Reforma energética, el mejor camino para la soberanía nacional: Concamin

Discusión de la reforma energética en el Senado. Foto: Octavio Gómez
Discusión de la reforma energética en el Senado.
Foto: Octavio Gómez

MÉXICO, D.F. (apro).- La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) respaldó la reforma energética propuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto al asegurar que es “el mejor camino para consolidar la soberanía nacional”.

“El sector energético es parte de la columna vertebral de la economía mexicana. Fortalecerlo, modernizarlo, hacerlo competitivo y eficiente es una tarea que no admite demoras, ni titubeos”, dijo el dirigente del organismo, Francisco Funtanet, en el informe mensual denominado Pulso Industrial.

Contrario al discurso que mantienen los partidos de izquierda, quienes se manifiestan y se oponen a esta reforma con el argumento de que se “privatizará” el sector energético, la Concamin se pronunció por la “modernización”.

De entrada, aseguró que México cuenta con reservas probadas de petróleo para 10 años de producción.

“En otras palabras, ese es el tiempo disponible para definir y aplicar por una parte, la estrategia que garantice el aprovechamiento racional de la riqueza petrolera y por la otra, para emprender la búsqueda e identificación de yacimientos que acrecienten las reservas de hidrocarburos y permitan consolidar la soberanía energética, sin perder la propiedad nacional de los hidrocarburos, ni ceder el control del sector a particulares”, aclaró.

Los industriales alertaron que el petróleo de fácil extracción se está agotando, pese al aumento sostenido de la inversión en exploración y producción.

“El petróleo ubicado en aguas profundas requiere, para su ubicación y extracción, asumir elevados riesgos, invertir cuantiosos recursos, disponer de amplia experiencia y tecnologías de punta, no disponibles en México”, sentenció el organismo dirigido por Funtanet.

Y ejemplificó que el costo de perforación en aguas profundas es 10 veces mayor al de aguas someras y 100 veces superior al de pozos terrestres.

Petróleos Mexicanos (Pemex) es la empresa más importante de México, el mayor contribuyente fiscal del país, así como una de las firmas más grandes en América Latina.

Sin embargo, para los industriales, la paraestatal necesita modernizarse, competir y crecer para responder eficientemente a los desafíos energéticos presentes y futuros.

“Pese a disponer de riqueza petrolera, no contamos con capacidad suficiente para su refinación y, en consecuencia, importamos casi la mitad de las gasolinas que consumimos”, señaló.

Situación que contrasta con el discurso del líder moral del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, quien ha señalado que detrás de los términos de licencias y contratos, contemplados en la iniciativa constitucional, se esconde el verdadero interés de concesionar las riquezas naturales del país.

Además, el excandidato presidencial vaticinó que Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) terminarán quedándose con los peores proyectos, beneficiando a las empresas trasnacionales, que tendrán los más rentables y los mejores planes de negocios.

Para el sector industrial, la situación es alarmante también en la producción y distribución de gas. Al respecto, la Concamin sentenció:

“La producción de gas tampoco alcanza para cubrir la demanda interna, lo que nos obliga a importar, al menos, la tercera parte del gas que consumimos, sin olvidar que hace 15 años representaban apenas el 3% del consumo interno”.

Detalló que el aprovisionamiento de gas, en los últimos 18 años la red de gasoductos se incrementó únicamente en mil 789 kilómetros.

“Como resultado de su insuficiente expansión, en noviembre de 2012 la red alcanzó su capacidad máxima de transportación, generando problemas de abasto y, en algunos casos, racionamiento en la entrega a consumidores industriales”.

En el caso de la electricidad, los industriales señalaron que las tarifas vigentes no son competitivas internacionalmente y representan una carga para la economía familiar y los costos de las empresas.

De esta forma, el organismo empresarial dio el espaldarazo a la reforma energética, que se discute en la cámara alta cercada por manifestantes, por vallas  y por policías. Mientras adentro, las discusiones se alargan y la tribuna es tomada por legisladores del PRD.

 

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