Conquista México a la Berlinale con los Güeros, de Alonso Ruizpalacios

BERLÍN (apro).- Fede, El Sombra, y su amigo Santos viven con apatía y en un estado de parálisis debido a la huelga estudiantil que desde hace más de cien días mantiene cerrada a la UNAM. Los jóvenes no están “ni a favor” ni “en contra”, sino más bien “en huelga contra la huelga” y sus días, uno tras otro, transcurren sin pena ni gloria en el interior del caótico departamento que comparten en el sur de la Ciudad de México.

No es sino hasta que, proveniente de Veracruz, llega Tomás, el hermano menor de Fede, que el par de amigos despierta del letargo. Con grata sorpresa, El Sombras descubre que su pequeño hermano conserva y lleva consigo a todas partes el casete viejo de música que su padre, ya muerto, escuchó siempre. Es un ejemplar del álbum Los Güeros de la promesa fallida del rock, Epigmenio Cruz, y en torno a quien existe una leyenda urbana que dice que alguna vez su música hizo llorar al mismísimo Bob Dylan.

El Sombras y Santos aceptan entonces emprender junto con Tomás la búsqueda de aquel músico frustrado que, al parecer, se encuentra al final de su vida en algún lugar marginal y por quien el par de hermanos siente una profunda admiración, heredada de su difunto padre.

En el camino se les une Ana, amiga de El Sombras y universitaria huelguista, quien durante las asambleas estudiantiles promueve una postura moderada que choca con la de los radicales. Es justamente la alteración, a manos de los más radicales, del emblemático mural de David Alfaro Siqueiros en uno de los edificios de la Rectoría de Ciudad Universitaria, lo que la obliga a tomar distancia y embarcarse en esta road movie por la Ciudad de México.

Güeros, la opera prima del director mexicano Alonso Ruizpalacios, fue la carta de presentación ante el público alemán este viernes 7 dentro de la 64 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, la Berlinale.

Al término de la proyección, que tiene un formato en blanco y negro y 106 minutos de duración, el público alemán brindó un entusiasta aplauso al trabajo de Ruizpalacios, quien antes como introducción al filme aseguró haber hecho una película “con el corazón y entre amigos”.

Antes, en entrevista con Apro, el novel director aseguró que si bien su película no pretende brindar un mensaje, sí hace un retrato y una crítica al movimiento estudiantil que paralizó durante más de un año a la UNAM.

“Sí hay una visión crítica hacia el movimiento, de cómo éste dejó de ser incluyente y se convirtió en un movimiento de los más radicales en donde si no estabas con ellos, estaba contra ellos. Fue un conflicto muy polarizado y eso lo refleja la película. Pero por otra parte también intenté retratar la parte esperanzadora de la juventud y la forma en cómo los chavos se unen para alcanzar un bien común. Esa parte también intenté integrarla para hacer un equilibrio”, señaló.

Y aunque la huelga de la UNAM no es el tema central del filme, sí es el hilo conductor de éste.

“El contexto es la huelga estudiantil y aunque no es el eje de la película, sí se convierte, en algún momento, en clave de la película y representa al final un reflejo de la inacción de los jóvenes protagonistas, que no terminan nunca de crecer. Utilizo este conflicto y la parálisis en la que se mantiene a la Universidad como un trasfondo que representa la barrera de maduración de los personajes”, explicó Ruizpalacios.

“Creo que cuando la estrenemos en México, la película va a resonar mucho, porque allá hay muchos chavos como los protagonistas. Muchos o no tienen la suficiente información para unirse a un movimiento social, o no tienen el valor para hacerlo o simplemente les interesan otras cosas. Y por otra parte, sí creo que hay un adormecimiento de la juventud en México que se extiende más bien a toda la población. Pero últimamente están cambiando las cosas. Creo que las redes sociales han ayudado a cambiar esta actitud. Durante la huelga de la UNAM, por ejemplo, no había redes sociales”.

México, presente en la Berlinale

Durante la edición 64 del Festival Internacional de Cine de Berlín, México estará representado por seis películas, aunque ninguna de ellas competirá por el codiciado Oso de Oro. Ello, sin embargo, no resta mérito a ninguna de las producciones, tres de las cuales serán proyectadas en las secciones más importantes del evento.

Este viernes 7 fue el estreno mundial de Güeros en la sección Forum; el sábado 8 le tocará el turno a Los Ángeles, una coproducción México-Alemana en la sección Forum; a Bim, Bam, Boom, coproducción México-Estados Unidos-Dinamarca en la sección Forum Expanded, y a La última película, coproducción México-Canadá-Dinamarca-Filipinas.

El martes 11 el público alemán podrá ver dentro de la sección Generación 14Plus a Somos Mari Pepa, de Samuel Kishi Leopo.

Por último, la película mexicana que mayor expectativa ha causado es el estreno mundial de César Chávez, dirigida por el actor Diego Luna y que se proyectará en la sección Berlinale Especial el próximo miércoles 12.

Comentar este artículo