Analizan soluciones para crisis de agua en el DF

Un hombre rellena de agua una tina en Iztapalapa. Foto: Hugo Cruz
Un hombre rellena de agua una tina en Iztapalapa.
Foto: Hugo Cruz

MÉXICO, D.F. (apro).- La crisis del agua no se resolverá con la descentralización del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), ni con el impulso de la inversión privada en su operación, advirtió la exsecretaria de Medio Ambiente local, Claudia Sheinbaum.

“No es la manera de resolver el problema del agua. Lo único que va a hacer es agravarlo, porque si no se asume como asunto de gobierno ni de Estado, no se va a resolver en la ciudad ni en el país”, subrayó.

En medio del debate sobre la Ley de Aguas y Sustentabilidad Hídrica que el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, envió a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), la excolaboradora de Andrés Manuel López Obrador aseguró que la solución tiene que ver más bien con el SACM “reoriente su forma de trabajo y de operación, que haya inversión, porque sí se requiere, pero no necesariamente pasa por elevar las tarifas del agua ni por privatizarlo”.

Durante su participación en el Foro Sustentabilidad y Gestión del Agua en la Ciudad de México, la investigadora de la UNAM señaló que la crisis del líquido en la ciudad no se ha resuelto por la carencia de un plan hídrico a largo plazo y por la falta de un método operativo eficiente del Sistema de Aguas.

Y explicó que pese a las distintas estrategias aplicadas para resolver el problema, ninguna se ha enfocado realmente a acabar con las fugas.

Datos del propio SACM reportan que 42% del agua que llega a la ciudad de los sistemas Lerma y Cutzamala se pierde en fugas de la red hidráulica, que data de hace 60 años.

Claudia Sheinbaum reconoció que ha habido “inversión muy importante”, particularmente para la sectorización de la distribución del líquido. Sin embargo, criticó que “no se ha podido entrar en un sistema de operación distinto para poder incrementar la presión del suministro”.

Ello se debe a que el SACM no tiene un sistema organizativo que permita, por un lado, operar el sistema cotidiano de agua de la ciudad, y por otro ir probando en distintas zonas de la ciudad un sistema operativo distinto asociado a la nueva sectorización del agua”, apuntó.

Puso como ejemplo el caso de la delegación Iztapalapa, donde se ha invertido en la sectorización, pero el modo de suministro no cambia porque el SACM sigue con el mismo modo de operación, es decir, aún persiste la apertura y cierre manual de las válvulas, con base en la experiencia de los trabajadores del organismo, precisó.

“Deberíamos tender a que el Sistema de Aguas se manejara como el centro nacional de control de energía eléctrica del país, en donde tuviéramos un centro de operaciones automatizado y dijéramos: ‘a ver, falta agua aquí, no hay agua acá, cómo la cambio, cómo la quito’”.

Para lograr eso, dijo, se requiere invertir recursos en las áreas de suministro, distribución, operación, control y automatización del SACM para visualizar los cambios dentro de cinco o diez años.

“Es factible, hay muchas ciudades del tercer mundo y de países en desarrollo que lo han hecho. No es un problema técnico complicado, es de que nos sentemos, diseñemos y orientemos parte de la operación del sistema de una manera distinta”.

Expertos advierten conflicto social

En el Museo del Estanquillo, donde se realizó el Foro Sustentabilidad y Gestión del Agua en la Ciudad de México, coordinado por la diputada local priista Ernestina Godoy, el coordinador de la Red de Estudios del Agua de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Eugenio Gómez Reyes, advirtió que la ciudad está en plena crisis, ya que toda la cantidad de agua que se extrae –tanto de los sistemas Lerma y Cutzamala y del manto acuífero– se utiliza para el día, “pero para mañana ya no tenemos”.

Con el sistema que maneja actualmente el suministro “se le está dando agua no al mejor postor, sino al que le urge más”, dijo. Y alertó: “Eso nos va a llevar a un conflicto social”.

Gómez Reyes recomendó a las autoridades instrumentar sistemas eficientes de ahorro y manejo eficiente del líquido, además de parar la extracción del subsuelo, ya que –apuntó– “no resulta sustentable y está causando la fractura del subsuelo”.

El investigador rechazó que el alza a las tarifas sea una opción de ahorro, pues si bien el gobierno hace condonaciones en zonas marginadas, precisó, en zonas pudientes los habitantes siguen gastando el agua, aunque les salga más caro.

En su oportunidad, Arsenio González Reynoso, del Programa Universitario de Estudios de la Ciudad (PUEC) de la UNAM, criticó que en el GDF “no hay programas que garanticen la equidad en la distribución del agua”.

El problema no lo puede resolver el SACM solo, debe haber una estrategia intersectorial y mecanismos claros de coordinación, sostuvo.

Rodrigo Gutiérrez, especialista del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, aseguró que en este nuevo esquema el agua debe tratarse como un bien social y cultural gestionado públicamente.

“La gestión del agua debe ser pública y con participación comunitaria. Es un mandato constitucional”, subrayó.

Mientras se realizaba el foro en el Museo del Estanquillo, en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dio a conocer que su administración trabaja ya en una iniciativa de ley que obligará a los habitantes a cuidar el agua.

“Estamos trabajando en una propuesta de ley que nos va obligar a todos a cuidarla. Es un recurso que cada vez es más difícil traerlo a la ciudad”, dijo.

La iniciativa, explicó, mejorará el servicio no sólo para los 9 millones de capitalinos, sino para los 16 millones que todos los días realizan actividades en la Ciudad de México.

Según Mancera, la propuesta es parte del Plan Hídrico de la capital para los próximos 25 años. Y se mostró confiado que dará resultados: “Lo vamos a hacer porque tenemos ya comunicación con nuestros legisladores y especialistas para que esta ciudad tenga agua”.

Por separado, Ramón Aguirre, director del SACM, justificó la iniciativa al señalar que el consumo que se tiene en el DF por habitante es de los más altos del país e incluso del mundo”.

 

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