El Nobel Mario Molina se pronuncia por retirar subsidio a gasolinas

Mario Molina, investigador. Foto: Octavio Gómez
Mario Molina, investigador.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- El mexicano Mario Molina Pasquel y Henríquez, premio Nobel de Química 1995, llamó a retirar el subsidio a la venta de gasolinas en el país, lo que podría traer un beneficio económico al país.

Durante una charla en la Universidad Iberoamericana, el doctor en química recordó que ésta, además, sería una medida para enfrentar el calentamiento climático, cuyos efectos se dejaron sentir con los recientes huracanes Ingrid y Manuel, que devastaron Guerrero y otros sitios. Dijo que el actual subsidio resulta innecesario para 70 u 80% de los beneficiados.

Tomar medidas para enfrentar el problema del cambio climático, resumió, tiene un costo económico menor al de los daños ocasionados por sucesos meteorológicos extremos.

En su conferencia “Cambio climático y desarrollo sostenible”, Molina apuntó que si bien México cuenta con una ley de cambio climático y está comprometido a reducir sus emisiones de bióxido de carbono, no lo puede hacer dejando de usar de repente el petróleo, del cual su economía ha dependido durante muchos años. Mientras continúa su desarrollo económico, el país se puede ir preparando para dejar de usar combustibles fósiles en las próximas décadas.

Otra de las medidas que propuso fue poner un precio a las emisiones de carbono. Matizó que esto sólo se logrará si hay un acuerdo internacional, lo que podría ocurrir no antes de cinco o 10 o años.

Paralelamente se puede avanzar en una nueva generación de plantas nucleares, más seguras y con el respectivo almacenamiento de productos radioactivos.

El dilema de la energía

Todas las formas de creación de energía tienen desventajas, admitió. Hay que emplearlas con mucho cuidado, viendo cuáles son sus problemas. Por ejemplo, los biocombustibles requieren no competir con los alimentos. La eólica, en tanto, es una energía intermitente, por lo cual sólo se puede tener un porcentaje limitado de ella. Y la solar es una de las más prometedoras al causar poco impacto ambiental, pero requiere de grandes inversiones, dijo.

Durante la ponencia —que impartió con motivo del 70 aniversario de la Universidad Iberoamericana y el décimo del Instituto de Investigaciones sobre Desarrollo Sustentable y Equidad Social (IIDSES)-, el doctor Molina resaltó que el ambiental es el principal problema que está afrontando la sociedad mundial en este siglo.

“Este cambio que vive el planeta es extraordinario, porque está ocurriendo en décadas”. Explicó que la época más cercana donde hubo un cambio espectacular fue hace 55 millones de años, cuando la temperatura promedio del planeta subió alrededor de seis grados. Molina aseveró que, por lo tanto, lo que pasa ahora no tiene precedentes: se están derritiendo los glaciares, se han multiplicado las inundaciones y las sequías.

Molina —quien también tiene la nacionalidad estadunidense— ganó el premio Nobel por detallar como los clorofluorocarbonos (CFC, de emisión en ciertos aerosoles) reaccionaban con el ozono atmosférico, lo que había provocado un agujero en la capa de ozono en el polo sur del planeta. Su investigación permitió solucionar este problema.

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