Tragedia en Italia: van 132 muertos en naufragio; “es una vergüenza”, dice el Papa

El rescate de los cuerpos en Italia. Foto: Xinhua
El rescate de los cuerpos en Italia.
Foto: Xinhua

MÉXICO, D.F. (apro).- Al menos 132 personas perdieron la vida en el naufragio de un barco de inmigrantes frente a las costas de la isla italiana de Lampedusa, la mañana de este jueves.

Durante los trabajos de rescate, la Guardia Costera informó en un primer momento del hallazgo de 92 cuerpos, pero horas más tarde un equipo de buceadores localizó 40 cadáveres más dentro del casco de la embarcación, en la que viajaban alrededor de 500 inmigrantes, la mayoría procedentes de Eritrea y Somalia, quienes habían zarpado de las costas de Libia, precisaron fuentes locales.

“Se trata de una tragedia inmensa, es un horror, se necesitan las cámaras de televisión para mostrar al mundo lo que sucede”, señaló la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, quien dirigió un telegrama al primer ministro, Enrico Letta, en el que escribió: “Venga a contar los muertos conmigo”.

De acuerdo con el relato de los sobrevivientes, la tragedia inició cuando encendieron fuego para llamar la atención de las autoridades italianas después de llevar horas en alta mar, pero la barcaza se incendió y en ese momento cundió el pánico. Muchos inmigrantes se arrojaron al mar y desestabilizaron la embarcación, que finalmente volcó.

Los servicios de socorro informaron que unas 150 personas fueron rescatadas, mientras el ministro italiano de Comunicaciones y Transportes, Maurizio Lupi, detalló en un comunicado que otras 250 estaban desaparecidas.

La alcaldesa de Lampedusa explicó que entre los muertos hay dos niños de corta edad y una mujer embarazada, pero advirtió que el número de víctimas será mayor, “pues el mar está lleno de cuerpos”.

Giusi Nicolini declaró que se trataba de “un horror” y que la morgue era insuficiente para acoger los cadáveres, por lo que fue acondicionado como cámara mortuoria un hangar del aeropuerto.

Tras el naufragio de la barcaza de inmigrantes, varios políticos y personalidades de Italia expresaron sus condolencias y demandaron que se ponga freno al continuo drama humano que se vive en las playas del sur de Italia.

El primer ministro, Enrico Letta, anunció en la red social Twitter que tras la “inmensa tragedia” ha hablado con el viceprimer ministro, Angelino Alfano, y ambos tienen previsto viajar al lugar del desastre.

Como señal de respeto, el grupo parlamentario de Alfano, el conservador Pueblo de la Libertad (PDL), decidió cancelar la reunión prevista para el mediodía de hoy, en la que iba a participar Silvio Berlusconi, para abordar la división abierta en la formación tras la reciente crisis de gobierno.

Berlusconi declaró en una nota que “la tragedia de Lampedusa es demasiado grande como para dedicar el día de hoy a los asuntos internos” de su grupo parlamentario y partido.

El ministro de Infraestructuras y Transportes, Maurizio Lupi, pidió que “se ponga freno a los traficantes de la muerte que explotan las esperanzas de los pobres”, un deber al que se tiene que comprometer “toda la comunidad internacional y especialmente la Unión Europea”.

Por su parte, la presidenta de la Cámara de los Diputados, Laura Boldrini, recordó que “los motivos que mueven a estas personas son siempre los mismos: guerras, persecuciones, violaciones de los derechos humanos”.

Boldrini, que anteriormente fue portavoz de ACNUR en Italia, denunció la falta de medidas ante estas situaciones: “Lo más sorprendente es el hecho de que desde hace años somos testigos de tragedias idénticas, nos conmueven, pronunciamos palabras de sincera emoción, pero sin encontrar soluciones”, apuntó.

Roberto Speranza, portavoz de los diputados del Partido Demócrata (PD) de Letta, dijo que se debe asegurar que “los países del sur del Mediterráneo crezcan y garanticen condiciones de vida aceptables”.

En tanto, la ministra de Integración, Cécile Kyenge, de origen congoleño, anunció la puesta en marcha de medidas para hacer frente a la llegada de inmigrantes, toda vez que tanto ella como Boldrini fueron objeto hoy de críticas por parte de la secesionista Liga Norte.

“La responsabilidad moral de todo esto es de la pareja Boldrini-Kyenge, de su escuela de pensamiento hipócrita que prefiere políticas ’buenistas’ a acciones de apoyo en los países del tercer mundo”, afirmó Gianluca Pini, “número dos” del grupo parlamentario de la Liga Norte en la Cámara Baja, de acuerdo con un despacho informativo de la agencia EFE.

“No es el momento de culpar a nadie, pero pediremos a los países de la Unión Europea que hagan su parte”, respondió Kyenge.

Pide Francisco orar por las víctimas

El Papa Francisco, quien en julio pasado realizó su primer viaje como máximo jerarca de la Iglesia católica precisamente a la isla de Lampedusa –con la intención de mostrar al mundo el drama de la inmigración–, pidió a los fieles orar por las víctimas del naufragio, que calificó como “una vergüenza”.

“Tengo que mencionar a las numerosas víctimas de este enésimo naufragio. La palabra que me viene a la mente es vergüenza. Es una vergüenza”, dijo en un discurso en el Vaticano.

Subrayó:

“Hablando de crisis, hablando de la inhumana crisis económica mundial, que es un síntoma grande de la falta de respeto por el hombre, no puedo dejar de recordar con gran dolor las numerosas víctimas del enésimo trágico naufragio ocurrido hoy cerca de Lampedusa”.

El pontífice pidió rezar junto a Dios por los que han perdido la vida, hombres, mujeres, niños, por los familiares y por todos los inmigrantes. “Unamos nuestros esfuerzos para que no se repitan tragedias similares. Sólo una decidida colaboración de todos puede ayudar a prevenirlas “, apuntó al término del discurso a los participantes en el convenio sobre el aniversario de la encíclica “Pacem in Terris”.

Previamente, a través de su cuenta en Twitter, Francisco manifestó: “Recemos a Dios por las víctimas del trágico naufragio”.

La tragedia de este jueves en la isla de Lampedusa se suma a la ocurrida el pasado 30 de septiembre, cuando 13 indocumentados fallecieron después de haber sido obligados por los traficantes a saltar de la barcaza en la que viajaban, pese a que no sabían nadar y había un fuerte oleaje.

El grupo de 200 inmigrantes fue obligado a tirarse a pocos metros de playa del “Pisciotto” de la localidad de Scicli, en la provincia de Ragusa, Sicilia.

Antes, el 10 de agosto, otros seis indocumentados, entre ellos un menor de edad, fallecieron al intentar alcanzar a nado la costa de Sicilia tras haber encallado el pesquero en el que viajaban junto a un centenar de inmigrantes procedentes de Siria y Egipto.

Desde que comenzó el año y hasta principios de septiembre, 21 mil 870 inmigrantes han llegado a las costas de las islas de Lampedusa y Sicilia y a las regiones peninsulares de Calabria y Apulia, todas en el sur italiano, según datos de Save the Children Italia.

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