Presume Peña foto con Bono y Charlize Theron

Peña y Bono en Sudáfrica. Foto: Presidencia
Peña y Bono en Sudáfrica.
Foto: Presidencia

MÉXICO, D.F., (apro).- Fue un servicio religioso para honrar la memoria del fallecido expresidente sudafricano Nelson Mandela, pero parecía más evento festivo.

Bajo una incesante lluvia, unas 90 mil personas reunidas en el estadio de futbol FNB de Johannesburgo, Sudáfrica, bailaban y cantaban en honor a Madiba.

Entre la multitud se encontraban 91 líderes mundiales y jefes de estado, antagónicos algunos de ellos, aunque en ese momento no lo fueron.

Un saludo entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el de Cuba, Raúl Castro – un gesto sin precedentes entre los líderes de dos naciones en conflicto desde hace décadas—fue aplaudido y visto como símbolo del espíritu conciliador de Madiba, quien luchó contra el régimen racista del apartheid y logró la unificación de las razas en Sudáfrica.

A su llegada al servicio religioso, que se extendió por cuatro horas, el expresidente W. F. De Klerk, en cuyo mandato fue liberado Mandela, dijo sentirse “triste pero agradecido de que la nación esté así de unida. Esto es lo que le hubiera gustado”.

El servicio religioso fue encabezado por el Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, uno de los amigos más entrañables de Mandela y arzobispo emérito de Ciudad del Cabo. Llegó al estadio junto al expresidente de Estados Unidos, Jimmy Carter y el exsecretario de la ONU, Koffi Annan.

Otro de los momentos emotivos previos a la ceremonia fue cuando Winnie Mandela, la segunda mujer del expresidente sudafricano, y su viuda, Graça Machel, se fundieron en un afectuoso abrazo y se besaron ante los miles de sudafricanos que abarrotan el estadio.

Fueron múltiples las expresiones de afecto por parte de distintos líderes mundiales y jefes de Estado.

“Nelson Mandela fue uno de los grandes ejemplos de la Historia”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; fue “la personalidad más extraordinaria del siglo XX”, apuntó la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

El Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, expresó su “gran tristeza” por la muerte de Mandela, “una persona querida y respetada en todo el mundo” y una figura importante “para el fin de un símbolo oscuro del pasado, el apartheid”.

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, señaló que Mandela fue “un hombre de talla universal que encabezó en su país y en el mundo entero un gran movimiento en favor de la paz, de la igualdad, en defensa de los derechos humanos y sobretodo de la inclusión social”,

En México, prometió, se honrará la memoria de Mandela trabajando por un país más igualitario, de mayor inclusión social, de menos contrastes sociales y con armonía para alcanzar un mayor desarrollo y progreso.

Peña Nieto señaló que su asistencia en representación de México es para dar testimonio del reconocimiento a los valores por los que Mandela luchó y defendió durante toda su vida.

“Queremos un país y un mundo de total igualdad y de total y absoluto respeto a los derechos humanos”, señaló.

La Oficina de Comunicación Social de la Presidencia difundió fotografías de la participación del mandatario en la ceremonia, entre ellas una de su encuentro con el expresidente estadunidense Jimmy Carter, y varias del saludo a Bono, cantante de U2, y la actriz, ganadora de un Oscar, Charlize Theron, quienes también asistieron al evento.

La ceremonia estaba programada para iniciar a las 10:00 hora local, pero mal clima y el programa de seguridad del gobierno sudafricano retrasó por más de una hora el programa.
El homenaje inició con todo el estadio cantando el himno de Sudáfrica, knosi shikele, creado por Mandela uniendo una canción africana y el viejo himno afrikáner.

Cyril Ramaphosa, vicesecretario del Congreso Nacional Africano y compañero de Mandela en la lucha dirigió la ceremonia que inició con el himno de Sudáfrica.

Ramphosa y Baleka Mbete, encabezaron una oración multife y enseguida Andrew Mlangeni, quien compartió celda con Mandela durante sus 27 años de cautiverio en Robben Island, pronunció un discurso, seguido del de cuatro nietos de Madiba.

A ellos siguió la intervención de los líderes mundiales elegidos para glosar su figura.

El primero fue el secretario general la ONU, Ban Ki Moon, quien lamentó la pérdida del líder sudafricano.

“Es esa mezcla, el símbolo del dolor y el significado de la gratitud lo que se junta este día para este acto. Este estadio puede recibir a muchas personas, pero ni siquiera esto puede contener el dolor. Sudáfrica ha perdido a un héroe, a un padre. Él fue uno de nuestros más grandes maestros.

“Se molestaba con la injusticia, odiaba el odio y hablaba con el verdadero sentido de la paz, ese fue el don que compartió con el resto de la humanidad”, dijo Ban.

Luego le tocó el turno a uno de los más esperados, el presidente estadunidense, quien fue ovacionado varias veces desde su arribo al estadio, cuando se detuvo a saludar al presidente cubano y al resto de mandatarios que encontró a su paso, entre ellos a la presidenta brasileña Dilma Rousseff, con quien protagonizó recientemente un conflicto diplomático por el espionaje de Estados Unidos a Brasil.

Obama equiparó la figura de Mandela con las de Mahatma Gandhi y Martin Luther King y señaló que la generación que ya ha crecido recordará al líder sudafricano como un “ícono”.

“Fue un padre, un amigo (Mandela) no estará solo en los libros de historia, sino que está ya en cada uno de nosotros”, dijo el mandatario estadunidense.

Hizo falta un hombre como Madiba para liberar no solo a los prisioneros, sino también a los carceleros, dijo en referencia a los líderes y seguidores del apartheid.

Luego comparó la situación del país africano con la que padece Estados Unidos en término de discriminación racial:
“Como en Sudáfrica, en Estados Unidos hemos superado muchos años de discriminación racial, gracias a la lucha de muchos, conocidos y anónimos. Hoy somos los beneficiarios de esa lucha. Pero el trabajo todavía no está hecho. En muchas partes del mundo todavía hay gente que es perseguida por sus ideas o por amar a quien aman”.

“Sudáfrica enseña que podemos cambiar, no por nuestras diferencias, sino por nuestras esperanzas en común”, dijo Obama recordando las luchas históricas para superar la segregación racial, de la que dijo ser “beneficiario” directo.

Obama dijo que la gente del mundo agradece a Sudáfrica por compartir la vida de Mandela. “Es difícil hablar de este hombre, de capturar en palabras sus hechos, es difícil hacerlo por el gigante de la historia, que movió a miles de personas en el mundo.

“Madiba insistió en compartir con nosotros sus dudas y temores. Admitía su imperfección y a pesar de las cargas que llevaba, lo queríamos. Era un hijo, un marido, un padre, un amigo, por eso aprendimos tanto de él. Vemos a un hombre que se ganó su lugar en la historia por la lucha y la fe”, dijo.

El mandatario estadunidense destacó que de Mandela se puede aprender su entendimiento de que las ideas no se pueden contener en las prisiones o extinguirse con las balas de los francotiradores. “Mandela luchó contra la dominación blanca y la dominación negra. Compartió el ideal de una sociedad libre e igualitaria”.

Las palabras del presidente norteamericano generaron un aplauso generalizado, incluido el de su antecesor en el cargo, George W. Bush, quien viajó con su esposa Bárbara, Bill y Hillary Clinton, en el Air Force One, junto con el mandatario estadunidense y su esposa Michelle.

Otro de los discursos más esperados y ovacionados fue el de Raúl Castro, quien afirmó que Mandela fue un ejemplo de “integridad y perseverancia en la lucha por reducir la pobreza”.

El mandatario cubano hizo un llamado a la “concertación de esfuerzos entre todas las naciones, como la llamada de Mandela preconiza”.

Nelson Mandela es un ejemplo insuperable para América latina y el Caribe, dijo Castro. “Honor y gloria eterna a Nelson Mandela y al heroico pueblo de Sudáfrica”, dijo Raúl, al tiempo que recordó la “entrañable amistad” entre Mandela y su hermano Fidel.

Raúl castro describió a Mandela como “un profeta de la unidad, la reconciliación y la paz” y un “ejemplo de integridad y perseverancia”, símbolo supremo de la lucha revolucionaria, añadió el mandatario.

Cuba, abundó, jamás olvidará la visita de Mandela en 1991, cuando dijo que el pueblo cubano ocupaba un lugar especial en el corazón del pueblo de Sudáfrica. “Cuba tiene sangre africana”, destacó.

También tomaron la palabra, la presidenta brasileña, el vicepresidente chino, Li Yuachao; el presidente de Namibia, Hikikepunye Pohamba; el presidente de India, Pranab Mukherjee y cerró el actual presidente sudafricano Jacob Zuma, quien fue abucheado por los asistentes.

El actual presidente ha visto erosionada su popularidad tras verse salpicado por recientes escándalos de corrupción.
“Los sudafricanos han cantado estos días una canción, ‘Mandela, no hay nadie como tú’, y esto describe exactamente quién es él”, dijo Zuma quien reconoció la contribución de Mandela a construir una Sudáfrica basada en la justicia social.

“Él pagó duramente por sus creencias y por sus acciones. Su liberación de la prisión fue uno de los momentos más notables de la historia. El mundo se detuvo para observarlo”, recordó.

Mandela dictó una “lección nacional histórica (…) hoy el mundo entero se levanta para rendir tributo a este gran hijo de Sudáfrica”, subrayó Zuma.

El servicio religioso en honor a Mandela terminó después de unas palabras del arzobispo emérito de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu.

Además de las autoridades políticas, también estuvieron presentes celebridades del mundo de la música, el cine, la moda, el deporte y la tecnología como el magnate Bill Gates, dueño de Microsoft; la presentadora Oprah Winfrey, el cantante de U2, Bono; la actriz Charlize Theron, la modelo Naomi Campbell y François Pienaar, capitán de la mítica selección de rugby que ganó el mundial en Sudáfrica, en 1995, con Mandela fomentando la unión nacional en torno al deporte, gesta que dio pie a la película Invictus.

El próximo domingo está previsto un funeral de Estado y el entierro en la pequeña localidad de Qunu, donde creció Madiba.

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