Caso Tamayo: Pide AI a EU atender resolución de la CIJ

Habitantes de Miacatlán, Morelos, exigen la libertad de Tamayo. Foto: Oswald Alonso
Habitantes de Miacatlán, Morelos, exigen la libertad de Tamayo.
Foto: Oswald Alonso

MÉXICO, D.F., (apro).- Amnistía Internacional (AI) pidió al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al gobernador de Texas, Rick Perry, atender la resolución de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra la ejecución del mexicano Edgar Tamayo Arias, como parte del fallo del caso Avena.

En un comunicado, AI subrayó la responsabilidad del gobierno de Obama para hacer cumplir el dictamen internacional, de lo contrario, apuntó, “supondría un incumplimiento de la sentencia de la CIJ no sólo de parte del gobierno de Texas, sino de Estados Unidos, por lo que las autoridades federales están obligadas a tomar cuanta medida esté a su alcance para evitar que se lleve a cabo dicha ejecución”.

A 48 horas de que se cumpla el plazo para la ejecución del mexicano, AI remitió otras 4 mil peticiones de clemencia al gobernador de Texas. A la fecha suman 21 mil las firmas de personas de todo el mundo que se oponen a la pena capital y demandan la revisión de las irregularidades que llevaron a condenar a muerte a Tamayo.

A la campaña en busca de justicia se agregan otras mil 500 cartas de solidaridad enviadas a la prisión de Livingston, en Texas, donde se encuentra recluido Tamayo Arias, sentenciado en noviembre de 1994 a morir por una inyección letal.

La organización reprodujo párrafos de algunas cartas de apoyo enviadas a Tamayo, mismas que reflejan la indignación por la pena que se le impuso sin que se le garantizara el derecho a una adecuada asistencia consular, por lo que –puntualizó– se puso a la víctima “en grave desventaja ante un sistema de justicia que resultaba ajeno y con un amplio historial de sentencias discriminatorias”.

Amnistía Internacional recordó que en 2008 Tamayo Arias fue diagnosticado con “discapacidad mental leve”, situación que “haría su ejecución ilegal bajo la ley de Estados Unidos”, sin embargo, ese punto no fue tomado en cuenta por el gobierno texano.

Y añadió que el pasado viernes 17 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un informe sobre el caso, “estableciendo que se había violado el derecho de Edgar a un juicio justo”, por lo que de realizarse la ejecución, el estado de Texas “estaría cometiendo una seria e irreparable violación del derecho básico a la vida reconocido en el artículo I de la Declaración Americana”, y dictó medidas cautelares ordenando la suspensión de la ejecución.

A las notificaciones internacionales, apuntó AI, se agrega el llamado que en septiembre de 2013 hizo el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, al gobernador Perry, para “instarle a que no se fijara la fecha de ejecución de Edgar Tamayo”, toda vez que la resolución de la CIJ “es vinculante para Estados Unidos en virtud del derecho internacional”.

La organización recordó que en la misiva de septiembre pasado, Kerry advertía al gobernador texano que llevar a cabo la ejecución sería “sumamente perjudicial para los intereses de Estados Unidos”, con México y otros aliados, además de que ello afectaría “la manera en que los ciudadanos estadunidenses son tratados en otros países”.

“Siempre vamos a ser víctimas de nuestra propia pobreza”

A una semana de su ejecución, Edgar Tamayo escribió una carta en la que revela su estado de ánimo y asegura que el gobierno de México fue débil en su actuación y no hizo lo necesario para impedir que se aplicara una sentencia injusta.

En su misiva, dada a conocer por organizaciones promigrantes en Estados Unidos, el reo anticipa que de llevarse a cabo la sentencia impuesta por el estado de Texas, no quiere que su cuerpo sea trasladado por el gobierno mexicano.
Dice el texto:

“Quiero darte mi mensaje, que si me ejecutan, que por favor le digas a todos los paisanos, mi México entero, que me disculpen por haberles fallado y llegado encajonado, y ojalá que lo mío sirva como ejemplo para otras personas”.
Añade:

“La cárcel no come, pero sí mata a nuestros seres queridos. Y siempre vamos a ser las víctimas de nuestra propia pobreza y de nuestro color”.

La carta está dirigida a Pablo Antonio Castro Zavala, presidente de la Confederación y Clubes de Morelenses Estados Unidos y Canadá, y fue recibida en Las Vegas, Nevada, el pasado jueves 16.

Los deseos de Tamayo de que sus restos sean trasladados a su natal Miacatlán, Morelos, se resumen en la quinta página de su extensa misiva, en la que establece:

“Te quiero pedir de favor que si puedes ayudar con algo para yo dárselo a ella, tú sabes que estás cosas son un poquillo caras. Y no quiero que meta mano en eso el mentado consulado, la verdad esa gente me decepciona, son puras pinches mentiras con esa gente y la Secretaría de Relaciones Exteriores, no hacen nada y tampoco los Derechos Humanos”.

En ese mismo párrafo establece que el Consulado lo visita una vez por mes y lleva años pidiéndoles copia de sus reportes y no se los han mandado. Incluso, del año 2008 al 2013 un licenciado identificado como Luis Benjamín Lara no pudo hacer que avanzara su caso y lo cambiaron para Calexico, California.

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