“La amada inmóvil”, de Amado Nervo

"La amada inmóvil", de Amado Nervo
"La amada inmóvil", de Amado Nervo

FCE

MÉXICO, DF, 27 de mayo (apro) – Tras el fallecimiento del poeta uruguayo Mario Benedetti, nadie recordó que en Montevideo, su capital, murió también el poeta mexicano Amado Nervo hace 90 años, el 24 de mayo de 1919

Para conmemorar este aniversario, el Fondo de Cultura Económica (FCE) reimprime su libro La amada inmóvil, y lo lanza junto con el audio-libro Amado Nervo En la voz de Alí Chumacero

El  poeta nació en Tepic, Nayarit, el 27 de agosto de 1870

El poemario, de 82 páginas, tiene una presentación de libro popular de bolsillo y se presenta dentro de la Colección Fondo 2000 Cultura para Todos Fue editado por primera vez en 1997 y ésta es su cuarta reimpresión

La historia de su escritura es fascinante, pero dejemos que los editores nos la cuenten, luego de conocer el epígrafe que escribió Nervo:

El siguiente texto es la introducción del libro: "En memoria de Ana, encontrada en el camino de la vida, el 31 de agosto de 1901 Perdida –¿Para siempre?- el 7 de enero de 1912"

El 31 de agosto de 1901, Amado Nervo conoció en París, en una calle del Barrio Latino, a Ana Cecilia Luisa Dailliez, quien se convertiría en el amor de su vida De hecho, ésta mujer se convirtió en su amor secreto, en su musa enjaulada Así lo confirma el hecho de que, al ser nombrado segundo secretario de la embajada de México en Madrid, Nervo se instaló con Ana Cecilia en el piso segundo izquierdo del número 15 de la madrileña calle de Bailén, donde ni los porteros de la casa supieron de la existencia de aquella mujer El 17 de diciembre de 1911, Ana Cecilia contrajo una fuerte tifoidea que le provocó una lenta agonía, también secreta, ya que Nervo la atendió a escondidas, hasta la noche del 7 de enero de 1912 en que murió su musa La amada inmóvil es el poema que nació esa noche en que Nervo veló en soledad el cadáver de quien fue su amada

"Amado Nervo nació en Tepic en 1870 y realizó estudios en el Seminario de Zamora, Michoacán, más pronto abrazó la carrera de leyes y empezó a trabajar en un despacho de abogador Pronto se dio a conocer por diversos artículos en periódicos y por la sucesiva aparición de libros que lo fueron consolidando como poeta de prestigio Colaboró en la Revista Moderna, donde estrechó lazos con los poetas del modernismo Combinó sus funciones diplomáticas con la continuidad de su obra, cultivando no sólo la poesía, sino el cuento, ensayos, crónicas y relatos de viajes a la manera de Rubén Darío Viajó por Italia y Austria, y desempeño cargos diplomáticos en América del Sur, como ministro plenipotenciario en Argentina y Uruguay Murió el 14 de noviembre de 1919 en Montevideo, y sus restos fueron trasladados a México, con todos los honores y sepultados en la Rotonda de los Hombres Ilustres

"Se conserva en Madrid una placa en el edificio de la calle Bailén y en el nicho 213 del cementerio de San Lorenzo y San José, donde el poeta mandó sepultar a su amada inmóvil La lápida de mármol negra era visible al otro lado del río Manzanares, desde donde ‘el fraile de los suspiros, celeste anacoreta’, como lo llamó Ruben Darío, siguió viviendo su secreto de amor Tales sentimientos se ven reflejados en este volumen, homenaje adolorido de uno de nuestros más reconocidos poetas a la mujer que él consideró ‘ornamento de mi soledad, alivio de mi melancolía, flora de mi heredad modesta, dignidad de mi retiro, lamparita santa y dulce de mis tinieblas’"

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