadas por Manuel. Foto: Xinhua.
Un hombre asiste al velorio de algunas de las personas que fallecieron por las lluvias generadas por Manuel.
Foto: Xinhua.

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El desbordamiento del río Huacapa provocó severas inundaciones y este lunes cobró la vida de al menos cuatro personas, que se suman a las 25 del pasado fin de semana, 11 de ellas en Acapulco.

La tormenta tropical Manuel también dejó decenas de desaparecidos, colonias bajo el agua, calles devastadas y la interrupción de servicios eléctricos, telecomunicaciones y sistemas bancarios.

La carretera federal México-Acapulco y la autopista Del Sol quedaron incomunicadas por los deslaves, situación que ha provocado que no se pueda salir de Chilpancingo vía terrestre. Incluso las empresas de transporte público suspendieron el servicio hasta el próximo miércoles 18.

La tragedia no sólo ha dejado cientos de personas sin hogar, sino que exhibió la corrupción de autoridades locales y políticos de todos los partidos que fomentan y toleran la invasión de zonas en ríos y barrancas.

Lo que ocurre en la capital guerrerense es reflejo de lo que se vive en el resto de la entidad, donde en otras ciudades como Acapulco, Iguala y Zihuatanejo, entre otras, la sociedad padece el mismo drama.

El secretario de Gobierno, Jesús Martínez Garnelo, informó que 57 de 82 municipios presentan afectaciones por las lluvias provocadas por Manuel, y Acapulco es la zona que registra más daños.

En tanto, en la zona rural decenas de comunidades enteras se encuentran incomunicadas por el corte de caminos y carreteras, así como las fallas en los servicios de telefonía móvil y fija que dificultan conocer lo que se está viviendo en esos puntos de la entidad.

La secretaria de Desarrollo Social estatal, Beatriz Mojica, calificó la tragedia como “un desastre de grandes dimensiones”.

En Chilpancingo, la persistente lluvia que comenzó desde el pasado viernes 13 provocó que la represa del Cerrito Rico, ubicada al norte de la ciudad y que se abastece de la afluencia del río Huacapa que nace en la Sierra, alcanzara su máxima capacidad prácticamente en un día.

El torrente de agua arrasó con todo a su paso y prácticamente borró colonias y calles de norte a sur de la ciudad. Los daños aún no han sido cuantificados, pero los testimonios de las víctimas sintetizan el drama que se vive en la capital y el resto de la entidad.

En contraste con la inoperancia gubernamental, la sociedad chilpancinguense se volcó en apoyo a los damnificados que suman más de mil personas distribuidas en una veintena de albergues instalados por autoridades y de manera espontánea por ciudadanos.

En el principal albergue, controlado por el Ejército y ubicado en las instalaciones de la unidad deportiva conocida como “El Crea”, se encuentran más de mil personas, en su mayoría niños y mujeres procedentes de las colonias más afectadas.

Los damnificados de esta zona denunciaron que simplemente no fueron alertados por las autoridades para desalojar sus viviendas que se encuentran en el margen de la ribera del río Huacapa y al menos unas 20 barrancas que son los ramales que confluyen en la arteria principal.

Por separado, la titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Rosario Robles, informó que alrededor de 40 mil turistas que acudieron a Acapulco para asistir a los festejos patrios quedaron varados en ese puerto por las inundaciones.

La funcionaria fue comisionada por el presidente Enrique Peña Nieto, junto con el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, para coordinar las labores humanitarias en el estado.

En una entrevista telefónica con Foro TV, Robles informó: “Hemos tomado medidas emergentes para que a las personas afectadas les llegue comida y agua, y también la atención. Se estima que son 40 mil turistas varados y la posibilidad de ir construyendo un puente aéreo, aunque la situación desde el punto climático está complicada”.

Añadió:

“Estamos analizando la situación de las carreteras, no hay posibilidades en el corto plazo de usar estas vías. Apenas se ha ido recuperando la comunicación. Por lo pronto, en Acapulco estamos trabajando para que la gente tenga por lo menos agua y comida”.

Después del sobrevuelo por las zonas afectadas en Guerrero, la funcionaria anunció que la dependencia que encabeza apoyará a las familias que perdieron techos y muros en sus casas, brindará alimentación y cobijo en los albergues y pondrá en marcha el Programa de Empleo Temporal Inmediato, para que la gente comience con la limpieza de calles y casas.

El gobierno estatal dio a conocer en un comunicado que al menos 40 mil turistas se encuentran varados en el puerto ante el cierre de la circulación sobre la autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco, así como la suspensión de vuelos en el aeropuerto Juan N. Álvarez.

Por su parte, el alcalde priista de Chilpancingo, Mario Moreno, dijo que la cifra de muertos en la capital guerrerense se incrementó de cuatro a ocho personas.

También señaló que las afectaciones son incalculables y no se tiene un registro preliminar de personas damnificadas, que suman más de mil sólo las que se encuentran en albergues temporales.

En Chilpancingo, los servicios de telecomunicaciones de la empresa Telmex, así como el suministro de energía eléctrica siguen fallando.

No obstante, la red de Internet de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y la empresa Cablemás, que corren por la fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), están ofreciendo un servicio óptimo y gratuito en el centro de esta capital.

Habitantes de los poblados de Petaquillas, municipio de Chilpancingo, y de Quechultenango y Mochitlán –municipios ubicados en la región Centro y sobre la ribera del río Huacapa– se encuentran incomunicados y urgieron a la ayuda gubernamental.

Ello debido a que algunas personas han tenido que subir a los cerros para salvar sus vidas, refieren testimonios de pobladores que han contactado a familiares que radican en esta capital.

El gobierno estatal informó en un comunicado que se están tomando las medidas necesarias para lograr que los turistas varados en el puerto de Acapulco puedan regresar a sus lugares de origen, sin especificar de qué forma.

Asimismo, señalaron que los secretarios de Desarrollo Social y de Comunicaciones y Transportes, Rosario Robles y Gerardo Ruiz Esparza realizaron un sobrevuelo por el puerto de Acapulco en compañía del secretario de Gobierno estatal, Jesús Martínez.

De igual forma, sin precisar, el boletín refiere que las autoridades federales y estatales están tomando “medidas necesarias” para atender a la población afectada por la tormenta tropical Manuel.

Además, se refiere que se está trabajando en las zonas anegadas y se atiende a la población afectada con “alimentos, agua y abrigo” en los albergues temporales.

La titular de Sedesol federal anunció la llegada de un avión proveniente de la Ciudad de México con insumos básicos y reconoció que la situación en la entidad es crítica.

Por ello, pidió a la población guardar la calma para evitar que “se generen situaciones lamentables”.

El comunicado agrega que desde el sábado el Ejército y la Marina aplicaron el plan DNIII para apoyar a la población.

Sin embargo, afectados en ciudades como Chilpancingo han reprochado la tardía reacción gubernamental y el hecho de que las autoridades no hayan alertado a tiempo a la sociedad para que tomara sus precauciones y evitar esta tragedia.

 

 

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