Hallan más restos de cadáveres en Coahuila

Fotografía de cinco fosas clandestinas en China, Nuevo León. Foto: Víctor Hugo Valdivia
Fotografía de cinco fosas clandestinas en China, Nuevo León.
Foto: Víctor Hugo Valdivia

SALTILLO, Coah., (proceso.com.mx).- Efectivos de fuerzas militares y de corporaciones de seguridad de Coahuila localizaron en seis municipios del norte estado restos de cadáveres e indicios de que incineraron a decenas de personas desaparecidas, informaron hoy autoridades.

Desde el pasado 27 de enero inició un operativo para buscar alrededor de 300 desaparecidos en la región conocida como Cinco Manantiales y el norte de Coahuila, en el cual participan más de 250 efectivos del Ejército, la Marina, Policía Federal y de las corporaciones policiacas estatales, junto con peritos forenses de la Procuraduría.

“La Policía Científica tiene restos localizados en seis municipios”, dijo a Proceso Jesús Carranza, titular de la Vocería de Seguridad de Coahuila.

Las evidencias fueron localizadas en los municipios de Piedras Negras, Monclova, Ciudad Acuña, Guerrero, Zaragoza, y Morelos.

Juan José Yáñez, subprocurador de Investigación y Búsqueda de Personas No Localizadas, comentó a un diario local que los restos serán trasladados a la ciudad de México para que les realicen pruebas de ADN.

Mencionó que el operativo de búsqueda de personas desaparecidas se extenderá a otros municipios del estado.
“No se descarta la posibilidad de estar ahí (en el norte) o en otra región del estado”, dijo Yáñez Arreola en entrevista con el diario Vanguardia.

La mayoría de las 300 personas que buscan las autoridades desaparecieron en los municipios de Allende y Nava, de la región de Cinco Manantiales, cuando un grupo del crimen organizado secuestró y desapareció a alrededor de 80 familias en 2011.

En esa ocasión, decenas de sicarios del grupo criminal “Los Zetas” tomaron los pueblos y destruyeron más de 80 residencias, para lo cual utilizaron maquinaria pesada, contaron testigos de esos hechos.

El gobernador Rubén Moreira se refirió anteriormente sobre esa masacre señalando:

“(Sucedieron hechos) en Allende y Nava, tan inéditos que muy pocas personas reportaron, que involucraron a buena parte de la población y pasaron como una sombra en la historia reciente de nuestro estado sin que nadie haya puesto el suficiente énfasis sobre lo ocurrido. Tuvimos la destrucción de más de 40 casas; muchísima gente desapareció y temo que murió”.

Datos más precisos sobre la tragedia ocurrida en la región de Cinco Manantiales fueron narrados por un contador del grupo criminal “Los Zetas” y uno de sus cómplices durante el juicio que se le siguió en contra de José Treviño Morales, hermano del “Z40”, en la ciudad de Austin, Texas.

Mario Alfonso, alias “Poncho Cuéllar”, contador y responsable de traficar la droga por Piedras Negras, señaló ante los fiscales estadounidenses que en 2011 “los Zetas” cruzaban entre 500 y 800 kilogramos de cocaína por mes por esa frontera, lo que les generaba ingresos por cerca de 16 millones de dólares al grupo.

Aseguró que el dinero se enviaba a México en herméticas bolsas de plástico que se escondían en los tanques de gasolina de los vehículos. En una ocasión agentes de Estados Unidos les decomisaron 800 mil dólares, dijo.

Las ganancias por ese tráfico eran cercanas a los 5 millones de dólares y eran manejadas por Cuellar, quien huyó con esa cantidad de dinero.

Héctor Moreno, su cómplice, especificó que en 2011 Miguel Treviño y su hermano Omar, alias “Z42”, acusaron a Cuellar y a él de filtrar información a la DEA. Cuellar y Moreno huyeron con cerca de cinco millones de dólares, lo que provocó la ira de “Z40” y “Z42”. Los capos les advirtieron que regresaran el dinero o de lo contrario matarían a todos sus familiares y amigos.

La amenaza se cumplió y se convirtió en una de las peores masacres en la historia de México, ocurrida en los municipios de Allende y Nava. (Proceso 1886 Apocalipsis en Coahuila).

En esa ocasión arribaron a esos pueblos decenas de sicarios buscando a los familiares, amigos y conocidos de los fugados para asesinarlos. Destruyeron con maquinaria pesada alrededor de 80 casas y se llevaron al menos a 80 familias.

Aprovecharon que mantenían tomado los municipios para violar, extorsionar, asesinar y robar propiedades a los empresarios y ganaderos.

“Empezaron a matar a las familias de Allende y Piedras Negras y Múzquiz y Sabinas… Debido a esto, mataron a 200 ó 300 personas en Allende, Coahuila”, enfatizó Moreno.

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